Cómo enfrentar la crisis de ‘alto nivel’

Los gerentes, directivos y ejecutivos con grandes responsabilidades, en algún momento de su vida se enfrentan a miedos frente a sus profesiones, desempeños, y objetivos, que los llevan a tambalear.

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febrero 16 de 2013 - 12:00 a.m.
2013-02-16

Alejandro Monterosa* es un alto ejecutivo de una multinacional, tiene 48 años de edad y lleva 12 en su cargo. Hace cerca de un año su vida se vio sacudida por la confusión y una serie de cuestionamientos, en los que llegó, inclusive, a pensar que había equivocado su profesión, olvidando los grandes logros alcanzados a lo largo de ella, así como los desarrollos empresariales implementados con sus ideas, y los momentos coyunturales que, con su dirección, la compañía había superado.

¿Qué llevó a Monterosa* a pensar de esta manera? Pudieron ser muchos factores, entre ellos la situación en la que están casi todas las empresas del mundo, un desafiante camino que hay que emprender hacia la competitividad, la internacionalización y la conquista de nuevos mercados.

Por otro lado, ese encuentro ‘cara a cara’ con las llamadas crisis existenciales, la de los 30 o la de los 40, o esas preguntas recurrentes sobre el futuro, que no solo asaltan a los altos ejecutivos o profesionales, sino al común de las gentes, cuando se hace una evaluación de logros y objetivos o de aquello que se hubiera querido hacer, pero que quedó como un sueño por cumplir.

¿Cómo se percibe?

Para Duarte Ramos, gerente general de Hays Colombia, una firma consultora en selección de cargos gerenciales, este tipo de crisis les dan no solo a los altos ejecutivos, sino a todo tipo de profesionales y personas, “porque esa situación es más de la parte psicológica, es una consecuencia del ser humano más que del trabajo.

“La persona siente que ha llegado al tope y que a partir del punto en el que está no vas más alla. Se empieza a vivir con mucho duelo”.

En ese momento, indica Ramos, lo más fácil es huir al sentimiento, por lo que muchos directivos y personas en cualquier condición dan un salto radical y dejan la actividad primordial en la que se encuentran, su trabajo, estudio o afectan su vida personal.

Por su parte, los gerentes o altos ejecutivos se ven desmotivados, analizan que sus salarios son bajos, se sienten incómodos, perciben problemas con los compañeros de trabajo y dan pie a cambios inesperados en el ambiente laboral.

Otro tema que agrava la situación “es que los altos directivos son personas muy solas, que por sus múltiples ocupaciones no tienen ciertos espacios para liberar la energía o buscar escapes a los problemas, lo que hace que se agudice aún más el malestar”, indica el gerente de Hays Colombia.

Igualmente, esa crisis puede llegar a afectar la salud, en cierto grado, pues se llega a somatizar esa insatisfacción y hasta impactar en la vida personal.

Un tema más profundo
Astrid Ceballos, psicóloga de Jugada Maestra, una firma consultora en servicios de búsqueda y valoración de ejecutivos, en Medellín, dice que cuando se presentan esos problemas, ellos no son una cuestión que nace de la nada, “sino que pueden ser algo que tiene sus raíces en temas de mucho tiempo atrás, como el momento en el que se elegió la carrera, y si este fue condicionado por factores como la necesidad de seguir los pasos empresariales de la familia y, estudiar algo relacionado, pero que en realidad no era lo que se deseaba”, sostiene.
La edad del ‘boom’
En el caso de los cargos operativos o semicalificados, el momento de la crisis, plantea Duarte Ramos, “podría estar hacia los 27 o 28 años, porque sus limitantes para invertir en otro tipo de estudios llevan a su subconsciente a pensar que ya llegaron al tope, y piensan que no lograrán crecer laboralmente, y pueden hasta cambiar de trabajo.

Para los profesionales con mayor nivel de educación, esto pasa solo un poco más tarde, entre los 31 y 36 años. “A esa edad sienten que ya no van más allá, que no alcanzarán cargos de gerentes o directores y esto genera frustración y angustia”.

“La sociedad influencia mucho este tipo de pensamientos, y la gente, inconscientemente, lo hace parte de su vida”, concluye Ramos.

‘HAY QUE EVALUAR Y BUSCAR AYUDA’

El ‘coaching’ y la ayuda profesional clarifican el porqué del malestar, logrando entender las razones del bloqueo.

Un momento de angustia, cuestionamiento e inseguridad puede desencadenar reacciones y decisiones apresuradas que, generalmente, no son las más acertadas.

Además, esos temas de-sestabilizadores llegan a afectar la vida personal, que no se puede desligar de la laboral, afectando las relaciones de pareja.

Para ello, los expertos recomiendan hacer un alto y buscar ayuda profesional, con un partner o un especialista en problemas empresariales.

Como lo explica María Andrea Hernández, psicóloga y directora del Centro de Terapia Estratégica, en Bogotá, “cuando hay un bloqueo de desempeño se recomienda un coaching, entrando a analizar a cada persona, para determinar si el problema es por algo al interior de las empresas o si es algo de la persona misma.

“En nuestro Strategic Problem-Solving Model, lo que hacemos es una serie de pasos a través del coaching estratégico, para desbloquear paso a paso y llevar a la persona a que retome sus habilidades y actividades, siguiendo con su manejo de empresa”.

Por otra parte, dice Duarte Ramos, se debe “tomar un respiro y buscar tiempo de esparcimiento con la familia, compartir en otros espacios y ser conscientes de que el trabajo no es todo en la vida. Se puede invertir en capacitación continua o en actividades paralelas como hobbies o el aprendizaje de un nuevo idioma”.

Cuando un directivo entra en crisis, es el momento para que “las empresas creen su estrategia de retención, en especial hacia las personas mayores de 45 años”, sostiene.

Para Astrid Ceballos, lo más importante es que el inconformismo “nos lleva a una renovación, a clarificar y replantearnos tras la evaluación de lo que sucede, lo cual es muy positivo, porque nos disponemos a entender y a explorar otras cosas, lo que enriquece como persona y ayuda a bajar la angustia”.

Astrid López Arias / Redacción Negocios

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