Con estas actividades, usted podría pensionarse tranquilo

Muchas de las personas que se acercan a los 65 años, la edad usual de retiro en Estados Unidos, se encuentran en el centro de un abismo financiero. Algunas ideas que se ponen en práctica allá pueden aplicarse en Colombia.

Con estas actividades, usted podría pensionarse tranquilo

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Con estas actividades, usted podría pensionarse tranquilo

Ahorro
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julio 18 de 2015 - 12:43 a.m.
2015-07-18

Para Phyllis Edelman, de 61 años, sacar a pasear perros fue la respuesta.

Para Ron Walker, fue posponer el retiro hasta los 68 años, en tanto que desafiaba a las creencias populares de retrasar recibir la Seguridad Social hasta los 70 años.

Para otros, podría ser mudarse, aceptar un huésped, buscar empleadores amigables con la tercera edad o convertir un pasatiempo en un negocio.

Si alguna vez ha habido un momento en el que los retirados sean creativos, ése es ahora. Muchas personas que se acercan a los 65 años, la tradicional edad para el retiro, están mirando un abismo financiero: carecen de pensión, sus ahorros son inadecuados y el mercado laboral, si bien no es, en lo general, hostil hacia los mayores de 50 años, tampoco es especialmente halagüeño hacia ellos. Y podrían vivir otros 25 a 30 años, quizá con buena salud, si tienen suerte.

Entonces, ¿qué pueden hacer los que tienen cincuentaitantos y sesentaitantos años que no tienen algún fideicomiso o alguna reserva secreta de efectivo?

El primer paso, dicen los expertos en retiro, es enfrentar la situación financiera con franqueza, cualquiera que pueda ser, y planear a partir de allí. Aun si no se ha ahorrado lo suficiente, dicen, existen formas de mejorar la situación.

“Se está donde se está en ese viaje”, dijo Joe Ready, el jefe del Wells Fargo Institutional Retirement and Trust. “Haz perdido parte del valor del tiempo. ¿Cómo optimizamos el dinero?”. Una forma es trabajar un poco más en el empleo de su profesión, por ejemplo, de los 65 a los 68 años, como hizo Walker.

“Estaba esperando a que mi esposa se acercara a poder aprovechar Medicare”, dijo Walker, quien cumplirá 69 en septiembre y dejó su empleo como socio en una aseguradora en Fort Worth, Texas, apenas el año pasado. Su esposa Sandy cumplirá 64 el mismo mes. Cuando Walker se retiró, vendió sus acciones en la aseguradora, por las que le dieron un enganche y recibirá pagos mensuales durante seis años.

Había decidido tomar la Seguridad Social a los 65 años en lugar de esperarse hasta los 70, que es lo que se recomienda a menudo. “Para mí no valía la pena retrasar la Seguridad Social porque soy algo escéptico en cuanto a qué tanto va a durar. Prefiero tener el dinero extra ahora que lo puedo disfrutar”.

Ahorrador desde que tenía treintaitantos años, Walker dijo que sigue separando dinero, aun cuando su esposa y él gastan parte de sus ahorros en viajar.

La decisión de Walker de retrasar el retiro se está volviendo típica. De quienes tienen sesentaitantos años, 82 por ciento planea trabajar pasados los 65 o ya lo están haciendo y, de éstos, 18 por ciento no planea retirarse, según el informe de mayo: “Retirement Through the Ages: Expectations and Preparations of American Workers” (El retiro en distintas épocas. Expectativas y preparativos de los trabajadores estadounidenses), del Centro Transestadounidense de Estudios sobre el Retiro.

Entre quienes tienen cincuenta y pico de años, 59 por ciento planea trabajar más allá de los 65 y de éste, 15 por ciento no planea retirarse.

“La gente es muy práctica y encontrará la forma de ganar dinero para cubrir el déficit en los ahorros”, comentó Cahterine Collinson, la presidenta del Centro Transestadounidense de Estudios sobre el Retiro.

Sin embargo, trabajar más tiempo está lejos de ser la única estrategia para estirar los dólares en los años más allá de los 60.

Quienes quieren seguir viviendo en la misma comunidad pueden mudarse a un espacio más reducido – de una casa grande a una más pequeña o a un departamento en condominio – o alquilar habitaciones o encontrar un compañero de piso.

Si eso no ayuda, reubicarse podría ser una mejor respuesta. Si bien no para todos, esta estrategia requiere una evaluación honesta de la propia flexibilidad y voluntad para desplazarse, incluida una evaluación desapasionada sobre la necesidad de estar próximos a familiares y una capacidad para cambiar amistades antiguas por nuevas, y lo conocido por lo desconocido.

