Wikileaks: de secretos de estado a marca de ropa

Julián Assange ha decidido licenciar las marcas WikiLeaks y Assange para la producción de toda clase ropa y accesorios.

De acuerdo a las aspiraciones de Sigurvinston, las marcas Assange y WikiLeaks llegarán a la lista de las 100 marcas más valiosas

Archivo particular

De acuerdo a las aspiraciones de Sigurvinston, las marcas Assange y WikiLeaks llegarán a la lista de las 100 marcas más valiosas

Internacional
POR:
noviembre 10 de 2014 - 11:57 p.m.
2014-11-10

¿Qué habría pasado si el Che Guevara hubiera sobrevivido y fuera parte de la industria de ropa y objetos con su imagen que se venden en todas partes del mundo? ¿Habría usado esa fortuna para financiar la revolución?

Son preguntas que algunos se hacen estos días ante la noticia de que Julián Assange, el famoso y controvertido editor que filtró secretos de estado a través de WikiLeaks y que permanece refugiado en la embajada del Ecuador en Londres, ha decidido licenciar las marcas WikiLeaks y Assange para la producción de toda clase ropa y accesorios.

Sacando ventaja de su notoriedad y su imagen de personalidad rebelde, lo que empezó como un permiso para la promoción limitada de camisetas para sus seguidores, ha dado paso a la venta de licencias para líneas completas de mercancía desde prendas de vestir de alta calidad, chaquetas de cuero, zapatos, maletas y maletines, mochilas, ropa de sport, objetos para el hogar y papelería hasta productos electrónicos.

Más que la comparación con el Che Guevara, el emprendimiento de Assange se localiza dentro de la tendencia global de aprovechar la fama convirtiendo a los personajes famosos en marcas de productos.

Así cada estrella, modelo o atleta que alcanza reconocimiento nacional o global, se apresura a vender su nombre para líneas de ropa o perfumes, zapatos, vestidos de baño, tapetes, muñecos, ropa interior... La lista es interminable.

En el caso de Assange hay que agregar política internacional y moralidad en la mezcla de elementos que por contradictorio que parezca, permiten augurar éxito económico al nuevo negocio. Al costo normal de cualquiera de los productos con la marca Assange o WikiLeaks se agrega el valor de sus valores ‘revolucionarios’, por los cuales ha sido perseguido y se encuentra prácticamente encarcelado. Como la reconocida imagen del Che Guevara, Assange tiene un dibujo muy estilizado de su cara mirando hacia el horizonte con gesto pensativo.

La monetización de la rebelión contra el estatus quo no es nada nuevo. La nueva marca probablemente cumplirá un doble propósito: producir fondos para financiar la lucha ‘Assangeana’ por la libertad total de información considerada de interés público y ayudar a solidificar la imagen de Assange como un icono revolucionario del siglo XXI. Se ha reportado que una parte de las ganancias será donada a la fundación sin ánimo de lucro de Assange.

LA IDEA

La nueva aventura comenzó este año cuando Olafur Sigurvinston, el dueño de la agencia de licencias Just Licensing, de Islandia le propuso a Julián Assange tomar control de su imagen, convertirla en marca y monetizarla.

Los estudios de mercado en 24 países demostraron que la imagen y el nombre de Assange y de WikiLeaks tienen un 80% de reconocimiento y que se trata de un reconocimiento positivo. Los índices más bajos, desde luego, fueron en Estados Unidos.

¿Cuál es el punto? se pregunta Sigurvinston, de dejar que otra gente saque provecho de su imagen y arriesgar que se diluya o se dañe en manos de otros?

Según el New York Times, las directrices para dar la licencia de la marca son muy estrictas e incluyen las gamas de colores que se pueden usar, los materiales, la posición de los logos y hasta el tipo de letra para avisos y en el internet. Tienen además una lista de las consignas que no se deben usar como ‘Robamos secretos’, ‘Atacamos corporaciones’ o ‘Anti Secretos’.

A comienzos de Octubre firmaron el primer contrato con otra compañía de licencias en India, Bradford Licensing, que tiene también los derechos de Penthouse.

En Francia vendieron derechos a la firma Arabesque que también es propietaria de los derechos de Marilyn Monroe y Elvis Presley.

Igualmente anunciaron que están explorando oportunidades en Japón e Inglaterra donde la marca de zapatos ‘Russell & Bromley’ está produciendo una zapatillas color tostado natural de marca WikiLeaks por 165 libras esterlinas, (aproximadamente 544.000 pesos) sin haber comprado los derechos.

De acuerdo a las aspiraciones de Sigurvinston, las marcas ‘Assange’ y ‘WikiLeaks’ llegarán a la lista de las 100 marcas más valiosas del mundo.

Cecilia Rodriguez

Especial para Portafolio