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Así toca la reforma tributaria el ingreso de los ciudadanos

Endurecen a trabajadores condiciones de pago de impuesto de renta. Debaten si se recarga esfuerzo en clase media.

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octubre 06 de 2012 - 06:41 p.m.
2012-10-06

Aunque el Gobierno ha dicho que la reforma tributaria que empezó a tramitar en el Congreso será neutra en materia de recaudo, parece inevitable que, con los ajustes propuestos, termine metiéndoles la mano al bolsillo a unos cuantos colombianos más de los que hoy tributan, mientras que a otros les pedirá un aporte mayor que el que ahora realizan.

Cambiar el panorama actual, en el que el impuesto de renta de personas naturales solo lo aportan 4,6 millones de ciudadanos, en un país de 46 millones de habitantes y 3,5 millones lo hacen a través de la retención en la fuente, es una de las metas del Gobierno.

En la actualidad, para que un asalariado esté obligado a pagar impuesto de renta debe tener ingresos mensuales de alrededor de 3,6 millones de pesos, y de ahí comienza a contribuir mediante descuentos de su sueldo conocidos como retención en la fuente.

El proyecto, que se radicó el jueves, incluye un “impuesto mínimo alternativo”, conocido como Iman, que se comenzará a cobrar a partir de una base gravable de 2,4 millones de pesos. Para llegar a esa base, se toma el sueldo básico y se le excluyen, como mínimo, el 25 por ciento y los aportes a la seguridad social.

Es decir que quienes estarán obligados al pago del impuesto son quienes tienen un sueldo total (sin descuentos) de alrededor de 3,5 millones de pesos hacia arriba, algo similar al actual régimen.

En los niveles más bajos de ingreso, el tributo es de 1,66 por ciento de la base gravable. De ahí en adelante, la tarifa va aumentando, hasta situarse en 15 por ciento, correspondiente a una base gravable por encima de los 24 millones de pesos mensuales.

BAJAN DESCUENTOS

Los trabajadores podrán seguir teniendo descuentos a la hora de liquidar la base para pagar el impuesto, pero estos se vuelven más estrechos respecto a lo que hay ahora.

Por intereses de créditos de vivienda, por ejemplo, se fija un tope máximo de 30 millones de pesos anuales; el ahorro en pensiones voluntarias se vale a la hora de reducir la base gravable del impuesto de renta siempre y cuando la plata permanezca 20 años guardada o hasta que la persona se jubile.

En materia de educación, se aceptará como mecanismo para deducir el monto del impuesto una matrícula que no sobrepase el millón de pesos mensuales. Este beneficio puede cubrir hasta dos hijos.

Para las llamadas cuentas de ahorro al fomento de la construcción (AFC) también se conserva la deducción, pero solo hasta 100 millones de pesos por año.

Para Javier Hoyos, director de la firma Gestión Legislativa, estas rebajas son precisamente las que harán que los trabajadores contribuyan al sistema tributario en mayor proporción.

Hoyos agrega que el Iman es otra fuente de incremento de la carga para los trabajadores, porque “si una persona, al depurar la renta, obtiene una tributación inferior al Iman, tiene que pagar un impuesto mínimo, lo que desconoce algunas deducciones a las que tiene derecho un trabajador, y además grava rentas que no son objeto de gravamen hoy”.

Para el exministro de Hacienda Guillermo Perry, por el contrario, el Iman garantiza una mayor equidad. “Antes –dijo–, los salarios más altos eran los que tenían más posibilidad de tener deducciones y exenciones. Me parece adecuado que una persona que hace todas las deducciones y queda por debajo del nivel en el que se debe tributar, la obliguen a aportar un mínimo.”

Simón Gaviria, expresidente de la Cámara de Representantes, cree que las medidas que tocan a los asalariados son uno de los temas que debe depurar más el Congreso.

“Nos genera franca preocupación que una reforma tributaria que acertadamente busca generar más igualdad –explicó–, imponga este tipo de gravámenes sobre una base gravable de 2,4 millones de pesos. La retención en la fuente para esa gente ya se había quitado en la ley de primer empleo”.

El director de impuestos de la firma Deloitte, Pedro Sarmiento, agrega una preocupación más: “Todas las administraciones tributarias deberían formular cartas de derechos de los contribuyentes para que estos puedan conocer de manera clara a qué tienen derecho y lo que pueden defender ante la administración tributaria”.

Horacio Ayala, exdirector de la Dian, ha subrayado en varias ocasiones que la renta laboral no se debe gravar de la misma manera que la renta de capital.

VENTAJA PARA EMPRESAS

En el mismo sentido, Eduardo Sarmiento, director del Centro de Estudios Económicos de la Escuela Colombiana de Ingeniería, afirmó que “claramente se ve que no les bajan beneficios a los de menores ingresos, porque a ellos les están aumentando el impuesto al trabajo a cambio de una reducción a las empresas. Y así la llaman la reforma de la equidad”.

Carlos Martínez Simahán, presidente de la Academia del Pensamiento, también advirtió que “la reforma debería servir para fomentar las clases medias, vigorizarlas adecuadamente, porque ellas son las que mueven los Estados”.

La polémica ya está desatada y, mientras tanto, el Gobierno ha dicho que pasará al Congreso el mensaje de urgencia para que sea debatida con prontitud, de manera que entre en vigencia en enero.

CONTROL DE EVASIÓN Y RECAUDO

Para el 2013, el efecto recaudatorio de la reforma esperado por el Gobierno es de solo 245.000 millones de pesos, mientras que de la Ley 1430 o minirreforma tributaria del 2010 se espera un impacto fiscal de 4,4 billones de pesos este año. Todo se debe a que este proyecto, por su búsqueda de la generación de empleo y la equidad, mueve fichas de un lado a otro. Por ejemplo, con la disminución del impuesto de renta a las sociedades, de 33 a 25 por ciento, se reduce en 8 billones de pesos el ingreso tributario, mientras que se recuperan 4,4 billones por el nuevo impuesto llamado Cree (contribución especial empresarial para la equidad), que es del 8 por ciento. El impuesto al consumo, que se les aplicará a algunos artículos, a cambio de bajarles las altas tarifas del IVA a la general del 16 por ciento, permitirá el recaudo de 857.000 millones. Pero, por otros lados, quedarán huecos por llenar, como el que deja la reducción de los impuestos a la gasolina, que es de 232.000 millones.

Por devoluciones y compensaciones de IVA, en ocasiones reclamadas sin tener derecho a ellas, se pierden recursos por 5 billones de pesos. Eso es parte de lo que se quiere corregir.

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