El profesor de Harvard que es 'sheriff' en Internet

El docente Benjamin Edelman se le ha plantado a grandes compañías como Google y Facebook para denunciar prácticas que van en contra de las conductas 'online'.

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febrero 18 de 2014 - 05:18 p.m.
2014-02-18

Benjamin Edelman conoció desde muy temprana edad la maraña ética de Internet. También supo lograr que ese conocimiento le diera réditos.

A los 19 años, estando en segundo año de Harvard, cobró 400 dólares la hora como perito para la National Football League (liga de fútbol americano de EE. UU.) contra una transmisión no autorizada en la web. En el último año, la Unión de Libertades Civiles Americanas lo reclutó, por 300 dólares la hora, para oponerse al uso por parte del gobierno de filtros de información en las bibliotecas.

Ahora que integra el cuerpo docente de la Harvard Business School, Edelman encarna una nueva raza de detectives pagos que hacen cumplir normas relativas a la conducta 'online'.

Edelman es “un sorprendente académico de Internet”, dijo Alvin Roth, economista ganador del Premio Nobel, que fue su mentor y colega en la Escuela de Negocios de Harvard. “Esto es el Salvaje Oeste y Ben es el sheriff”.

Edelman, que es profesor adjunto y tiene 33 años, mezcla la erudición, el asesoramiento lucrativo y una versión digital del activismo 'estilo años 70' de su familia, incluida su tía, Marian Wright Edelman, defensora de los derechos civiles y de los niños. Si bien logra descubrir fechorías en Internet, sus múltiples roles han puesto su propio trabajo bajo la lupa.

“Internet es tal como la hacemos”, aseguró Edelman, que esta semana llegó a su despacho en la Ivy League en jeans y zapatillas trasladándose en bicicleta por las calles nevadas de Boston. “Podemos desarrollarla con diligencia, poniendo en evidencia a quienes la hacen menos buena de lo que debería ser, como la vigilancia del vecindario, o el vecino entrometido que nos grita cuando arrojamos la colilla del cigarrillo a la calle”.

CRUZADAS REMUNERADAS

A diferencia de los bloggers que integran desde siempre una fuerza policial voluntaria en Internet, Edelman se embarca en cruzadas remuneradas que llevan a dudar de que pueda seguir siendo objetivo en sus funciones académicas como investigador y docente.

En una jugada que elevó su perfil en el mercado bursátil y desató una disputa por sus revelaciones financieras, publicó un blog el 28 de enero donde acusó al proveedor de videos y publicidad de Internet, Blinkx Plc, de usar 'software' oculto para inflar los cálculos de tráfico. Su artículo hizo que las acciones de Blinkx cayeran en su nivel más alto en la historia de la empresa.

Blinkx respondió al exabrupto de Edelman con un comunicado diciendo que la empresa “refuta categóricamente” sus afirmaciones y conclusiones. Harvard presionó a Edelman para que hablara más sobre sus clientes, llevándolo a revelar que entre ellos había dos inversionistas estadounidenses. Aún no se conocen sus nombres.

En tanto a algunos gigantes, como Google Inc. y Facebook Inc. los ha atacado, aunque Edelman ha trabajado para otras grandes compañías, como Microsoft Corp. Google lo acusó de partidista y de no haber sido suficientemente directo al revelar que es consultor remunerado de Microsoft.

MEDIDAS SEVERAS

Edelman gana más con sus actividades externas que con su salario de profesor, lo cual no es inusual en el cuerpo docente de la escuela de negocios, afirmó. Su trabajo ha influido en las medidas severas contra empresas aplicadas por la Comisión Federal del Comercio (FTC) y la Fiscalía de Nueva York, entre otros reguladores.

“Es en parte académico y en parte 'ciberdetective'”, dijo Ken Dreifach, exjefe de la oficina de Internet de la Fiscalía de Nueva York, cuyos fiscales siguieron los artículos de blog de Edelman al presentar las argumentaciones en contra de empresas que utilizaban software malicioso.

