Los colombianos poco aseguran sus viviendas, según Fasecolda

Proteger EL patrimonio familiar contra un desastre natural cuesta entre $ 10.000 y $ 30.000 mensuales.

Los colombianos poco aseguran sus viviendas, según Fasecolda

Archivo Portafolio

Los colombianos poco aseguran sus viviendas, según Fasecolda

Ahorro
POR:
junio 28 de 2015 - 11:14 p.m.
2015-06-28

Una débil estrategia de las compañías, falta de canales de distribución adecuados, descuido de las familias, percepción de altos costos y baja cultura del seguro figuran entre las principales razones por las que en Colombia no se están asegurando las viviendas en los niveles deseados.

La tasa de aseguramiento de esos inmuebles está entre 10 y 15 por ciento, según la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), un nivel muy bajo si se tiene en cuenta el riesgo de sismicidad y la alta propensión a los desastres naturales del país.

“En aseguramiento empresarial (inmuebles) existen adecuados niveles, pero en vivienda son bastante bajos y desafortunados”, dice Gonzalo Alberto Pérez, presidente de Suramericana de Seguros.

Cifras de la industria le dan la razón, pues se estima que solo el 5 por ciento de las copropiedades horizontales en Colombia cuentan con pólizas para proteger sus áreas comunes frente a los desastres, pese a que es obligación tenerlas.Solo en Bogotá unas 10.000 de esas copropiedades están amparadas, frente a un mercado que supera las 200.000, estima el gremio.

Los aseguradores concuerdan en que nos hemos acostumbrado a que sea el desastre el que llame primero a la puerta de nuestros hogares antes de darnos cuenta de la necesidad de tener un amparo que permita sobreponernos cuando ocurre la tragedia.

María Camila Silva, gerente de reaseguros de QBE Seguros, dice que las pólizas de incendio y terremoto, por lo general, están asociadas a los créditos de vivienda, el problema es que una vez se cancela el préstamo no se renuevan.

Los créditos hipotecarios vigentes a diciembre del año pasado superaban los 930.000, según la Superintendencia Financiera.

En la industria coinciden en que no se trata de un tema de costos y menos cuando se trata de proteger el patrimonio familiar.

Pérez de Suramericana, dice que se habla de una cifra de entre 2.500 a 3.000 pesos por cada millón asegurable de la vivienda, pensando en una tasa alta, lo que sería igual a unos 25.000 o 30.000 pesos mensuales para una vivienda de 100 millones de pesos.

LOS COSTOS 

Carlos Triana, líder de colocación de Delima Marsh, dice, no obstante, que el tema de costos para ciertos sectores puede considerarse alto comparado con los ingresos per cápita, caso en el que las familias priorizan otros gastos por encima del de los seguros.

En materia de seguros para vivienda cada caso es particular y no existe una regla general, pues no es lo mismo una de 100 millones de pesos en Bucaramanga, Armenia o Bogotá que otra de igual precio en Cartagena o Barranquilla.

Silva, de QBE Seguros, explica que el valor de una prima de terremoto está determinada por las características de la vivienda, material de construcción, ubicación, antigüedad, número de pisos, entre otros aspectos. “Cada riesgo es diferente y el valor de la prima refleja la evaluación de este”, dice.

A manera de ejemplo, una vivienda de características formales, de un piso, antigüedad no mayor a 5 años y uso residencial ubicada en Bogotá cuyo valor comercial sea $ 100 millones tendrá una prima de cobertura de terremoto de entre 50.000 y 100.000 pesos anuales, es decir, no más de 10.000 pesos mensuales.

La experta precisa que el valor de la prima puede aumentar si una familia extiende las coberturas básicas para el hogar como incendio, daños por anegación, vientos, rayo, rotura de vidrios, asistencias.

Incluso, no es necesario esperar a tener vivienda propia para proteger el patrimonio familiar frente a cualquier eventualidad, pues como arrendatarias las personas también pueden adquirir protección para los bienes que se encuentran dentro del inmueble que habitan.

En cualquier caso, es recomendable que a la hora de tomar la póliza para amparar sea la vivienda o los bienes muebles de la familiar, pedir al asesor que le explique en detalle los alcances de la póliza, las coberturas, en qué casos aplica y en cuáles no. Todo debe quedar aclarado para no llevarse sorpresas futuras.

“Creemos que falta un nivel más adecuado, los aseguradores tenemos que ser mucho más proactivos en llegarles a las familias con mejores canales y productos para que aseguren sus viviendas. Estoy convencido de que no es un tema de precios sino de conciencia y las compañías tenemos una responsabilidad muy grande para sensibilizar a ese mercado”, dijo el presidente de Suramericana.

EL TIEMPO