Sangriento fin a días de terror en Francia

Con apenas unos minutos de diferencia, la pesadilla más grave sufrida por los franceses en los últimos 50 años terminó este viernes con la muerte de cuatro rehenes y tres yihadistas.

“París ha probado que los terroristas defienden odio y sufrimiento humano”, dijo el presisidente Barack Obama.

Archivo particular

“París ha probado que los terroristas defienden odio y sufrimiento humano”, dijo el presisidente Barack Obama.

Internacional
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enero 10 de 2015 - 12:16 a.m.
2015-01-10

Tres días de frenesí terrorista y psicosis colectiva en Francia, que comenzaron el miércoles con la masacre perpetrada en el semanario Charlie Hebdo, terminaron este viernes con el doble asalto de las fuerzas de seguridad sobre los yihadistas y un nuevo baño de sangre. El saldo de la semana negra francesa fue de 20 muertos y una veintena de heridos.

Con apenas unos minutos de diferencia, la pesadilla terminó de forma abrupta, con la muerte de cuatro rehenes y de los tres terroristas. Los hermanos Said y Cherif Kouachi fueron abatidos sobre las 5 de la tarde, hora local (16.00 GMT) en Dammartin-en-Goele, al noreste de París, tras atrincherarse en una imprenta cuando la policía y la gendarmería ya les pisaban los talones.

Un hombre que se encontraba dentro del mismo edificio (aunque existen dudas sobre si los Kouachi estaban siquiera al corriente de su presencia) consiguió salir ileso. Casi en paralelo, las fuerzas especiales de la Policía lanzaban un asalto entre explosiones de granadas y disparos de fusiles kalashnikov sobre el supermercado judío ‘Hyper Cacher’, en el este de París, donde el francés Amedy Coulibaly retenía desde hacía cuatro horas a un número indeterminado de rehenes. Cinco personas, incluido Coulibaly, murieron en la operación, mientras que cuatro policías resultaron heridos.

El yihadista ya había asesinado el jueves a una policía municipal en el sur de la capital francesa, en una acción coordinada con los hermanos Kouachi, quienes habían perpetrado la masacre del Charlie Hebdo, en la que murieron doce personas. En una conversación telefónica con el canal de televisión BFMTV durante el secuestro, Coulibaly aseguró actuar a las órdenes del grupo radical autodenominado Estado Islámico y haberse coordinado con Cherif Kouachi, quien a su vez, en declaraciones a la misma televisión, dijo haber sido enviado y financiado por Al Qaeda en el Yemen para cometer la acción.

Coulibaly fue condenado en diciembre del 2013 a cinco años de prisión por intentar ayudar a escapar al antiguo miembro del Grupo Islámico Armado (GIA) argelino Smaïn Aït-Belkacem, que cometió un atentado en la estación de tren del Museo de Orsay en París en 1995. El pequeño de los Kouachi, Cherif, también fue detenido y finalmente liberado sin cargos en ese mismo caso, lo que pone en evidencia el conocimiento previo entre ambos terroristas.

Después de 48 horas de espanto por el crimen del ‘Charlie Hebdo’, París se sumió este viernes en el pánico y en un estado cercano al marasmo, con sus principales vías cortadas por la operación policial y con falsas alarmas que sumieron lugares como la turística plaza Trocadero en el caos.

Terminada la pesadilla, que a buen seguro dejará heridas difíciles de cicatrizar en la sociedad francesa, el presidente, François Hollande, se dirigió a la nación para pedir que sea “implacable con el racismo y con el antisemitismo”.

La toma de rehenes en el supermercado judío es un “acto antisemita espantoso”, denunció, y calificó a los yihadistas de “iluminados que no tienen nada que ver con la religión musulmana”.

Hollande, quien dio la orden del doble asalto antiterrorista, también llamó a todos los ciudadanos a participar en la masiva manifestación de repulsa convocada para este domingo con el objetivo de escenificar la “unidad nacional”. Pero analistas temen que la violencia de tipo religioso se acentúe en este país de cinco millones de musulmanes y con el ultraderechista y xenófobo Frente Nacional.

LOS ATAQUES MUESTRAN ‘FALLOS’ EN LA SEGURIDAD

El primer ministro francés, Manuel Valls, dijo que su gobierno adoptará las leyes antiterroristas.

El primer ministro francés, Manuel Valls, reconoció ayer viernes que, hubo “fallos” en el dispositivo de detección de personas susceptibles de cometer atentados.

“Por supuesto que hubo un fallo. Cuando hay 17 muertos, es que hubo fallos”, declaró Manuel Valls en la cadena de noticias BFMTV y recordó que “cientos de individuos (...) se marchan a Siria o a Irak”, donde “se forman en el terrorismo” y de donde “regresan” algunos.

Valls señaló además que las autoridades hacen frente mediante detenciones, encarcelaciones y la adopción de dos leyes antiterroristas.

Los principales dirigentes europeos viajarán este domingo a París para expresar su solidaridad con Francia.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el primer ministro británico, David Cameron, dos países que sufrieron duros atentados yihadistas, anunciaron que participarán en una marcha “republicana” por la unidad nacional convocada en Francia.

Agencias