Volkswagen se desploma en bolsa: acción cae 18 %

La revelación provocó un nuevo hundimiento de las acciones del líder mundial de ventas de automóviles, que llegaron a perder más de 20 % en la Bolsa de Fráncfort, después de haber caído cerca de 18 % en la jornada anterior.

Volkswagen se desploma en bolsa: acción cae 18 %

AFP

Volkswagen se desploma en bolsa: acción cae 18 %

Internacional
POR:
septiembre 22 de 2015 - 12:03 p.m.
2015-09-22

El escándalo Volkswagen cobró el martes dimensión planetaria, cuando la firma alemana confesó haber equipado once millones de coches en todo el mundo con un software destinado a manipular los resultados de los controles de polución.

"Nuevas investigaciones internas han demostrado que ese software se había instalado en otros vehículos diésel", indicó la firma, que desde el viernes lidia con las revelaciones de que había colocado el dispositivo fraudulento en coches de Estados Unidos.

"Alrededor de 11 millones de vehículos en todo el mundo fueron equipados" con ese programa informático engañoso, admitió la compañía en un comunicado. Volkswagen anunció además haber aprovisionado 6.500 millones de euros en el tercer trimestre del año para enfrentar las primeras consecuencias del caso, lo cual la llevará a "ajustar sus metas de beneficios de 2015".

¿CÓMO FUE EL DESCUBRIMIENTO?

El polémico trucaje de las mediciones de emisiones perpetrado por Volkswagen en millones de vehículos pasó desapercibido durante años, hasta que un grupo de investigadores de la Universidad de Virginia Occidental (EE. UU.) y el Consejo Internacional del Transporte Limpio (ICCT) descubrieron el fraude.

La investigación se inició en 2013 como parte de un proyecto "para evaluar las emisiones" en circunstancias reales de operación de los vehículos ligeros diesel en Estados Unidos. Para ello, los investigadores realizaron pruebas de emisiones en tres vehículos: Volkswagen Jetta, Volkswagen Passat y BMW X5.

Los investigadores afirmaron que en las pruebas, que se realizaron en rutas con cinco características diferentes de conducción, desde urbanas hasta rurales, las emisiones de óxido de nitrógeno del Jetta fueron entre 15 y 35 veces superiores a los límites establecidos por la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de EE. UU.

En lo referente al Passat, las emisiones fueron entre 5 y 20 veces superiores, mientras que en el caso del modelo de BMW, las emisiones estuvieron dentro de los parámetros de EPA.

Sin embargo, las emisiones de los vehículos de Volkswagen cuando el automóvil estaba estacionario se situaban en los límites de las normativas.

La información obtenida por los investigadores sobre las discrepancias fue remitida en 2014 a las autoridades estadounidenses, tanto a la EPA como a la Agencia de Protección Medioambiental de California, que iniciaron sus propias investigaciones.

Según los investigadores, la única respuesta a estas discrepancias es el software que hoy en día está instalado en todos los vehículos para controlar el funcionamiento de sus motores.

El software detectaría cuando el vehículo está siendo probado para determinar sus emisiones y activaría un ciclo del motor que reduce las emisiones de óxido de nitrógeno, un gas que es responsable del humo y contaminación de las ciudades.

Los investigadores no saben si el software detecta la falta de movimiento del volante o la desconexión del sistema de control de tracción, dos circunstancias que se producen cuando los vehículos son sometidos a pruebas estacionarias de emisiones. Volkswagen no ha revelado todavía cómo funciona el software que permite trucar las emisiones.

"LA EMBARRAMOS"

"La embarramos", declaró el director ejecutivo de Volkswagen en Estados Unidos, Michael Horn, al admitir que el grupo automotriz fue deshonesto en las pruebas de emisiones contaminantes. "Nuestra compañía fue deshonesta con la EPA (Agencia de Protección Ambiental de EE. UU.) y el comité de Recursos del Aire de California, con todos ustedes (...), la embarramos totalmente", afirmó Horn en un evento en Nueva York a última hora del lunes.

La espiral del escándalo llegaba igualmente a ámbitos políticos nacionales. El gobierno alemán ordenó un control minucioso de todos los modelos de la marca Volkswagen. Italia anunció por su lado la apertura de una investigación para determinar "si el mismo fraude cometido en Estados Unidos ha sido practicado en Europa".

Y el ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, pidió una investigación "a nivel europeo". Pero la Comisión Europea consideró "prematuro" pronunciarse sobre "medidas de vigilancia inmediatas", recordando que la aprobación de las normas de emisiones contaminantes son de la incumbencia de las autoridades nacionales.

El ‘Council on Clean Transportation’, la ONG que contribuyó a destapar el escándalo en Estados Unidos, no excluye que Volkswagen haya recurrido a la misma técnica de disimulación en Europa, dijo su director ejecutivo Drew Kodjak. Dorothee Saar, de la ONG alemana de protección del medio ambiente Deutsche Umwelthilfe, estimó que en Europa "los fabricantes saben que no hay control posterior" y por lo tanto la probabilidad de engaño es mayor.

En Asia, el gobierno surcoreano convocó a los representantes de la firma.

Las autoridades estadounidenses revelaron que 482.000 vehículos de las marcas Volkswagen y Audi, fabricados entre 2009 y 2015 y vendidos en ese mercados, estaban equipados con un programa informático que detectaba automáticamente los controles de contaminación con el objetivo de falsear los resultados.

Volkswagen suspendió desde entonces la venta de sus diésel en el mercado norteamericano. El gigante alemán, con una plantilla de 590.000 operarios en todo el mundo, podría ser condenado a una multa de hasta 18.000 millones de dólares (16.000 millones de euros).

A esa suma deben añadirse los costes del retiro de los vehículos concernidos y de las indemnizaciones de eventuales demandas públicas y privadas.

La acción de Volkswagen en Fráncfort caía un 19,55 %, en un mercado que retrocedía un 3 %. Los otros valores de la industria automotriz de Europa también se vieron afectados por el escándalo.  

¿QUIÉN ES EL CULPABLE?

El ministro de Economía de Baja Sajonia -el estado región alemán que posee el 20 % de las acciones de VW-, Olaf Lies, aseguró que el escándalo "no es generalizado".

"Ahora habrá que establecer quién sabía qué, quién tomó las decisiones", agregó el responsable, que dio por descontado que rodarán cabezas en la dirección de Volkswagen.

Según el diario Handelsblatt, el presidente de Volkswagen, Martin Winterkorn, tendrá que rendir cuentas de la situación en una reunión de una parte del Consejo de Vigilancia prevista para el miércoles.

En principio, el viernes próximo, Volkswagen tenía previsto prolongar el mandato de Winterkorn hasta finales de 2018, pero el escándalo pone todo en duda. El fabricante corre el riesgo de convertirse en "un paria para el gobierno y quizás también para los consumidores norteamericanos", afirma Max Waburton, analista de Bernstein, citado por Bloomberg.

Con información de agencias