Ahorro: Más que guardar dinero, hay que ponerlo a rendir

No basta con guardar dinero. Hay que ponerlo a rendir aprovechando las mejores oportunidades de inversión que ofrece el mercado. Expertos consideran que en este tema, ‘mañana es hoy’

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Ahorro: Más que guardar dinero, hay que ponerlo a rendir

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abril 18 de 2015 - 12:55 a.m.
2015-04-18

“El que ahorra sabe lo que tiene”. La frase aplica en todas las actividades, clases y estratos sociales. Es más, hay formas rentables de hacerlo.

En efecto, cuando alguien ahorra de manera planeada en una entidad financiera o invierte en cualquiera de las opciones del mercado, tales como cuentas bancarias, CDT, fondos o carteras colectivas, el dinero se multiplica debido a que el monto depositado acumula intereses o rendimientos.

Por eso, la forma más correcta, favorable y económica de iniciar un proyecto, cualquiera que sea (compra de vivienda, montar un negocio o una empresa, adquirir un carro, pagar la educación de una persona o de sus hijos y hasta irse de vacaciones), es incluir el ahorro como el principio de las cosas.

Sin embargo, dependiendo del tipo de iniciativa, mezclar el ahorro con el crédito es un coctel productivo que ha mostrado grandes resultados.

Aun así, los expertos aseguran que siempre será más rentable desarrollar un proyecto con dinero ahorrado que con dinero prestado.

Ejemplos de ello hay muchos. Por allá en los años 50, Arturo Calle, un joven antioqueño, tenía ahorrados 13.000 pesos que había ganado como empleado de Pepalfa. Como su meta era trabajar independiente, montó un pequeño almacén en el sector de San Victorino, en Bogotá, y hoy es el propietario de una cadena de 70 almacenes, que llevan su nombre, ubicados en 23 ciudades del país, además de la presencia en Panamá, Costa Rica y El Salvador. Es más, como la plata no le alcanzaba, sus familiares le prestaron 4.000 pesos, sin intereses, para completar los 17.000 pesos que le costó el local en San Victorino.

Lo anterior significa que un proyecto cualquiera (empresa, educación o vacaciones) no inicia cuando se abre el primer negocio, se obtiene un título académico, o se concreta un viaje, sino cuando la persona empieza a ahorrar para convertir su sueño en realidad.

Para el empresario paisa, quizás la decisión más importante de su vida fue la de ahorrar para trabajar de manera independiente, abriendo una empresa con recursos propios.

Calle tenía claro que de esta manera, todas las utilidades ingresarían a sus arcas, mientras que cuando el proyecto se desarrolla con financiación, el emprendedor tiene que destinar una parte de sus ganancias a pagar el crédito, lo que disminuye la opción de crecer rápidamente y tener los resultados esperados.

Sin embargo, está claro que endeudarse es otra forma de ahorro, y que incluso, la mayoría de los proyectos empresariales exitosos del país están soportados con financiamiento. Por eso, es común escuchar la siguiente frase entre personas de escasos recursos: “el que no se endeuda nunca tiene nada”.

DIEZ CONSEJOS

No tener ahorros significa vivir a ras, es decir, con lo justo. Expertos en educación financiera sostienen que encontrarse en estas condiciones representa un alto riesgo de inestabilidad económica y emocional. En otras palabras, es no pensar en el futuro.

Ante esta realidad, Portafolio publica hoy diez consejos para ser un ciudadano económica y emocionalmente sostenible.

Lo más importante es recordar que “el mañana comienza hoy”.

1-Ponga en marcha un plan de ahorro acorde con sus posibilidades. Los conocedores del tema aseguran que este debería ser de al menos el 30 por ciento de sus ingresos mensuales.

2- El ahorro debe hacerse en una institución financiera autorizada por la Superintendencia Financiera. De esta forma obtiene rendimientos y seguridad para sus recursos. Recuerde que las entidades del sector disponen del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras, que responde por el dinero en caso de cualquier siniestro.

3- Depositar dinero en una alcancía es una buena forma de ahorrar, pero al cabo de un tiempo, es aconsejable invertir la plata en cualquiera de las opciones que ofrecen las entidades financieras. Recuerde: "Quien ahorra en una alcancía está a un martillazo de gastarse el dinero".

4- Guardar plata debajo del colchón representa un alto riesgo de perderla a manos de los delincuentes. No olvide que la plata en efectivo es una tentación, incluso para las personas más cercanas a usted.

5- No pierda de vista que las instituciones financieras tienen diversas formas, seguras, de invertir el dinero: cuentas de ahorro, Certificados de Depósito a Término, fondos de inversión, carteras colectivas y titularizaciones, entre otras.

6- Si usted no tiene tiempo o no sabe cuál es la manera más apropiada de estructurar un plan de ahorro e inversiones, acuda a los expertos en el tema.

7- Si el ahorro se hizo con miras a desarrollar un proyecto determinado, una vez cuente con el dinero proceda a ejecutarlo, sin abandonar la disciplina de ahorrador.

8- Desconfíe de quienes ofrecen rentabilidades por encima de las que existen en el mercado. No entregue su dinero a firmas que no se encuentren bajo la vigilancia de la Superintendencia Financiera.

9- Haga lo posible por no interrumpir su plan de ahorro porque eso afecta la rentabilidad de su dinero.

10- Si decide administrar sus ahorros, no olvide el consejo tradicional: no ponga todos los huevos en la misma canasta, es decir, diversifique el riesgo.

edmtov@portafolio.co