Tras declararse en bancarrota, Takata pierde casi la mitad de su valor en la Bolsa de Tokio

En apenas cuatro sesiones, desde que se declaró en iliquidad, las acciones de la empresa perdieron el 49 % de su valor en la Bolsa de Tokio.

Takata

Las acciones de la compañía, fabricante airbags, han perdido un 49 % de su valor en la Bolsa de Tokio en apenas cuatro sesiones.

Reuters

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enero 24 de 2017 - 09:09 a.m.
2017-01-24

Las acciones del fabricante japonés de airbags Takata han perdido un 49 % de su valor en la Bolsa de Tokio en apenas cuatro sesiones, desde que se revelara que sus licitadores le pidieron declararse en bancarrota para acogerse a un rescate.

En el descanso de media sesión en la plaza tokiota el precio de los títulos de Takata acumulaba una caída del 5,35 % y se situaba en los 442 yenes (3,60 euros/ 3,90 dólares), casi la mitad de los 867 yenes (7,10 euros/ 7,70 dólares) en los que cerró el 18 de enero, un día antes de que la noticia saltara a los medios.

El asunto está impactando con fuerza a Takata, cuyas acciones volvieron a cotizar tras tres negociaciones suspendidas a raíz de la revelación sobre su posible declaración de bancarrota.

Takata encara gastos multimillonarios por el defecto en millones de airbags, entre la sustitución de los dispositivos, las sanciones de EE.UU. -donde se contabilizan 11 muertes por esa deficiencia- y la posibilidad de que los fabricantes de vehículos afectados por las mismas decidan no condonar parte de los costes derivados.

La avería se localiza en los infladores de los airbags (el encapsulado metálico en el que se aloja la bolsa de aire), que puede abrirse con demasiada fuerza y proyectar fragmentos a los ocupantes.

Los principales interesados en financiar a Takata, la compañía sueca de sistemas de seguridad para coches Autoliv y el fabricante estadounidense de componentes Key Safety Systems, planean pedir una mediación judicial para revisar sus operaciones y acometer una reestructuración.

Takata busca apoyo financiero para afrontar el coste del reemplazo de sus airbags defectuosos, una crisis que arrastra desde 2014, pero la negativa a esa propuesta de sus posibles licitadores estaría dificultando el proceso.

La compañía ha intentado encontrar ayuda financiera de forma privada pero, pese a que los fabricantes de vehículos se mostraron inicialmente receptivos al proceso extrajudicial, la falta de acuerdo entre los accionistas, muchos de los cuales consideran que harían frente a una carga de deuda excesiva, ha motivado la petición de mediación judicial.

EFE