Los 'pecados' que manchan su hoja de vida

Decir que domina el inglés o que ha cursado estudios no hechos, son los más comunes. ¡Cuidado! mentir o exagerar tendría consecuencias legales.

Expertos recomiendan que la hoja de vida no supere las dos páginas de extensión.

Expertos recomiendan que la hoja de vida no supere las dos páginas de extensión.

Expertos recomiendan que la hoja de vida no supere las dos páginas de extensión.

Mis finanzas
POR:
javier acosta
junio 01 de 2016 - 11:51 a.m.
2016-06-01

Bastante revuelo causó entre los habitantes de Bogotá, las imprecisiones y los malentendidos que ha suscitado la hoja de vida y la formación profesional del alcalde Enrique Peñalosa, conocidos recientemente.

Por cuenta de esta situación, miles de personas piden que deje su cargo y hasta que se le acuse penalmente, pues muchos consideran que 'pecó' al mentir en su formación académica y profesional.   

De ser cierto, hay que advertir que el mandatario de los bogotanos no es el único que ha caído en esta mala práctica. Mentir, omitir o exagerar en el 'curriculum vitae' resulta ser una práctica muy común entre los candidatos a un empleo.

Según la firma con la reclutadora Hays, entre las mentiras más frecuentes a la hora de elaborar una hoja de vida están: los estudios realizados, el dominio del inglés, exagerar las funciones y nombrar empresas que no existen o que nunca han existido.

Para Felipe Franco Cancelado, consultor Senior de Hays Colombia, estas mentiras suelen ‘caerse de su propio peso’ en el mismo momento de la entrevista, razón por la cual es recomendable ser sincero y exacto con la información que allí expone.

Recuerde que la mayoría de las empresas cuentan hoy en día con protocolos para identificar rápidamente cuando un candidato miente o no.

“Una de las situaciones en dónde más encontramos incongruencias entre la información expuesta en la hoja de vida y la realidad, es durante las entrevistas. Actualmente las empresas exigen y valoran que las personas cuenten con un nivel de inglés avanzado, lo que lleva a algunos candidatos a poner calificaciones más altas frente al manejo real que tienen del idioma. Normalmente en la primera entrevista se realizan algunas preguntas en inglés para verificar el tipo de calificación que la persona pone en su hoja de vida y es en este momento dónde se descubre la alteración de la información”, afirma Franco.

Para el consultor también es frecuente que los candidatos alteren datos como la información sobre las fechas de ingreso y retiro de las compañías y las razones del cambio de trabajo.

Aunque este tipo de información es difícil de verificar en una entrevista, existen procedimientos en los que se investiga directamente con las compañías la información que entregó el candidato.

Los riesgos a los que se expone

Para Felipe Franco, en caso de que se demuestre que el candidato mintió, éste pierde toda posibilidad de ingresar a la compañía contratante, cerrando así una puerta importante.
Sin embargo, en algunos casos, ser inexactos en la información también podría acarrear consecuencias legales.

Y es que muchas veces las personas recurren a falsificar certificados para sostener la mentira, lo que constituye un grave delito.

Además, tenga en cuenta que en caso de ser admitido y de revelarse la verdad, una vez esté contratado, “el artículo 62 del Código Sustantivo del Trabajo menciona que una justa causa para dar por terminado unilateralmente el contrato de trabajo es haber sufrido engaño por parte del trabajador, mediante la presentación de certificados falsos para su admisión o tendientes a obtener un provecho indebido”, lo que agravaría más la situación.

Resta competitividad

Sumado a las implicaciones legales, mentirle a una empresa puede convertirse, a futuro, en un factor que le podría restar competitividad a la compañía y un desgaste financiero innecesario.

“Las compañías invierten tiempo y dinero a la hora de reclutar personal. Cuando una persona que ha mentido ingresa a ocupar un cargo del que no es apto tarde o temprano se descubre e inicia un proceso que puede durar mucho tiempo, en el cual no sólo se perderá dinero sino se dejará de ocupar esa plaza”, señala Hays.

Por eso lo más recomendable es decir la verdad. En alguna parte habrá alguien que lo quiere y necesita como empleado.

Javier Acosta
Portafolio.co