El referéndum que sacudió a Europa

Los escoceses tomaron las urnas en el histórico proceso para definir su futuro, en el que los indecisos tuvieron la última palabra.

El proceso vivido fue observado con envidia por grupos separatistas de todas partes del mundo.

EFE

El proceso vivido fue observado con envidia por grupos separatistas de todas partes del mundo.

Internacional
POR:
septiembre 19 de 2014 - 03:25 a.m.
2014-09-19

Con una extraordinaria asistencia a las urnas de votación, los escoceses se jugaron este jueves su futuro dentro del Reino Unido, cerrando unas frenéticas semanas de campaña, que pusieron a temblar los cimientos de la unión sobre la cual se funda la Europa actual.

Durante catorce horas y en un ambiente festivo, unos 4,3 millones de escoceses mayores de 16 años se dedicaron a marcar la boleta con ‘Sí’ o ‘No’, ante la única pregunta de Escocia debía ser un país independiente del Reino Unido.

Aunque Escocia representa apenas el 10 por ciento del pueblo británico, su decisión puso en entredicho la solidez de los lazos históricos que datan de hace 307 años. Pero más que la secesión escocesa, el proceso generó incertidumbre en toda Europa, moviendo la columna del principio de unidad en el que se basa la Unión Europea, de la cual el Reino Unido es miembro activo.

Desde Europa se respiraba zozobra por lo que se veía como la quiebra la estructura política y económica de la región.

“Luego de medio siglo construyendo Europa, nos arriesgamos a entrar en un periodo de desbaratar”, se atrevió a declarar el presidente francés François Hollande.

Durante la etapa final de la campaña, los ánimos se exaltaron. Unos y otros se acusaban de jugar sucio. El Gobierno del conservador David Cameron logró movilizar a sus rivales de los partidos Laborista y Liberaldemocrático hacia Edimburgo para evitar la secesión.

De hecho, Gordon Brown, el laborista exprimer ministro de origen escocés, fue quien lideró la campaña oficialista para convencer a su país de mantenerse dentro del Reino Unido. La oferta de mayores poderes y más recursos para su presupuesto eran sopesadas sobre el sentimiento nacionalista de los escoceses.

Según los analistas internacionales, el resultado electoral estuvo influenciado por la amenaza de éxodo de Edimburgo hacia Londres de los cuatro principales bancos de darse la independencia, la incertidumbre sobre el futuro económico y el eventual aislamiento del nuevo país en el escenario internacional. Los mercados financieros le apostaron a que los escoceses rechazarían la independencia y la libra y las acciones escocesas subieron en las últimas horas de votación.

EL PUEBLO SE 'EMPODERÓ' CON PROCESO

“El gran ganador de este capítulo democrático ha sido el pueblo escocés”, dijo Carlos Arévalo, profesor de la Maestría en Derecho Internacional de la Universidad de La Sabana. A su juicio, el pueblo ha sido “empoderado” para elegir el presente y futuro su país. El perdedor es el Gobierno inglés, que subestimó el deseo de una parte de Escocia de armar toldo aparte.

'A SEGUIR EL EJEMPLO QUE DIO EDIMBURGO'

El referéndum que vivió Escocia le dio un nuevo impulso a otros movimientos separatistas en el mundo para continuar en sus propias luchas.

En Edimburgo, la capital escocesa, se agolparon representantes de movimientos independentistas como los de Quebec en Canadá y Cataluña en España, que hoy vota su derecho a consulta independentista.

“Vota ‘Sí’, por ustedes, pero también por nosotros”, arengaba Daniel Turp, del Partido Quebequés canadiense, que dijo que hay que insistir en los referéndums. Turp dijo que la victoria del ‘Sí’ abriría la posibilidad a otros de celebrar referéndums parecidos.

La provincia canadiense francófona celebró dos, en 1980 y 1995, en los que ganó el ‘No’. Veintinueve partidos independentistas europeos aprovecharon el referéndum de Escocia para firmar una declaración en apoyo del derecho a la autodeterminación.

“Reconocemos el derecho de los países sin Estado a decidir su futuro”. La Unión Europea teme que el efecto se extienda a otras regiones independentistas y a término modifique las fronteras y los equilibrios políticos europeos.