Venezuela se debate entre la continuidad y la renovación

Gracias a los grandes ingresos, Chávez ha podido desarrollar su propio modelo de socialismo.

Hugo Chávez / Henrique Capriles

Agencias

Hugo Chávez / Henrique Capriles

Internacional
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octubre 05 de 2012 - 01:22 a.m.
2012-10-05

Hugo Chávez, presidente de Venezuela y quien aspira a la reelección este domingo 7 de octubre, aprovechó la mayor bonanza petrolera de la historia del país andino para ampliar el papel del Estado, debilitando el sector privado y llevando a la economía a una de las inflaciones más altas del mundo, con un 27,6 por ciento durante el 2011.

Aunque el presidente venezolano trató de cambiar la dependencia económica del país del crudo, 14 años después de su llegada al poder el 96 por ciento de las ventas al exterior lo sigue constituyendo el petróleo.

Esa bonanza petrolera, en 1999 el barril de petróleo estaba en 16 dólares y este año llegó a 105 el barril, por lo que ha recibido ingresos por más de 380.000 millones de dólares, lo ha ayudado a financiar programas sociales, expropiaciones, nacionalizaciones, regulación de precios y control de cambios, con un Estado cada vez más fuerte.

Para sacarle el máximo provecho al ‘oro negro’, Chávez incrementó la renta petrolera a través de impuestos y reasumió la mayoría accionaria de los proyectos energéticos.

“Las ganancias del petróleo van directamente al pueblo, no a las multinacionales”, dice Chávez.

En su primer mandato, el Presidente venezolano se mostró moderado tanto en lo económico como en lo político, pero fue después del paro petrolero, de dos meses del 2003, el cual desangró la economía, el que lo hizo promover una mayor intervención estatal en todos los ámbitos.

CONTROL DE CAMBIOS

Ese mismo año, implementó el intenso control cambiario que limita el acceso de divisas y mantiene el dólar equivalente a 4,30 bolívares, el cual, dijo, “llegó para quedarse”, y que ha llevado a una sobrevaluación del tipo de cambio que provoca más la importación que la producción.

En el 2010, creó un tercer tipo de cambio, fijado por los precios de los bonos que determina el Banco Central y por su cotización en el mercado internacional, luego de que eliminara el mercado paralelo de divisas.

José Manuel Puente, economista del Instituto de Estudios Superiores de Administración (Iesa) en Venezuela, afirmó que la economía “está hiperregulada con controles de precios, de cambios y de tasas de interés, además del impacto negativo sobre la inversión que implican las nacionalizaciones y expropiaciones”.

REGULACIÓN DE PRECIOS

De la misma manera, el control de precios se ha hecho cada vez más estricto con el fin de rebajar la inflación y evitar el acaparamiento de productos, según el Gobierno la causa del alto costo de vida.

A mediados de este año, el Gobierno decretó el control de los precios de productos básicos como la harina, arroz, leche y aceite, entre otros.

NACIONALIZACIONES Y EXPROPIACIONES

Chávez ha ordenado la toma de cerca de tres millones de hectáreas de tierras privadas y la expropiación de empresas en los sectores de hidrocarburos, electricidad, alimentos, cementero, siderúrgico, alimentario, bancario y de telecomunicaciones.

Entre ellas, están almacenes Éxito, Banco Santander, Owens-Illinois, Banco Santander, ExxonMobil, ConocoPhillips y las mineras canadienses Gold Reserve y Crystallex, por lo que el país acumula una veintena de arbitrajes internacionales por reclamos de firmas petroleras, cementeras y mineras.

Además, ordenó la nacionalización de la Electricidad de Caracas y la telefónica CANTV, con lo que fulminó los mayores activos que se transaban en la Bolsa de Valores de Caracas, reduciéndola al mínimo.

En julio pasado, Jorge Botti, presidente de Fedecámaras, la principal patronal del país, reveló que en los últimos 10 años del gobierno Chávez, 170.000 empresas de las 617.000 existentes tuvieron que cerrar, mientras que expropió 2.300 de ellas.

De otra parte, el Estado chavista en el 2009 alcanzó más del 30 por ciento del PIB, lo que impulsó, según los analistas, a que el producto interno bruto pasará de 91.000 millones de dólares en 1998 a 328.000 en el 2011.

Para el economista Ángel García Banchs, el venezolano “es un modelo de reparto” porque “la renta petrolera ha sido utilizada para el consumo, para la importación con un dólar barato y para la fuga de divisas, pero no para la inversión real en infraestructura física y social”.

