Se buscan fórmulas para que los ricos paguen más impuestos

Hacer los códigos impositivos más eficientes daría más resultado que subir las tarifas a la renta.

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enero 26 de 2012 - 03:16 a.m.
2012-01-26

Mitt Romney, multimillonario aspirante republicano a la presidencia de Estados Unidos, tuvo que publicar su declaración de renta del 2010 por la presión de sus rivales.

El documento reveló que el político y su esposa Ann pagaron en impuestos 3 millones de dólares después de reportar ingresos por 21,6 millones de dólares.

La cifra parece alta, sin embargo representa una tasa impositiva de 13,9 por ciento, similar a la que pagan la mayoría de sus compatriotas con ingresos anuales considerablemente menores.

La revelación reavivó el debate sobre cuántos impuestos pagan los millonarios.

“La razón principal por la que los ricos pagan tan poco es que la mayor parte de sus ingresos adoptan la forma de plusvalías, que están gravadas con un tipo máximo del 15 por ciento, muy por debajo del máximo que se aplica a sueldos y salarios”, explica Paul Krugman, ganador del premio Nobel de economía, en su columna semanal del diario español 'El País'.

CLAMOR MILLONARIO

En agosto del año pasado fueron los propios millonarios los que propusieron pagar más impuestos.

En Francia, 16 líderes empresariales con grandes fortunas escribieron una carta en la que pidieron al Gobierno que “se instaure una contribución excepcional que afectaría a los contribuyentes franceses más favorecidos”.

Según estudios de economistas galos, en Francia el 50 por ciento de la población con menos ingresos paga cerca del 45 por ciento en impuestos, mientras que a los 500.000 con mayores fortunas se les cobra una tasa promedio de 35 por ciento.

Al otro lado del Atlántico, el multimillonario Warren Buffett también pidió pagar más impuestos.

El presidente ejecutivo de Berkshire Hathaway pagó en impuestos 6,9 millones de dólares en el 2010. “Puede parecer mucho dinero, pero porcentualmente es menos de lo que pagó el resto de empleados en nuestras oficinas”, afirmó en un artículo publicado en The New York Times titulado ‘Dejen de mimar a los superricos’.

Para Marcela Eslava, profesora de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes, “si los más ricos no están pagando (proporcionalmente) más impuestos que los más pobres, con mucha frecuencia el tema tiene que ver con la capacidad de los primeros de, o bien evadir impuestos, o bien encontrar los ‘huecos’ en el sistema que les permiten no tributar tanto”.

CÓMO COBRAR

Las preguntas que surgen entonces son: ¿cuál es la fórmula correcta para que las grandes fortunas paguen más? ¿Es suficiente con incrementar su tasa impositiva?

En su más reciente edición, la revista The Economist señala que la mejor manera para aumentar el recaudo de los ricos en Estados Unuidos no es subir su tarifa impositiva, “sería mejor cerrar o limitar las lagunas y deducciones, cuyo valor actual es de hasta 7 por ciento del PIB”.

La misma publiación, en su edición de septiembre pasado, aduce tres razones para cobrarle más impuestos a los ricos: los déficits de los países occidentales no se solucionarán sólo con recortes; la medida tiene respaldo político; y se puede realizar sin aumentar los impuestos marginales haciendo más efectivos los códigos impositivos.

Agrega que en ambas orillas del Atlántico se puede cerrar la brecha entre los impuestos que se cobran a los salarios y los que se cobran a los dividendos y beneficios del capital.

En suma, está claro que en el actual panorama económico las grandes fortunas deben pagar más impuestos. El verdadero reto está en no hacerlo como una medida anticíclica, sino convertirlo en políticas impositivas más efectivas para que sus efectos perduren.

UNA VUELTA AL MUNDO PARA SABER DÓNDE SE PAGA MÁS

Holanda se lleva el primer lugar en las tarifas máximas de impuesto a la renta con un 52 por ciento. Japón, Bélgica y Reino Unido llegan al 50 por ciento. Un escalón más abajo se encuentran Alemania y España (45 por ciento), y otros países europeos como Portugal, Italia, Suiza, Irlanda y Francia donde oscila entre el 40 y el 43 por ciento.

Según los datos de la firma KPMG, en América Latina el primer lugar es para Chile, donde la tasa llega al 40 por ciento.

En Argentina y Ecuador es del 35 por ciento, en Venezuela asciende a 34 por ciento, en México y Perú al 30 por ciento y en Brasil es del 27,5 por ciento.

En el caso colombiano, para el año gravable 2011 la tarifa máxima es del 33 por ciento. Con un ingreso anual inferior a los 27’394.000 pesos la tarifa marginal es de 0 por ciento; entre esa cifra y los 42’724.000 pesos asciende a 19 por ciento; entre ese monto y hasta los 103’041.000 pesos se sitúa en 28 por ciento, y para aquellos ingresos que superen esa cantida la tarifa máxima para personas naturales es del 33 por ciento.