Profunda corrupción de la primera familia estadounidense

Los allegados de Donald Trump aparecen en todos los campos de participación global de EE. UU.

Familia Trump

Ivanka y Donald Trump jr. han tenido un gran protagonismo desde la entrada de su padre en la presidencia.

AFP/Timothy A. Clary

Internacional
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julio 21 de 2017 - 08:04 p.m.
2017-07-21

El año pasado el pueblo estadounidense rechazó las dinastías políticas. Hasta la vista a los Clinton. Adiós a los Bush. En su lugar, ahora tenemos la primera familia más dinástica en la historia estadounidense.

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La administración actual es poco más que la familia Trump sumando algunos empleados desechables. De hecho, no está claro dónde termina la Casa Blanca y dónde comienza su imperio empresarial.

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Una de las razones por las que él apoyó las sanciones contra Catar pudo haber sido que un influyente catarí rehusó concederle un préstamo de US$500 millones a su yerno, Jared Kushner.

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El Estado del Golfo supuestamente ha rechazado solicitudes de Trump en el pasado. ¿Qué estábamos pensando, que repentinamente había desarrollado fuertes puntos de vista sobre la política árabe del Golfo? Tal y como dice el refrán: síguele la pista al dinero.

Es un error darle demasiado significado a las acciones de Trump. Por lo general, sus intenciones son bastante claras.

Las últimas revelaciones sobre Trump Jr. representan un buen ejemplo. Por primera vez desde que asumiera el poder, la palabra ‘traición’ ha comenzado a usarse.

Pero sus connotaciones son demasiado maquiavélicas. Las personas que cometen traición contra su país suelen estar seducidas por ideología o por inducción.

De cualquier manera, ellos están conscientes del límite sagrado que cruzaron. ¿Qué pasa si tu familia es tu país? ¿Y si tus parientes son tu religión?

Para un observador, los mensajes de correo electrónico de Trump Jr. dejaron claro que él solicitó información perjudicial sobre Hillary Clinton del Kremlin. Para su padre, los correos muestran la lealtad de un hijo.

Para los rusos, demostraron que la familia Trump estaba lista para hacer negocios. Para los fiscales estadounidenses, es una prueba ‘contundente’ de colusión con una potencia extranjera.

Si algún asistente de campaña que no fuera un pariente se hubiera reunido con la abogada rusa, el presidente podría simplemente despedirlo. Pero no puede distanciarse de un subordinado llamado Donald Trump.

Él tampoco puede escaparse del hecho de que las otras dos personas en la reunión eran su gerente de campaña, Paul Manafort, y Kushner, su yerno. La campaña era una empresa familiar.

Lo mismo es cierto en el caso de la Casa Blanca. Ese es el canal por el que China, Arabia Saudita y otros países están conduciendo la diplomacia con la administración Trump. También es la forma en la que Robert Mueller, el abogado especial que dirige la investigación sobre Rusia, puede atacar a Trump.

¿Qué significa esto en términos del compromiso de EE. UU. con el mundo? Mientras que Trump sea presidente, Washington será la ciudad de Bourbon. Para él, no menos que lo que era para Luis XIV, “L'Etat, c'est moi”, o “El Estado soy yo”.

Cuanto más profundas sean las investigaciones, más infectarán los intereses de su familia cada decisión.

La mayor distorsión es en las relaciones entre EE. UU. y Rusia. Durante la cumbre del Grupo de los 20 (G20), Trump se pasó dos horas y 15 minutos hablando con Vladimir Putin. Solamente Rex Tillerson, el secretario de Estado estadounidense, estaba presente. Fiona Hill — la única experta en Rusia de la administración — no estaba en la reunión.

Trump le dio a Putin lo que quería. Ambos firmaron un acuerdo para establecer una unidad cibernética conjunta para detener la interferencia en la política de ambos países.

Que Trump rápidamente se haya visto obligado a dejar de lado la idea es irrelevante, EE. UU. y Rusia ahora estaban en el mismo plano moral. Nadie tiene ni idea si se pactaron otros tratos entre ambos presidentes.

Pero actualmente la familia aparece en todos los campos de participación global del país y eso emite una señal clara para otros que trabajan para los Trump: ninguna otra democracia occidental opera de esta manera. Hasta hace poco, tampoco la de EE. UU., y la situación solo se volverá más pronunciada a medida que las investigaciones de Rusia se aceleren. Conforme se profundice la crisis, más se unirá el círculo familiar en su propia defensa.

Los que no están dentro del círculo están haciendo lo necesario para protegerse. Las últimas filtraciones, como las anteriores, provinieron de varias fuentes dentro de la Casa Blanca.

¿Podría Stephen Bannon, el principal estratega de Trump, estar implicado? Como el principal arquitecto de la campaña de ‘EE. UU. Primero’, el Bannon es también el ayudante más cercano al presidente que no pertenece a la familia.

Él y Kushner son rivales. Como autoproclamado Leninista, el principal objetivo de Bannon es acabar con el Estado administrativo.

Si el objetivo es inutilizar el Gobierno de EE. UU., éste es el momento de hacerlo. Ya seas presidente de Rusia, emir de algún reino rico en petróleo o un nihilista que trabaja desde el ‘interior’, Trump te ofrece una oportunidad sin precedentes.

Trump es EE. UU. y EE. UU. es Trump. Mientras que él sea presidente, el país será altamente vulnerable.