Uso de banca virtual tiene un largo camino por recorrer

Aunque el mercado local tiene buenas perspectivas para el futuro, está relegado frente a otros países de la región. Falta aumentar el acceso y los servicios financieros ofrecidos por internet.

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agosto 04 de 2012 - 12:32 a.m.
2012-08-04

El acelerado aumento en la penetración de internet y teléfonos celulares contrasta con el estado actual de la banca virtual en el país. Aunque existen iniciativas interesantes, Colombia aún está lejos de alcanzar los niveles de uso y acceso a servicios financieros por internet que tienen otros países de la región.

Así lo demuestra el cruce entre las cifras de bancarización, acceso y servicios prestados, que, aunque arroja perspectivas de futuro positivas, resalta la necesidad de trabajar en el tema.

El e-banking puede definirse como una estrategia en la que se usa internet como canal para ofrecer servicios financieros, como consulta de saldo; solicitud, aprobación y desembolso de créditos; apertura de cuentas, entre otros.

Entre sus ventajas se destacan: aumenta los índices de bancarización, disminuye el uso de efectivo y mejora el servicio a los usuarios, extendiéndolo al lugar donde se encuentren.

“En Chile, es posible que cualquier persona natural compre acciones por medio de banca electrónica, mientras en Colombia el servicio solo está disponible en instituciones más especializadas, como corredores de bolsa.

Nos falta madurar bastante para ser un referente en la región en este tema”, señala Juan Mario Camacho, gerente responsable de banca para Everis.

“En mi opinión, los bancos aún deben trabajar mucho en ordenar la casa para ofrecer este tipo de servicios”, agrega Camacho, refiriéndose a la infraestructura y arquitectura empresarial que se requiere.

Y es que, aunque actualmente, internet tiene el reinado como el canal donde más transacciones no monetarias se realizan (74,2 por ciento de participación al cierre de 2011, según Asobancaria), aún son restringidos los servicios que se prestan.

VIENTO A FAVOR

Pese al retraso frente a otros países, expertos coinciden en que el panorama es bueno, particularmente en el tema móvil.

“Existen distintas variables que permiten afirmar que el boom para la adopción de la banca móvil está muy cerca: el alto nivel de penetración móvil en Latinoamérica, condiciones económicas estables y, fundamentalmente, la existencia de un alto porcentaje de la población aún no bancarizado.

Esto último hace que la llegada a ese público, que sí dispone de dispositivos móviles, represente un desafío y una oportunidad que hay que desarrollar lo más pronto posible”, afirma un reporte de SAP, que aplica perfectamente a las condiciones del mercado local.

La anterior idea se ve reforzada en el potencial online reflejado con el informe de inclusión financiera de Asobancaria, según el cual, la participación de internet en las transacciones realizadas en el país aumentó 57,14 por ciento de 2008 a 2011, pues pasó de ser el 6,3 por ciento al 9,9, una cifra tímida, pero que evidencia la creciente relevancia de la web frente a otros canales.

Sin embargo, las oficinas bancarias siguen siendo el lugar donde más se mueve dinero en el país, con el 55,8 por ciento de participación en el total de transacciones monetarias durante el año pasado.

Otro punto favorable lo constituye que, según un estudio de Comscore, la mayor parte de la población de internet en Colombia es joven, lo que facilitaría la apropiación de nuevos modos de manejar servicios financieros.

En este contexto, se proyecta que la entrada de las entidades transaccionales anunciadas por el Gobierno impulsará el crecimiento de la banca electrónica.

Sin embargo, temas como los costos asociados a este tipo de servicio aún deben ser discutidos.

Finalmente, desde la perspectiva del mercadeo, la experiencia sugiere que no falta mucho tiempo para que los bancos den fuerza al e-banking como una estrategia diferenciadora en servicio.

INSEGURIDAD, EL ENEMIGO SILENCIOSO

El temor a ser robado es una de las principales barreras para que los consumidores utilicen la banca virtual.

El fraude electrónico es el principal peligro al que los usuarios de e-banking están expuestos: un enemigo silencioso que, de pasar desapercibido, puede tener graves consecuencias económicas.

En este sentido, los bancos invierten cuantiosas cantidades de dinero para prevenir estos hechos y estar siempre un paso adelante de los hackers. Colombia no se queda atrás y es, de hecho, uno de los pioneros en prevención de fraude en la región.

“En términos de seguridad, Colombia está detrás de México y Brasil, donde diversas tecnologías para mejorar la seguridad de las transacciones que se hacen en web se han implementado desde hace tiempo”, asevera Samuel Hourdin, director de e-banking y autenticación online para Latinoamérica de Gemalto.

Adicionalmente, el Gobierno ha puesto una serie de requisitos a las entidades financieras para asegurar que hacer transacciones por internet sea lo más seguro posible.

Sin embargo, sentir la seguridad de las transacciones potencialmente violada no es el único problema alrededor de este aspecto: la dificultad para realizar transacciones seguras de manera sencilla se interpone en el camino.

“Los métodos de autenticación tienden a ser muy engorrosos y, por eso, a veces la gente prefiere no usar e-banking. Se entiende al usuario como especializado, que sabe, pero hay que tener otras cosas en cuenta”, sostiene Hourdin.

Aunque parece impensable, el ingreso a la banca a través de un computador es el modo más vulnerable de todos los canales pues, al ser el más masivo, está sujeto a millones de ataques por día.

De otro lado, los teléfonos tienen posibilidades de autenticación diferentes, lo que hace a las transacciones de banca móvil las más seguras que hay hasta el momento.

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