‘Esta semana habría acuerdo por el Canal de Panamá’

Después de intensas semanas de negociaciones, el consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC) y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) están a punto de llegar a un acuerdo para terminar la ampliación del mismo.

Jesús Revilla Angulo / Director de construcción para América Latina y el Caribe de Sacyr

Archivo Particular

Jesús Revilla Angulo / Director de construcción para América Latina y el Caribe de Sacyr

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febrero 04 de 2014 - 01:59 a.m.
2014-02-04

Así lo aseguró a Portafolio Jesús Revilla Angulo, director de construcción para América Latina y el Caribe de Sacyr, empresa del consorcio que lidera los diálogos con los panameños.

Hoy se vence el plazo para llegar a un acuerdo, ¿en qué están las negociaciones?

Nosotros estamos comprometidos plenamente con la negociación; nuestro único objetivo es llegar a un acuerdo para terminar las obras, y Sacyr espera que haya un acuerdo, es la mejor solución para todos.

¿Cuánto más se puede demorar?

Me gustaría que se cerrara a más tardar esta semana; es muy factible.

Eso quiere decir que en las últimas dos semanas se ha avanzado bastante...

Nuestro único objetivo ha sido terminar la obra.

A un acuerdo se llega si todas las partes ceden y en eso estamos todos porque lo importante es terminar una obra como esta.

¿Está dispuesta Sacyr a terminar la obra así sea perdiendo dinero?

Sí. Nosotros ya tenemos asumido que vamos a tener pérdidas. Una parte importante del conflicto es que al principio salieron informaciones que decían que habíamos planteado casi un chantaje a la ACP, en el sentido de que si no reconocían las reclamaciones a lo largo de la obra; que sumaban 1.600 millones de dólares, nosotros íbamos a paralizar el proyecto. Eso nunca ha sido así.

Nosotros lo que hemos pedido es intentar conseguir un acuerdo de financiación para poder terminar los trabajos; nosotros de nuestros bolsillos hemos aportado 300 millones de dólares para seguir trabajando, y lo único que pedimos es que se generen unas herramientas financieras que no nos hagan a nosotros adelantar todos los sobrecostos, sino que sea una cosa negociada.

Cuando el arbitraje internacional decida al final de la obra, entonces ya veremos si nos quedamos con el dinero o tenemos que devolverlo.

Lo único que buscamos es hacer un esfuerzo entre todos para terminar las obras.

¿Por qué se causaron esos sobrecostos?

Nosotros hacemos una oferta técnica, un estudio muy profundo, conseguimos unos sistemas de trabajo, nuestra oferta técnica era insuperable, esto nos permite optimizar los costes.

Es mentira que fuera una oferta temeraria para quedarnos con el proyecto y al final presionar por más dinero.

El Canal de Panamá pide un estudio externo de los costos y nosotros estábamos dentro del cinco por ciento.

Hubo problemas con los estudios técnicos, diferencias en la calidad del balasto, el fango, las fórmulas para el hormigón que nos implicaron otros añadidos.

¿Es verdad que Impregilo, socia del consorcio, era la piedra en el zapato para avanzar en las negociaciones?

Yo hablo como Sacyr. Somos un grupo.

En un grupo de cuatro empresas de distintas nacionalidades, idiomas, puede haber momentos circunstanciales en los cuales la forma de actuar no va por el mismo camino, pero el objetivo es el mismo.

¿Es verdad que ustedes buscaron el apoyo de Jan De Nul y de Cusa para hacer mayoría y poder negociar?

No. Nosotros intentamos negociar todo en el ámbito del consorcio, y las decisiones que tomamos son por unanimidad, por lo menos hasta el momento.

En términos de imagen, ¿qué le ha representado a la empresa el problema en Panamá?

Quizás no hemos podido explicar bien lo que sucede, no hicimos algo temerario, no hemos hecho chantajes para parar las obras.

De la calidad de nuestro trabajo nadie puede decir nada, cada compuerta pesa 3.500 toneladas.

Por esto, al final, es una pena que se nos esté dejando en mal lugar.

Han salido versiones que afirman que Sacyr está quebrada, ¿qué hay de cierto?

No es verdad. Somos una empresa con más de 30 años de experiencia, en los últimos 10 años hemos desarrollado concesiones por más de 10 millones de dólares, estamos trabajando en 25 países del mundo, todos los proyectos están absolutamente financiados, tenemos el apoyo de fondos internacionales, el año pasado el valor bursátil se multiplicó por tres.

Las cuentas del último trimestre del año 2013 nos dieron un margen de más de 500 millones de dólares, nos han adjudicado obras en las dos últimas semanas en Chile y Perú.

¿Este problema de Panamá afecta sus negocios en Colombia?

No. Colombia es la sede de nosotros para toda América Latina. Tenemos objetivos fundamentales en el país.

Nosotros, dentro de la planificación que hicimos, queremos intentar quedarnos aquí para invertir y aportar al desarrollo del país.

Pero el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura afirmó que si el Gobierno panameño les quitará la obra, a ustedes les sería difícil conseguir pólizas y financiación, entonces tendrían problemas para las obras en las que están precalificados en Colombia...

Yo quiero distinguir y dejar clara la diferencia entre el Grupo Unido por el Canal y, por otro lado, Sacyr como empresa independiente, que ya tenemos financiados los proyectos que llevamos a cabo en todo el mundo y en Colombia. No habrá problemas ni con los seguros ni con la financiación futura.

En el país, nosotros estamos dispuestos a presentar toda la solvencia financiera y a seguir invirtiendo en el país en carreteras, vías férreas, túneles, puertos, hospitales, ciclos del agua y construcciones para privados.

Pedro Vargas Núñez

Subeditor Portafolio

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