Sobrinos de primera dama de Venezuela son condenados a 18 años de prisión

Franqui Francisco Flores de Freitas y su primo Efraín Antonio Campos Flores, intentaron traficar 800 kg de cocaína a Estados Unidos.

Cilia Flores, primera dama de Venezuela

Los sobrinos de Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro, pasarán 216 meses en la cárcel.

Reuters

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Portafolio
diciembre 14 de 2017 - 06:27 p.m.
2017-12-14

Los dos sobrinos de la primera dama de Venezuela pasarán 18 años tras las rejas por intentar traficar 800 kg de cocaína a Estados Unidos, decidió este jueves un juez de Nueva York, una pena severa pero bastante inferior a la requerida por la fiscalía.

El juez Paul Crotty, de la corte federal de Manhattan, decidió que Franqui Francisco Flores de Freitas y su primo Efraín Antonio Campos Flores, sobrinos de Cilia Flores, esposa del presidente Nicolás Maduro, pasarán 216 meses en la cárcel.

La defensa pedía 120 meses -10 años-, la pena mínima por el delito por el cual fueron condenados. Pero la fiscalía solicitó inicialmente cadena perpetua y luego redujo el pedido a 360 meses de cárcel, o 30 años, al argumentar que los acusados tenían lazos con la guerrilla colombiana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y que el dinero iría a parar a las arcas de una campaña electoral oficialista -para las elecciones legislativas de 2015 en Venezuela- en beneficio de su tía, Cilia Flores, esposa del mandatario Nicolás Maduro.

‘NO SON EL PRESIDENTE’


David Rody, abogado de Flores de Freitas, argumentó que los sobrinos no son el presidente y no deben cargar con “la ira del gobierno (estadounidense)” hacia Venezuela. "Estoy muy avergonzado y arrepentido por todo el daño y humillación que esto nos ha causado", dijo Campos Flores al juez minutos antes de la sentencia.

Su primo Flores de Freitas rompió en llanto al hablar de su hijo de nueve años y pidió al juez "una oportunidad" para reparar sus errores. "Estoy tan arrepentido por el error terrible que cometí. Somos todos humanos y caemos todos en el pecado. Pero no es una excusa por haberme metido en la experiencia más vergonzosa de mi vida", afirmó.

El juez lamentó por su lado que los acusados "parecen más preocupados por el impacto en su familia que por haber violado la ley en Estados Unidos".

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