Youssef, el hombre detrás del escándalo de Petrobras

‘Beto’, como se le conoce también, ha colaborado con las autoridades policiales de Brasil y tuvo un papel determinante en el caso de corrupción más grave en la estatal petrolera. En sus declaraciones ha llegado a vincular en los casos de soborno a la propia presidenta Dilma Rousseff.

Youssef, el hombre detrás del escándalo de Petrobras

Archivo particular

Youssef, el hombre detrás del escándalo de Petrobras

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enero 15 de 2015 - 12:51 a.m.
2015-01-15

Las autoridades lo conocían como el banquero central del mercado negro, una carrera criminal de contrabando de dinero para los ricos y poderosos, vía aviones privados y vehículos blindados.

Ahora Alberto Youssef –un exproveedor ilegal de bebidas alcohólicas devenido lavador de dinero y convertido luego en multimillonario famoso- ha surgido como el principal actor en el mayor escándalo de corrupción de la historia de Brasil.

Ha contado a los fiscales cómo desplazó centenares de millones de dólares por Brasil y más allá en el marco de una operación de sobornos que involucra a la compañía estatal Petróleo Brasileiro, las mayores constructoras del país y destacados políticos.

La historia de Alberto “Beto” Youssef, que tiene 47 años, es una historia de escasas finanzas y alto nivel de vida, de cuentas en el exterior, dinero clandestino y fiestas de US$ 75.000. Es un retrato en miniatura de la promesa y el fracaso económico de Brasil, así como de la larga lucha del país con el delito, la corrupción y la burocracia.En el transcurso de los años, Youssef ha estado detenido no menos de nueve veces por acusaciones que van desde contrabando hasta lavado de dinero y conspiración. Sólo ha pasado alrededor de un año en la cárcel. Youssef es un negociador serial, y ha prestado testimonio de forma habitual contra otros “doleiros”, u operadores de divisas en el mercado negro, a cambio de condenas reducidas. En el proceso, eso le ha permitido fortalecer su poder en el mercado negro, dijo la policía federal.

AMABLE Y TRANQUILO 

Youssef, a quien por lo menos tres fiscales califican de amable y tranquilo, no niega haber desempeñado un papel en el escándalo de Petrobras, pero dijo también que no fue el artífice y que la operación llegó hasta los más altos niveles del Gobierno. Asegura que la presidenta Dilma Rousseff, que estuvo al frente de Petrobras entre el 2003 y el 2010, estaba enterada de los sobornos, si bien no proporcionó detalles específicos ni pruebas. Rousseff ha rechazado las acusaciones y se negó a hacer declaraciones para este artículo.

“Dicen que soy el mentor, el jefe de una organización delincuencial. No lo soy”, dijo Youssef en un testimonio en video el 8 de octubre. No soy más que un subalterno”. Más de mil páginas de documentación judicial y entrevistas a más de una decena de funcionarios policiales y judiciales, abogados y socios de Youssef permiten vislumbrar su modus operandi y su papel en algunos de los mayores escándalos de Brasil de los últimos 20 años.

Muchos de los funcionarios que hicieron declaraciones para este artículo pidieron que no se revelara su identidad por temor a represalias. El abogado de Youssef dijo que su cliente coopera con la investigación y que las condiciones de su acuerdo le impiden hacer declaraciones sobre el caso.

CONTRABANDISTA

Youssef, que nació en Londrina, a unos 500 kilómetros de Sao Paulo, llamó la atención de las autoridades por primera vez en la década de 1980, cuando se dijo que él y una hermana mayor contrabandeaban whisky y otros productos desde Paraguay.

Fue detenido cinco veces por presunto contrabando. En una de esas ocasiones se lo persiguió a toda velocidad cuando reproductores de VHS destinados al mercado negro cayeron de la parte trasera de su camión, dijo un funcionario que pidió que no se mencione su nombre.

En Londrina, una ciudad que tiene medio millón de habitantes, es difícil encontrar a alguien que no haya oído historias sobre Youssef. Dos camareros que pidieron, que no se diera a conocer su nombre, recordaron que Youssef era generoso con las propinas y que solía estar rodeado de mujeres. También era conocido por sus grandes fiestas y por gastar hasta 200.000 reales (US$75.000) por noche, dijo un empresario local familiarizado con el tema.

La examante de Youssef en Londrina está en la tapa de la revista Playboy de este mes en Brasil. En las fotos se la ve abordar un avión privado con montañas de billetes de US$100.

Para los años 90, Youssef se había desplazado del contrabando al lavado de dinero y se había convertido en uno de los cinco principales doleiros de Brasil, dijo Claudio Esteves, el jefe de la fuerza del estado de Paraná de lucha contra el crimen organizado en Londrina, donde muchos se sorprenden de su habilidad para pasar a las ligas mayores criminales con Petrobras.

DE COMPRA DE VOTOS Y UN POCO MÁS 

En 2006, José Janene, socio de Youssef, fue procesado en un escán- dalo de compra de votos en el Congreso brasileño. Los fiscales dicen que parte del dinero que You- ssef lavó a través de una gasolinera en Brasilia procedía de las ganancias de Janene en ese caso. Janene y la gasolinera fueron un momento deci- sivo para Youssef, y para el caso Petrobras. Cuando Janene murió, en 2010, Youssef dijo que se hizo cargo de su red en Brasi- lia y en Petrobras, inclui- da la relación con el exdi- rector de refinado, Paulo Roberto Costa, que fue detenido en marzo y llegó a un acuerdo en agosto del año pasado.

Francisco Marcelino y Sabrina Valle
Bloomberg