‘Las reformas que necesita A. Latina son a largo plazo’

Augusto de la Torre, economista jefe del BM, habló de los retos que debe afrontar la región.

Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina, del Banco Mundial.

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Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina, del Banco Mundial.

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abril 26 de 2013 - 03:34 a.m.
2013-04-26

En el Foro Económico Mundial para la región que terminó ayer en Lina, Augusto de la Torre, economista jefe para América Latina del Banco Mundial, aseguró que en la región se está dando una etapa de discusiones francas para hacer las mejoras que se necesitan en temas como la productividad, el capital humano y la innovación de las empresas, entre otras.

Un poco, la percepción es que el viento ha cambiado en la región...

Eso es correcto. Hay vientos que parece que están soplando con menor fuerza comparado con los últimos 10 años.

Uno es China. A mediados de la década pasada venía creciendo a una tasa del 13 por ciento y la expectativa es que está descendiendo, de manera gradual, a una tasa de crecimiento del orden del 7 al 8 por ciento y la región lo va a sentir, y eso está conectado con el precio de los commodities, al parecer no es que vayan a caer, pero la idea de que sigan subiendo no parece realista.

Hay un debate y es que el viento financiero, por así decirlo, ha bajado de fuerza.

Colombia, por ejemplo, sigue experimentando unos ingresos de inversión extranjera directa de gran potencia, y el mismo Perú y Chile y, en México, se empieza a sentir un ingreso importante de capitales, por lo que puede ser que esos vientos financieros sigan ahí.

Ahora, la parte de cartera de ese viento financiero siempre genera dolores de cabeza, porque complica los temas de competitividad de la moneda y genera preocupaciones sobre la estabilidad financiera.

Así las cosas, ¿las estimaciones de crecimiento se mantienen?

El tipo de empuje internacional que sentíamos en nuestras economías durante los últimos 10 años era consistente con una tasa de crecimiento promedio, en la región, del orden de 5 o 6 por ciento por año y, el tipo de empuje que ahora sentimos y que parece se va a permanecer por algunos años es consistente con una tasa de crecimiento de 3 a 4 por ciento.

Entonces, ¿qué se debe hacer para volver a subir al 6 por ciento?

Esto nos plantea directamente toda la agenda de productividad y crecimiento. Una agenda que es difícil porque nuestra región no tiene una tradición histórica como la tienen los países asiáticos, la cual dedica una gran cantidad de energía social e individual al tema del crecimiento, la innovación y la productividad.

Nosotros dedicamos energía social al tema de la estabilidad macroeconómica basada en aspectos sociales.

Por buenas razones, no somos una región que piensa en el crecimiento como un proyecto social, por ello, lo que va a pasar ahora es que para poder experimentar el tipo de progreso social que se tuvo en los últimos 10 años vamos a tener que hacer un esfuerzo mucho más grande, concentrado en descubrir nuestro propio camino para generar un crecimiento a largo plazo por encima de este 3,5 o 4 por ciento de promedio que tendríamos en caso de no hacerlo.

¿Será que ya se nos pasó un poco la hora?

No necesariamente. Yo pienso que al contrario, la región está en un momento bueno de su historia. Cuando piensas en el modo cómo los inversionistas están mirando hacia el futuro, es alentador.

Entonces, me parece que el ambiente intelectual y de la opinión pública está más favorable.

Se está dando una conversación vigorosa, franca sobre el tema de cómo mejorar la productividad, el capital humano, la innovación de las empresas, el ambiente para que la inversión privada tenga más cabida, o en ver cómo el tipo de entorno legal o regulatorio puede ayudar en el descubrimiento de nuevas actividades empresariales.

Un poco el mensaje es que ese objetivo no es imposible si se hace la tarea...

La labor hay que hacerla y no es fácil, pues requiere reformas estructurales y estas necesitan un horizonte largo, y en la región tenemos democracias electorales muy vivas con horizontes cortos.

Por ello, quizás, uno de los desafíos más grandes desde el punto de vista de la gestión de la política pública es cómo generar este cambio estructural, necesario para incentivar la infraestructura, el capital humano y la innovación, mirando más allá de cuatro años, que es como están acostumbrados los políticos.

¿Y mientras todo esto sucede, el entorno sigue tan o más complicado que antes?

El entorno internacional va a ser menos favorable y espero que no sea tremendamente complicado.

El gran susto que tuvimos durante un tiempo de que podía haber un colapso financiero en Europa parece que es menos probable, aunque Europa va a pasar por problemas estructurales grandes y de bajo crecimiento, ese temor de que haya una hecatombe financiera ha disminuido.

COLOMBIA, PAÍS DEL PRIMER MUNDO EN POLÍTICA MONETARIA Y FISCAL

Colombia es uno de los mejores ‘performers’ de la región. Aunque no ha tenido el desempeño de Panamá o Perú, está entre las economías destacadas.

Además, el país tiene una gran tradición de institucionalidad fuerte y más madura, y es una nación que, junto con otras de la región, ha pasado a ser del primer mundo cuando se trata de política monetaria e, incluso, de la política fiscal.

Por ello, Colombia esta institucionalmente lista para el cambio.

Así mismo, el descubrimiento de la riqueza natural ha despertado un deseo de inversión extranjera tremendo, por lo que se le ve con bastante optimismo.

LA REGIÓN DEBE MEJORAR LA EDUCACIÓN Y LA CAPACITACIÓN LABORAL

América Latina fue catalogada como la región de las oportunidades por los asistentes al FEM.

En el Octavo Foro Económico Mundial para América Latina, que culminó ayer en Lima, se resaltó que la región tiene grandes oportunidades económicas, aunque aun deben zanjarse las brechas de desigualdad.

En la sesión de clausura, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, señaló que hay que concentrarse en temas claves como “la educación, la capacitación laboral y lo que sucede con los mercados informales”.

“Actualmente los mercados emergentes están creciendo por lo menos a valores que duplican los valores anteriores y vemos que esto seguirá siendo así en los próximos tres a cinco años”, indicó Moreno.

Para el director general del foro, el noruego Borge Brende, los jóvenes de la región menores de 25 años, que suman 267 millones, son la principal fuerza para el desarrollo de sus países.

“Esto plantea desafíos, deberemos crear 50 millones de puestos de trabajo en los próximos años y ampliar el acceso a la educación”, indicó Brende.

El director del foro también destacó la forma en que la región sobrellevó la crisis económica mundial.

“Esta reunión ha sido extremadamente importante porque hemos tenido la oportunidad de profundizar un poco más por qué Latinoamérica ha sorteado la peor crisis económica mucho mejor que otras regiones del mundo”, destacó Brende.

Para la Directora Regional de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Elizabeth Tinoco, existe la necesidad de replantear las estrategias para reforzar el vínculo entre la educación, la capacitación y el mundo del trabajo en América Latina, como parte de los esfuerzos para enfrentar el desempleo juvenil y la informalidad.

Ricardo Ávila Pinto

Director de Portafolio