Rousseff y Silva irían a segunda vuelta

En las megaelecciones de este domingo en Brasil se eligen presidente, vicepresidente, gobernadores y parlamentarios.

Dilma asegura que la educación en su segundo gobierno dará un salto.

EFE

Dilma asegura que la educación en su segundo gobierno dará un salto.

Internacional
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octubre 03 de 2014 - 11:08 p.m.
2014-10-03

En medio de una recesión técnica y con la mayoría de los indicadores económicos en bajada, Brasil concentra las miradas del mundo, de cara a las megaelecciones que se realizan este domingo. Las cartas están echadas y si las encuestas de opinión de los últimos días son acertadas, no habrá mayores sorpresas en las urnas de votación y desde ya se podría hablar de una segunda vuelta presidencial.

Unos 142,8 millones de brasileños eligirán las figuras de presidente, vicepresidente, 26 gobernadores de Estado, uno para el Distrito Federal y 54 parlamentarios, entre diputados y senadores.

La presidenta y economista Dilma Rousseff se pinta como triunfadora, tras una frenética campaña electoral de unos seis meses, que estuvo marcada por denuncias de corrupción, vaivenes económicos y la trágica muerte de su más férreo contrincante, Eduardo Campos, del Partido Socialista, reemplazado por su compañera de fórmula, la ecologista Marina Silva.

La llegada a la arena electoral de Silva puso la candidatura de la mandataria en aprietos. Según los sondeos de agosto pasado, la candidata socialista tenía grandes opciones de quitarle la silla presidencial en el Paláceo de Planoalto (Palacio de las Mesetas).

Después de cuatro debates públicos y muchos mítines públicos, las encuestas le devolvieron el alma al cuerpo de Rousseff, quien, según la encuesta de Folha de Sao Paulo de esta semana, ganaría con un 49 por ciento, en comparación con Silva que obtendría un 29 por ciento de los votos, dejando sin mayores posibilidades al empresario Aécio Neves, el tercer aspirante, quien lograría 20 por ciento.

Ese margen no le daría la boleta directa a la reelección a la presidenta Rousseff, quien tendría que volver a las urnas con Silva en una segunda vuelta. La norma electoral brasileña, como la de Colombia establece que si ningún candidato supera el 50 por ciento de la votación se llamará a una segunda vuelta, prevista para el 26 de octubre.

La última semana de campaña fue intensa y cargada de extenuantes recorridos de los candidatos por todo Brasil. Mientras que Rousseff visitaba obras de construcción y se tomaba ‘selfies’ con obreros, Silva asistía a eventos públicos en Brasilia, donde tiene mayor respaldo entre la clase media insatisfecha con las políticas sociales y económicas de los últimos años. Por su lado, el carismático Neves se codeaba con gente del mercado en Río de Janeiro.

El equipo de Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), organizó intensas movilizaciones en centenares de pequeñas ciudades brasileñas, en un intento por lograr la mayor cantidad de votos posibles para evitar que la Presidenta fuera a una segunda vuelta, según reportaron las agencias de noticias.

Si bien, Rousseff y Silva se han empeñado en diferenciarse en estilos y carácter, los analistas económicos no ven mayores diferencias en sus propuestas de gobierno.

“Dilma y Marina están en posiciones opuestas como candidatas. Pero, desde nuestro punto de vista, como presidentas, ellas no son tan diferentes como se piensa”, señaló a periodistas Mauro Leos, analista senior de la agencia calificadora de riesgo Moody's, durante la 16 Conferencia anual de la calificadora. Ambas candidatas plantean la recuperación de la economía y apoyar a los sectores desfavorecidos.

LAS VISIONES Y PROPUESTAS ECONÓMICAS

Rousseff: Su gobierno ha sido criticado por cuatro años de magro crecimiento económico y por dejar que la inflación sobrepase el límite de tolerancia oficial de 6,5%. Responsabiliza en gran parte a la crisis internacional y dice que construyó las bases para una recuperación. Promete una reforma tributaria y un nuevo equipo económico si gana. Rechaza la autonomía del Banco Central.

Silva: Defiende las conquistas sociales y un retorno a una gestión económica más ortodoxa y menos intervencionista: tipo de cambio flotante y responsabilidad fiscal, con autonomía del emisor. Promete una reforma tributaria. Desarrollará energías renovables y un modelo de agronegocio más compatible con la preservación del medio ambiente.

GRAN OPERATIVO

Se moviliza un gran dispositivo de seguridad y 2,4 millones de jurados y funcionarios electorales. Se elegirá presidente entre 11 candidatos y 27 gobernadores entre 166 aspirantes. También saldrán 27 senadores de 172 postulados y 513 diputados de 6.172 aspirantes. Son cerca de 530.000 urnas electrónicas distribuidas en 5.570 municipios y casi 200 puestos de votación en el exterior.

María Victoria Cristancho
Subeditora Internacional