La Reserva Federal mantuvo tasas de interés sin cambios

La autoridad monetaria de Estados Unidos está preocupada por la debilidad economía mundial, aunque deja la puerta abierta a un endurecimiento de su política monetaria antes de finalizar el año. Un comportamiento de la inflación y del mercado laboral más modesto de lo esperado fueron otras condiciones que motivaron la decisión.

La Reserva Federal mantuvo tasas de interés sin cambios

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La Reserva Federal mantuvo tasas de interés sin cambios

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septiembre 17 de 2015 - 06:18 p.m.
2015-09-17

La Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios su tasa de interés de referencia, en un reconocimiento de las preocupaciones por una economía mundial débil, pero dejó la puerta abierta a la posibilidad de un modesto endurecimiento de su política monetaria más adelante este año.

En lo que representa una "retirada táctica", el banco central de Estados Unidos dijo que una serie de riesgos globales, la volatilidad de los mercados estadounidenses y otros factores lo convencieron de postergar la que habría sido la primera alza de tasas en casi una década.

"Recientes acontecimientos globales económicos y financieros podrían restringir de alguna manera la actividad económica y probablemente pongan más presiones a la baja a la inflación en el corto plazo", dijo la FED en su comunicado de política monetaria al concluir un encuentro de dos días.

La FED agregó que los riesgos para la economía de Estados Unidos permanecían casi equilibrados, pero que estaba "monitorizando los acontecimientos externos". No obstante, el banco central estadounidense mantuvo su sesgo hacia un alza de tasas en algún momento este año, al tiempo que recortó su panorama de largo plazo para la economía.

Nuevas proyecciones económicas de la FED mostraron que 13 de 17 funcionarios del banco central aún esperan que las tasas suban al menos una vez en el 2015, una cifra menor que los 15 que así pensaban en junio.

Cuatro funcionarios ahora piensan que las tasas no deberían subir al menos hasta el 2016, frente a dos que así pensaban en junio.

La FED tiene reuniones de política monetaria en octubre y diciembre. En su conjunto, las últimas proyecciones de la
FED de un menor crecimiento del PIB, un bajo desempleo y una inflación desacelerada sugieren que las preocupaciones por un llamado estancamiento secular podría estar echando raíces entre los funcionarios del banco central.

Un funcionario incluso sugirió tener una tasa fondos federales negativa.

La media de las proyecciones de 17 funcionarios mostró que la FED espera que la economía crezca un 2,1 por ciento este año, ligeramente por encima de la previsión anterior.

Sin embargo, bajaron sus pronósticos para el crecimiento del PIB en 2016 y 2017.

Los funcionarios de la FED también proyectaron que la inflación avanzará con mucha lentitud hacia la meta del banco central de 2 por ciento, pese a que redujeron la previsión de desempleo más de lo indicado en sus estimaciones previas. Los miembros del banco central esperan ahora que la tasa de desempleo llegue al 4,8 por ciento el próximo año, manteniéndose en ese nivel por incluso tres años.

El ritmo de tasas de interés proyectado por la FED fue modificado a la baja, donde la tasa federal de fondos federales a largo plazo se ve ahora en un 3,5 por ciento frente al 3,75 por ciento que mostraron las previsiones anteriores.

Para decidir el momento en que subirá las tasas, la FED reiteró que deseaba ver "mayores mejoras en el mercado laboral" y tener una "confianza razonable" en que la inflación se acelerará.

No subir la tasa fue una señal de que la desaceleración china y la caída de los mercados accionarios avivaron la preocupación de los funcionarios de la FED por la situación de la economía mundial. Sólo el presidente de la FED de Richmond, Jeffrey Lacker, estuvo en desacuerdo.

En meses recientes, funcionarios de la FED como Jerome Powell y Dennis Lockhart han respaldado públicamente una alza de tasas en septiembre, constituyendo una cuasi mayoría con un grupo de partidarios de un endurecimiento como Lacker. Pero a fin de cuentas, los funcionarios se quedaron con un panorama confuso marcado por un bajo desempleo y sólido crecimiento económico en Estados Unidos, pero sin señales de que la inflación haya comenzado a acercarse al objetivo del banco central.

LA SUBIDA SERÁ EN DICIEMBRE

Después de la decisión que tomó la FED, en la que optó por la prudencia, muchos analistas e inversores de preguntaron “¿y ahora qué?

Andrés Pardo, gerente de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, comentó a Portafolio.co que, además de la volatilidad financiera global y de las dudas sobre algunas economías emergentes como China, existe un argumento fuerte para creer que la subida de tasas será en diciembre.

El endurecimiento de las condiciones financieras en Estados Unidos, durante los dos últimos meses, impacta significativamente las decisiones de la FED: “Algunos índices que muestran la evolución financiera de la primera economía del mundo se muestran más rígidas que las vistas entre 2008 y 2009”, explicó Pardo.

Para Pardo, la subida de las primas de riesgo de los bonos corporativos, la caída en el precio de las acciones, el fortalecimiento de la divisa estadounidense y la no reducción de las tasas de los bonos del Tesoro parecen indicar que la FED considera que aún no es el momento de subir los tipos de interés.

“A pesar de la volatilidad que se ha visto en los mercados, las tasas de los bonos no han bajado, de hecho se mantienen entre 2,10 % y 2,25 %. Lo que debería ocurrir es que las tasas bajaran”, agregó Pardo.

Bajo este contexto, la decisión de la FED debería ser, por el contrario, ‘relajar’ la política monetaria: en lugar de aumentar las tasas, se reducirían.

Con unas condiciones financieras como las señaladas, una decisión errónea generaría una desaceleración económica en Estados Unidos.

Por otra parte, el economista y gerente de Corficolombiana indicó que uno de los principios en política monetaria, cuando está basada en el cumplimiento de la meta de inflación, es la “incorporación de los principios de predictibilidad, comunicación y transparencia” para lograr efectividad.

En momentos de incertidumbre, la misión de la Reserva Federal es dar la menor sorpresa posible, es decir, el mercado ‘debe comerle’ el cuento.

“La FED ha venido comunicando la subida de tipos de interés y preparando a los inversores para que no sea una sorpresa. En este momento la curva de futuros muestra que la probabilidad de que no suban las tasas es de 30 %. Lo anterior indica que el mensaje no ha sido lo suficientemente fuerte y la comunicación no ha sido absorbida por una gran parte del mercado”, indicó Pardo.

En los últimos 20 años, los analistas e inversionistas incorporaban una probabilidad alta, cercana al 70 %, de que las tasas se subirían sin posteriores traumatismos.

Al respecto, Andrés Pardo recordó el desmonte del programa de compra de activos de la FED en 2014.

“En mayo de 2014, la Reserva Federal empezó a indicar, hasta septiembre de ese año, que dejaría de comprar activos y lo hizo en diciembre. En este momento estamos ante unas condiciones similares”.

Aunque existe una baja probabilidad de que la subida sea en octubre (16 %), no debería ser una sorpresa que ocurriera.

Sin embargo, Andrés Pardo y el equipo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana estima que el alza de las tasas será en diciembre.

Con información de agencias