Puerto Rico le pide a Estados Unidos
que lo deje declararse en bancarrota

Deberá hacerlo antes de julio para evitar una ‘batalla’ con los bonistas
en los tribunales. Este domingo, fue su primer impago de deuda.

El gobernador Alejandro García Padilla.

El gobernador Alejandro García Padilla.

EFE

Internacional
POR:
efe
mayo 02 de 2016 - 02:04 p.m.
2016-05-02

Su idea es seguir tratando de realizar los pagos menores que se vayan presentando en las próximas semanas, pero "no se descartan moratorias adicionales como la aplicada el domingo", explicó el gobernador, que llamó la atención sobre lo complicado de negociar acreedor por acreedor.

De hecho, tras meses negociando hasta el momento sólo se ha llegado a un principio de acuerdo con titulares de unos 900 millones de deuda del Banco Gubernamental de Fomento (BGF), que en total tienen notas emitidas por 3.800 millones.

Esos bonistas, que tenían 120 de los 422 millones que vencían el domingo y de los que sólo se pagaron los intereses (22 millones), han dicho estar dispuestos a seguir negociando durante un mes más y a asumir una quita temporal del 43,75 %.

La idea es que cuando ese acuerdo se cierre se pueda ofrecer a todos los demás bonistas del BGF y que todos ellos lo acepten, porque si no, no se puede aplicar.

Lo que se les ofrece es un intercambio de sus bonos por otros provisionales con un principal un 43,75 % inferior y con préstamos municipales como colateral, en lo que se logra una reestructuración del principal de toda la deuda de la isla.

Cuando llegue ese momento, si llega, el Gobierno les puede hacer entrar en la negociación general, lo que llevaría a realizar un segundo intercambio de títulos con una reducción del principal del 53 % respecto del valor a día de hoy.

Esto quiere decir que el Gobierno de la isla baraja una quita general del 53 % sobre el principal, un notable descuento que parece difícil que los bonistas admitan voluntariamente, si el proceso de negociación no está sujeto a la Ley de Quiebras de EE.UU.

"Si nos ha costado tanto alcanzar este acuerdo, imagínense cómo sería negociar voluntariamente con todos y cada uno de los acreedores" de la Administración de Puerto Rico, que acumula deudas por 72.000 millones, alertó el gobernador.

Igualmente, recordó que la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), el monopolio público del sector eléctrico, tardó un año y medio en pactar con los titulares de sus 9.000 millones de deuda.

"O el Congreso nos da un proceso de reestructuración que funcione, y no uno plagado de defectos a propósito, o tenemos que embarcarnos en un proceso de negociaciones voluntarias que van a ser así de complicadas", advirtió.

Por ello, insistió en que es necesario que EE.UU. apruebe cuanto antes un mecanismo que permita a la isla declararse en quiebra bajo la legislación federal -de la que fue excluida en 1984- y pueda reestructurar ordenadamente su deuda.

"Si no, tendremos que hacer frente a un sinnúmero de litigios", explicó, lo que dejará a la isla "a merced de jueces como el que recientemente prefirió darle 115 millones a Walmart antes que a Puerto Rico", que es un Estado Libre Asociado de EE.UU. "Nuestro principal enemigo ahora mismo es la politiquería en Puerto Rico y en EE.UU.

El Congreso de EE.UU. no tiene menos mezquindad política que la esfera puertorriqueña", lamentó, al tiempo que pidió unidad a los puertorriqueños y rechazó entrar en el debate del estatus político de la isla.

"El país va a salir adelante, es cuestión de tiempo", dijo, tras recordar que otros países han pasado ya por esto y que los que "trabajan unidos tardan menos en salir de esta circunstancia".