Que la fatiga crónica no afecte su trabajo

Consulte pronto, si después de vacaciones sigue muy cansado.

POR:
febrero 08 de 2013 - 11:46 p.m.
2013-02-08

Si luego de disfrutar de las fiestas decembrinas y de tomar vacaciones, continúa sintiéndose cansado y estresado, deprimido y ansioso, se le olvidan las cosas, le duele todo, literalmente todo (la cabeza, los músculos, las articulaciones) y no puede dormir o no se siente descansado al día siguiente, su problema es más profundo, puede tratarse de fatiga crónica.

En concepto de Gloria Patricia Varela, neuróloga del Centro Médico Imbanaco, en Cali, se trata de un conjunto de signos y síntomas que “lo acompaña por más de seis meses” y que no mejora “después de descansos cortos o de vacaciones”.

Aunque puede afectar a cualquier persona, es más común en las mujeres entre los 30 y 40 años, y de estratos altos, con grandes responsabilidades e hiperactivas: son madres, consejeras y amigas, trabajan largas jornadas y tienen muchas responsabilidades, algunas como ejecutivas de grandes empresas.

Difícil no sucumbir ante tanta carga, que agobia a nivel físico y mental. “Cuando hay una alta exigencia en todos los roles, se tiende a poner todos sus recursos personales y sus fuerzas en mejorar ese desempeño y cubrir todos los frentes de su actividad. El problema es que si no se da apoyo a su alrededor, si no tiene periodos reales de descanso, empieza a sufrir de fatiga crónica y esta le genera otros problemas”, explica María Ximena Valencia Perry, psicóloga de la Universidad Nacional y psicoterapeuta.

Como resultado, “puede haber una baja general de defensas y hay más riesgo de contraer virus, desde la gripa hasta el herpes, así como infecciones”, agrega. Y no solo eso, “hay menos productividad en el trabajo, déficit de atención, concentración y memoria, es decir, las capacidades intelectuales decrecen”.

Una lista a la que se agregan esos dolores musculares, especialmente en las zonas que más guardan tensión, como espalda, hombros, cuello y la cabeza. Molestias que, explican los especialistas, no debe desatender, porque entonces la fatiga crónica, un síndrome tanto físico como mental, por un esfuerzo continuo y sin recibir suficientes dosis de descanso, lo “funde”, literamente hablando.

Tratamiento

La fatiga crónica tiene periodos de mejoría y de crisis, y requiere tratamiento. Para Varela, “se requiere de una combinación de tratamiento conductual, farmacológico y de ejercicio”, con miras a superar una enfermedad que la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluye dentro del grupo de las que afectan el Sistema Nervioso Central.

Además de ayuda especializada, es clave “hacer cambios concretos en su estilo de vida, que van desde una mayor búsqueda de apoyo y unas mayores cantidades de tiempo de descanso hasta la reorganización de sus funciones en el trabajo, aprender a delegar, a decir no; a resolver posibles conflictos en sus relaciones afectivas, con su pareja, con sus hijos, con sus padres o con amigos. Y una que es supremamente importante: tenga redes de apoyo social, amigas, y cree unos lazos significativos alrededor, en los cuales pueda apoyarse en momentos difíciles. Eso es fundamental”, dice Valencia, psicoterapeuta.

En palabras de María Amelia Bueno, médico ayurvédica, del programa Medicina, Mente y Cuerpo, del Centro Médico Imbanaco, debe preocuparse por “comer bien, con alimentos naturales, sin procesos químicos; tener pensamientos positivos e iniciar un buen programa de ejercicio, orientado y adecuado a sus necesidades”.

Pero, también recomienda un proceso de desintoxicación, dado que el cuerpo se llena de toxinas, en lo físico y mental. “Nos mantenemos durante el año con estrés, rabias, angustias y de la misma manera nos exponemos a contaminación, rayos UV, radiaciones, químicos y alimentos tóxicos, muchos de ellos difíciles de eliminar y que tienden a acumularse en el cuerpo”, señala. Entonces, medicinas como la ayurvédica tienen tratamientos para reducir los diferentes tipos de toxicidad; “desde técnicas fáciles de desarrollar para tranquilizar la mente y las emociones, ejercicios para desintoxicar las vías respiratorias y tratamientos para limpiar el tracto digestivo”, agrega.

En este mismo sentido, piense en el beneficio de terapias como el yoga, al tai chi, ir a un spa, bailar y otras actividades, y por ningún motivo descuide sus horas para dormir, comer, trabajar y descansar. “Esto le permite desempeñarse mejor y regular las funciones adecuadamente, al mejorar el ciclo circadiano, previniendo el insomnio, el cansancio y la fatiga, al igual que permite digerir los alimentos de manera adecuada”.

Marisol Ortega Guerrero / Subeditora Especiales CEET

Siga bajando para encontrar más contenido