Potencias le aprietan acelerador a negociación con Irán

Rusia, EE. UU., Francia, China y Reino Unido, además de Alemania siguen el mandato de la ONU.

Los delegados en Vienna.

Reuters

Los delegados en Vienna.

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noviembre 23 de 2014 - 11:02 p.m.
2014-11-23

Los esfuerzos para cerrar un acuerdo que descarte que Irán desarrolle armas atómicas subieron de nivel e intensidad, con una maratoniana jornada de negociaciones entre la República Islámica y las grandes potencias para tratar de solventar las importantes diferencias que aún existen.

La mesa de negociación la integran el G5+1 (Rusia, EEUU, Francia, China y Reino Unido, además de Alemania) e Irán. La presencia de los ministros de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, y del Reino Unido, Philip Hammond, la dio peso político a esta definitiva ronda de contactos, que tiene hoy lunes como fecha límite. El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, se había incorporado el jueves a los diálogos, que dirigen el ministro de Exteriores Mohammad Yavad Zarif, por parte iraní, y la antigua jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, en nombre de la comunidad internacional.

Hasta siete encuentros de todo tipo y con diferentes interlocutores, entre ellos dos con Kerry y Zarif, se sucedieron en el lujoso hotel del centro de Viena que acoge las negociaciones y frente al que hacen guardia cientos de representantes de los medios. Al abandonar el recinto, Hammond definió los encuentros como “fructíferos”, pero recordó que se trata de un “asunto complejo” y que aún hay “diferencias significativas”.

Inicialmente, se habló de un posible acuerdo antes de la fecha límite, pero fuentes iraníes lo descartaron, argumentando que las negociaciones no han llegado a un punto que haga necesario consultar con los líderes del país.

Asegurar que Irán no puede fabricar a corto plazo armas nucleares es el objetivo máximo de unas negociaciones en las que llevan implicados un año Teherán y el llamado Grupo 5+1, formado por las cinco potencias con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. “Irán tiene perfectamente el derecho de acceder a la energía nuclear civil, pero no a la bomba atómica”, es la posición de la delegación iraní, resumiendo el núcleo de un conflicto que dura ya doce años, cuando se reveló que la República islámica había desarrollado durante años un programa atómico clandestino.

Uno de los principales obstáculos para un acuerdo radica en definir la cantidad y la pureza del uranio enriquecido que se permite a Irán, debido al doble uso militar y civil que tiene ese combustible nuclear. El otro asunto polémico es definir el ritmo para levantar las sanciones impuestas desde hace años a Irán por la comunidad internacional para forzarle a negociar sobre su programa atómico.

Mientras que el régimen de los Ayatolás pretende un alivio inmediato de esas medidas, que están ahogando su economía, Estados Unidos y la Unión Europea quieren un levantamiento progresivo en función de que el acuerdo se siga aplicando.

POR UN BUEN ACUERDO

Los ministros de Exteriores de Francia y el Reino Unido han destacado la necesidad de que cerrar un “buen acuerdo” con Irán sobre su controvertido programa nuclear antes de que venza el plazo establecido.

“Buscamos un buen acuerdo para la seguridad y la paz. Esperamos que Irán sea capaz de aprovechar esta oportunidad”, dijo el ministro francés, Laurant Fabius, poco antes de reunirse con el secretario de Estado de EEUU, John Kerry. “Ninguno de nosotros quiere un acuerdo malo y hemos sido muy claro que necesitamos recibir más flexibilidad de parte de los iraníes”, agregó el ministro británico, Philip Hammond. Por su lado Rusia aboga por un “equilibrio de intereses” en torno al controvertido programa nuclear iraní. “La meta es mostrar voluntad política para que el resultado se base en un equilibrio de intereses y que no haya intentos en el último momento de poner algunas condiciones irreales”, dijo el titular de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

SE NIEGAN A REDUCIR NIVEL DE URANIO

Irán se niega a reducir su ‘stock’ de uranio enriquecido y limitar su capacidad de enrique- cimiento. Puntos que los occidentales consideran cruciales por sus posibles dimensiones militares. El jefe de la Organización Iraní de la Energía Atómica (OIEA), Alí Akbar Salehi, ha advertido que su país no cederá sobre las instalaciones de Arak, un reactor de agua pesada, situado a unos 240 kilómetros al suroeste de Teherán, que es uno de los mayores escollos en las negociaciones.

Irán ya había anunciado cambios en este reactor en construcción para limitar la producción de plutonio, pero los países occidentales quieren que abandone definitivamente el proyecto.

Agencias