José Guerra, quien pertenece al programa económico del opositor Capriles, resumió la economía durante el gobierno de Chávez. “La economía no ha crecido conforme a los ingresos, tenemos una inflación muy alta, los salarios reales han caido el 10 por ciento, la deuda pública estaba en 30.000 millones de dólares en 1999 y ahora llega a 210.000 millones de dólares, el ingreso per cápita ha crecido solo el uno por ciento desde 1999, la agricultura lleva seis meses cayendo consecutivamente y la producción manufacturera lleva una caída acumulada del ocho por ciento este año”.

AYUDANDO A LOS ALIADOS

El mandatario venezolano además ha promovido iniciativas como Petrocaribe para suministrar crudo a los pequeños países vecinos con beneficios de pago o el Alba para la colaboración económica con Cuba, Ecuador, Nicaragua y Bolivia.

También vende crudo en forma preferencial a Uruguay y Paraguay, y productos refinados a Ecuador, Perú, Argentina, Chile y Brasil.

Durante su gestión, Venezuela ha llegado a registrar cifras récord de emisión de deuda pública con respecto a sus pares de la región: cerca de 18.000 millones de dólares durante el 2011. Debido a la nacionalización y alta inflación, el rendimiento extra que exigen los inversores para tener deuda venezolana en vez de bonos estadounidenses se amplió cinco puntos básicos.

Un eventual nuevo gobierno de Chávez propulsaría la transformación del sistema económico para la “transición al socialismo”, fortaleciendo “la planificación centralizada” y propiciando nuevas formas de producción, según su programa de gobierno ‘gestión socialista 2013-2019’.

COMERCIO CONTINUARÁ

Magdalena Pardo, presidenta de la Cámara Colombo Venezolana, afirmó que en uno u otro escenario habrá comercio, pero con matices.

“Con Capriles, Venezuela regresará a la CAN, y con él, el comercio sería más desregulado, más libre. Con Chávez, el intercambio será regulado, administrado y con las prioridades que establece el gobierno”, añadió Pardo.

Si Chávez es reelecto, el intercambio sería regido por el acuerdo ya firmado, el cual todavía no ha entrado en vigencia, pues Colombia ya lo envió a la Aladi para su revisión, mientras Venezuela no.

BIEN EN LO SOCIAL

Los millonarios ingresos petroleros durante su mandato (US$ 380.000 millones) le han permitido a Chávez financiar grandes programas sociales de vivienda, alimentación, salud, pensiones o educación.

El presidente venezolano se enorgullece de programas como el Mercal, mediante el cual distribuye alimentos a las familias más pobres, o la Gran Misión Vivienda, el plan de construcción de casas subsidiadas que el mandatario lanzó a finales de 2010 para paliar el déficit de tres millones de viviendas tras unas devastadoras lluvias.

Y según la Cepal, la pobreza, que en 1999 rondaba el 47 por ciento de la población, había caído en el 2010 al 27,8 por ciento, y la pobreza extrema pasó de 21,7 a 10,7 por ciento.

Asimismo, bajó el analfabetismo, del 9,1 al 4,9 por ciento en el 2011, así como el desempleo del 14,9 por ciento al 6,5 por ciento y disminuyó el índice de desigualdad.

CHÁVEZ

PROFUNDIZAR EL SOCIALISMO

Potenciar el agro a fin de que el 90 % de los alimentos básicos sean producidos en Venezuela al 2019.

Promete generar unos tres millones de empleos en los próximos siete años y mejorar la capacitación.

Construir 2,6 millones de viviendas nuevas y mejorar un1 millón de viviendas existentes.

Mantener controles contra “la usura y la especulación” con una ley para fijar precios de bienes.

Desarrollar el potencial minero nacional para la diversificación de las fuentes de empleo.

Propone ampliar y mejorar la red de transmisión y distribución de electricidad.

CAPRILES

RESPETO A PROPIEDAD PRIVADA

Incentivos a la empresa privada para aumentar la producción nacional, sobre todo de alimentos.

Relajamiento paulatino de los controles de precios y de cambio a medida que el sector productivo crezca.

Promete crear unos tres millones de empleos de calidad, estables y bien pagados.

Facilitar el acceso al crédito productivo e incentivos fiscales para nuevas inversiones.

Se compromete a no expropiar empresas del sector privado y atraer inversión.

Integrará a Venezuela nuevamente a la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

Pedro Vargas Núñez

Subeditor Portafolio