El estudio “Mejores y peores ciudades para retirarse” que dio a conocer en junio Bankrate.com, el sitio web orientado a ayudar a personas a obtener lo máximo por su dinero, califica a ciudades estadounidenses con ..

base en siete factores: costo de la vida, calidad de la atención de la salud, impuestos, índices de criminalidad, tiempo, bienestar y viabilidad peatonal.

“Todos tienen un sistema de valores distinto cuando piensan en mudarse”, comentó Chris Kahn, un investigador y analista de estadísticas en Bankrate.com. “El costo de la vida es un gran problema. Hay que escoger las zonas que son lugares que le gusten y que también tengan un menor costo de la vida”.

Cuando se considera mudarse, aun si está liquidada la hipoteca, se deben considerar los impuestos en el presupuesto. Hay que revisar la “carga tributaria total”, dijo Kahn. “Se tiene que estar pensando en el panorama completo”. Ella incluye los impuestos sobre los ingresos y las ventas, y el predial.

Los 10 mejores lugares para retirarse, según el estudio de Bankrate.com, son: la zona metropolitana de Phoenix, incluidos Mesa y Scottsdale; Arlington y Alexandria en Virginia; Prescott en Arizona; Tucson también en Arizona; Des Moines en Iowa; Denver (incluida Aurora); Austin en Texas (incluido Round Rock); Cape Coral, Florida (incluido Fort Myers); Colorado Springs en Colorado, y Franklin en Tennessee.

Otras opciones son posponer la Seguridad Social para poder recibir un mayor cheque mensual vitalicio o para encontrar un empleo de medio tiempo cuando se retiren, lo que, en algunos casos, puede reducir los beneficios. Otras personas trabajan más tiempo en su empleo profesional para asegurarse un retiro más confortable o para cubrir el costo de las primas del seguro médico antes de que ellos o sus cónyuges sean elegibles para Medicare a los 65 años.

En lugar de pensar en términos de necesitar 80 por ciento del ingreso anterior al retiro cuando ya se está retirado, se debe considerar el estilo de vida. Con una planeación cuidadosa, el porcentaje que se necesita se puede reducir considerablemente. “Hay que ver el panorama financiero completo”, dijo Ready, de Wells Fargo. Hay que sacar el valor neto, los activos y pasivos. Si usted se retira con poca deuda o ninguna, será más fácil de transitar, aun si no ha ahorrado tanto como se esperaba acumular.

“No se trata de una decisión de una sola ocasión conforme se avanza en este viaje del retiro”, dijo Ready. Gastar en el retiro no es una línea recta. Típicamente, la gente gasta más al inicio del viaje y en los años posteriores, más en atención de la salud. Recomienda evaluaciones continuas de la situación financiera.

Si todavía no lo hacen, los aspirantes a retirarse pueden encontrar un planeador financiero que es un fiduciario, es decir, alguien que, por ley, tiene que hacer recomendaciones que sean las mejores en lugar de solo las “adecuadas”, notó Scott Faust, un asesor en inversiones certificado en los servicios financieros First Command, con sede en Fort Worth.

Además de sus credenciales, los buenos planeadores son aquéllos con los que uno se siente que puede compartir toda la situación financiera. “Cada persona es diferente”, dijo Robert Wesley Shannon, un planeador financiero certificado que está en la zona. Hay que preguntarse: “¿Qué es lo que se quiere hacer? ¿Cuál es el objetivo?”, explicó.

Así es como Phyllis Edelman determinó el siguiente paso cuando una pequeña organización sin fines de lucro en Bethesda, Maryland, donde había trabajado por más de 11 años eliminó su puesto en comunicaciones hace dos años.

“Fue bastante abrumador”, dijo Edelman.

Cuando empezó a buscar un empleo nuevo, se dio cuenta de que, si bien tenía las habilidades, estar sentada frente a dos pantallas de computadora, como lo había hecho durante la mayor parte de su vida laboral, no era lo que quería hacer.

“Puedo hacer todo esto, pero ¿quiero subirme al metro todos los días?”, se preguntó. “¿Quiero trabajar una semana laboral de 40 horas?”. Así es que Edelman aceptó un empleo en DogOn Fitness, una compañía que saca a pasear perros.

Pasa dos a tres horas al día, de lunes a viernes, paseando a seis perros que viven en su barrio suburbano. “Me gusta estar al aire libre después de todos esos años de estar en una oficina”, dijo. “Es bueno ganar algo de dinero. Creo que tienes que pensar en lo que realmente te gusta hacer”.

Harriet Edleson

The New York Times