Se supone que a fines del 2015 Edelman será profesor titular, la garantía de seguridad en el empleo en el mundo académico. Tiene el título de abogado y un doctorado en economía, ambos de Harvard, pero sus ataques contra las empresas son inusuales en la escuela de negocios, una institución más conocida por los casos prácticos que celebran éxitos.
Cuando fue considerado para el ascenso de auxiliar a profesor adjunto hace unos años, Edelman dijo que una persona externa contactada por la escuela escribió una carta crítica: “A Ben parecen no gustarle las empresas. Yo creía que esto era una escuela de negocios”. De todos modos lo ascendieron.

El trabajo de asesoramiento externo que realiza Edelman ha sido alentado por Harvard y está ayudando a mejorar Internet, dijo Brian Kenny, ejecutivo principal de 'marketing' y comunicaciones en la Escuela de Negocios.

Aproximadamente dos veces al mes, Edelman habla por teléfono con inversionistas que quieren recibir su información sobre empresas. Cobra 800 dólares la hora y no les pregunta si están apostando a favor o en contra de una empresa en particular.

Su principal trabajo externo, que no es para Wall Street, dijo, es una especie de servicio automatizado de detección de fraude para anunciantes. Edelman maneja 150 computadoras las 24 horas del día en 80 lugares en nueve países. Los computadores buscan software malicioso, como por ejemplo del tipo que hace pagar a sus clientes por tráfico inflado en la web. Su sistema pone en evidencia trucos como pasear secretamente a un consumidor por múltiples sitios o mostrarle ventanas no solicitadas.

Edelman tiene entre 30 y 40 clientes, que le pagan cada vez que sus computadores generan informes para ellos (unas 1.000 veces al año), pero no revela cuál es su tarifa por cada informe.

COMBATIR EL 'MALWARE'

Uno de sus clientes, la unidad de delitos digitales de Microsoft Corp., dice que sus técnicas han ayudado a la empresa a combatir el software malicioso y a alertar a los agentes de la ley.

El origen empresarial de Edelman se remonta a la escuela media. Cuando tenía 13 años escribió, segun él, un programa que ayudaba a los clientes a elegir los componentes correctos al comprar computadores personales Gateway, cuyas ofertas 'online' presentaban una serie confusa de configuraciones. Se hacía enviar cada dispositivo a su casa, donde mostraba al comprador despistado cómo debía utilizarlo. Su tarifa: 10 dólares la hora.

En el secundario elevó su precio, cobrando 25 dólares la hora por ayudar a una librería y otros comercios a armar bases de datos y sitios web. Uno de sus clientes esenciales fue Stand for Children, una organización sin fines de lucro fundada por su tía, defensora de la educación preescolar e inicial.

En Harvard, Edelman se graduó 'summa cum laude', se doctoró y escribió su tesis sobre cómo afectan las ventas de libros las recomendaciones de Amazon.com. Después de recibirse de abogado y obtener su doctorado en economía, se incorporó al cuerpo docente en el 2007. Dicta un curso popular llamado “La Economía 'online': estrategia y espíritu empresarial”.

Además de la investigación sobre temas como la escasez de las direcciones de Internet, Edelman ha arrojado muchos dardos a empresas, grandes y pequeñas.

GOOGLE Y FACEBOOK

En distintos artículos y blogs a lo largo de los años, Edelman ha dicho que Google disuade a los anunciantes de utilizar a otros competidores, que favorece sus propios servicios en las búsquedas y continúa la navegación aun después de que los usuarios intentan desactivar esa característica.

También ha puesto en vereda a Facebook, revelando en el 2010 que la red social filtraba nombres de usuario y otros detalles personales a anunciantes. En ese momento, la empresa lo definió como “una distracción” que “resolvió rápidamente”.

David Vladeck, exdirector de la oficina de protección al consumidor de la FTC, dijo que su agencia también sigue su trabajo y ha solicitado su asesoramiento. Vladeck, que actualmente es profesor de derecho en la Universidad Georgetown, agrupa a Edelman en una cohorte pequeña de activistas y expertos técnicos en Internet, como Ashkan Soltani y Jonathan Mayer, de la Universidad Stanford, ambos conocidos por sus cruzadas a favor de la privacidad de los consumidores.

Ante la proximidad de la decisión sobre su titularidad, Edelman no tiene, dijo, ninguna intención de moderar sus investigaciones corporativas. “Yo soy así. No puedo dejar de ser como soy”, concluyó.
Bloomberg

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