El rublo ruso se derrumba

La moneda pierde cerca de 20% este martes. Se pagan 80 rublos por un dólar y 100 por un euro.

El rublo es la moneda más devaluada del mundo.

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El rublo es la moneda más devaluada del mundo.

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diciembre 16 de 2014 - 01:45 p.m.
2014-12-16

El rublo ruso se derrumbaba este martes pese a la radical subida de tipos de interés del banco central de Rusia, colocando bajo presión al presidente Vladimir Putin, impotente ante una crisis que adquiere tintes dramáticos.

Tras una caída el lunes del 9,5%, sin precedentes desde la crisis financiera de 1998, el desplome de la moneda rusa se acentuó brutalmente este martes con una pérdida de más de 20%, para llegar a un nivel inédito de 100 rublos por euro y 80 rublos por dólar.

Al mismo tiempo, el índice RTS de la Bolsa de Moscú se desplomaba 17% y operaba en un mínimo desde marzo de 2009. "Estamos asistiendo notoriamente a un ataque especulativo contra el rublo", dijo a la AFP Alexei Mikheiev, experto del banco VTB24.

El hundimiento de la divisa rusa --ha caído desde principios de año un 60% ante el dólar-- ha provocado un movimiento de pánico entre la población, a dos días de la muy esperada conferencia de prensa anual, este jueves, del presidente ruso. Todo ello se produce en un contexto de gran tensión política con Occidente debido al rol de Moscú en la crisis ucraniana, y de riesgo para la economía rusa de entrar en recesión.

Las duras sanciones económicas occidentales contra Rusia adoptadas desde la anexión de Crimea, y el derrumbe de los precios del petróleo --que genera la mitad de los ingresos del país-- son dos de las principales causas de la grave crisis financiera y económica rusa. "La situación en el país es totalmente inestable. Tenemos miedo" se lamenta Yulia, interrogada frente a un banco de Moscú, donde se ha formado una larga cola. "Tengo miedo de que volvamos a la situación de los años 1990", añade, aludiendo la difícil época de caos y desorden que siguió tras el final de la Unión Soviética.

RECUPERAR LA CONFIANZA

En un intento por contener el descalabro del rublo, el banco central ruso anunció en la noche del lunes un aumento drástico de su tasa directriz, que pasó del 10,5% al 17%, más del triple respecto a principios de año. Pero tras un breve repunte (+5%) de menos de dos horas, este martes la moneda rusa volvió a derrumbarse a nuevos mínimos históricos. "A falta de respuesta política y en un contexto de retroceso del precio del petróleo, todos los esfuerzos del banco central para frenar la caída libre (del rublo) parecen infructuosos" comentó Inna Mufteeva, economista de Natixis. El primer ministro Dimitri Medvedev anunció una reunión de ministros del sector económico.

El presidente Putin, por su lado, permanece mudo. El lunes, contribuyendo al sombrío ambiente, el banco central había advertido que el hundimiento de los precios del crudo podría generar una contracción de casi el 5% de la
economía rusa en el próximo año. Ahora, "el principal problema es recuperar la confianza de la población, que está convirtiendo cada vez más sus ahorros en dólares" advierten los economistas del banco ruso Alfa. Para la población las consecuencias del derrumbe del rublo son ya muy concretas: la subida de los precios se acerca al 10% anual y puede dispararse aún más.

LA RECESIÓN AMENAZA

Los economistas del gabinete londinense Capital Economics advirtieron que la estrategia del banco central ruso de subir los tipos de interés tiene un precio: "un nuevo encarecimiento de los créditos para las familias y las empresas, y un retroceso aún más profundo de la economía real en 2015". Con un tipo de interés a 17%, un crédito inmobiliario rondará ahora en torno al 22%, según cálculo del sitio Lenta.ru, un nivel difícilmente sostenible para los rusos, cuyo poder adquisitivo está ya seriamente mermado por la inflación. Ante la gravedad de la situación, la idea de introducir restricciones a los movimientos de capitales, rechazada de momento por Putin, ha sido debatida, aunque los analistas temen que ello aruinaría la credibilidad de Moscú en los mercados internacionales.

AFP