Los colombianos están al día con sus créditos

Expertos dicen que nueve de cada diez créditos no presentan retrasos y que solo 8 % de la información que manejan las centrales de riesgo es negativa.

No saber manejar la tarjeta de crédito. Sin duda, tener una suele ser de gran ayuda cuando no cuenta con efectivo o quiere adqui

Colombia, 5 en profundización financiera entre 15 países de Latinoamérica.

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Mis finanzas
POR:
Carlos Arturo García M.
junio 02 de 2016 - 09:40 a.m.
2016-06-02

La disponibilidad de información clara y confiable acerca de los hábitos de pago de los colombianos está permitiendo que el crédito formal llegue cada vez más a un mayor número de personas, en especial, aquellas de muy bajos ingresos que, incluso, no cuentan con garantías como respaldo de sus deudas.

Esta es una de las principales conclusiones del análisis elaborado por la firma de consultoría EConcept, encargado por Experian, compañía que administra la central de riesgo DataCrédito, en el que también se halló que buena parte de esa información que tienen las entidades financieras para el estudio de los créditos proviene del sector de las telecomunicaciones y que es producto de la venta de celulares.

“La existencia de información completa y confiable, no manipulada, es el activo más valioso con el que cuentan los segmentos más vulnerables de la población para llegar al crédito formal y alejarse de los llamados gota a gota o usureros, pues en la mayoría de los casos esa información reemplaza la falta de colaterales o garantías necesarias para acceder a los productos financieros”, señaló Mauricio Santamaría, presidente de EConcept.

AVANCES IMPORTANTES

Colombia muestra avances importantes en este frente, pese a las iniciativas que han buscado sin éxito que, por ejemplo, los créditos de bajo monto no se reporten a las centrales de riesgos del país (Cifín, DataCrédito y Procrédito).

Ese esfuerzo se traduce en que el país pasó de solo 1.000 proveedores de información crediticia a más de 15.000 en los últimos años, dice Mauricio Angulo, presidente de Experian Latinoamérica.

Hoy la central de riesgos que administra esta compañía cuenta con información de más de 250 millones de obligaciones financieras del país, de unos 24 millones de colombianos, de las cuales solo el 8 por ciento tiene algún reporte negativo, lo que también es un indicador del grado de responsabilidad y cumplimiento que tienen los colombianos frente a sus compromisos financieros.

Dicho de otra forma, 9 de cada 10 créditos en Colombia se encuentran al día, mientras solo uno reporta alguna mora.

De igual forma, dicen los expertos, muestra el nivel de profundidad financiera que ha alcanzado el país, esto es, el monto de la cartera como proporción del producto interno bruto (PIB), el cual estiman en un 53 por ciento, aunque cifras de la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria) y de la Superintendencia Financiera indican que esta ronda entre el 44 y el 49 por ciento, respectivamente.

Precisamente, este será uno de los temas que se abordarán durante el desarrollo de la 51 Convención Bancaria que se inicia hoy en Cartagena, pues si bien Colombia ha dado pasos importantes en este frente, su nivel de profundización aún se encuentra por debajo de países como Panamá (121 por ciento), Chile (85,5 por ciento), Brasil (58,9 por ciento) y Honduras (50,9 por ciento), según la propia Asobancaria.

El análisis de EConcept, que se basó en la Encuesta Longitudinal de la Universidad de los Andes, la Gran Encuesta Integrada de Hogares (Geih) del Dane, datos del Banco Mundial y de la base de Experian, indica que solo el 16 por ciento de los hogares que conforman el estrato 1 y el 30 por ciento del estrato 2, logran acceder a un crédito formal sin necesidad de la prenda de garantía por los recursos conseguidos.

ACCESO MÁS FÁCIL

En contraste, las personas de esos mismos estratos que sí cuentan con un respaldo logran acceder más fácil a los recursos formales de la banca, por eso “la información crediticia se convierte hoy en día en ese gran activo que le permitirá a los segmentos bajos de la población reemplazar esos colaterales al momento de solicitar un préstamo formal”, dice Santamaría.

Ahí es donde el tema de la telefonía celular, los créditos de las grandes cadenas de almacenes y los de los fondos de empleados, entre otros, juegan un papel fundamental, en la medida que se han convertido en proveedores importantes de información acerca de los hábitos de pagos de los colombianos.

Estudios recientes de Experian indican, precisamente, que el sector de las telecomunicaciones (telcos) se ha convertido en ese primer canal de acercamiento a la vida crediticia de cientos de colombianos, en especial de los de muy bajos ingresos, donde 7 de cada 10 personas que solicitan financiación en la compra de un equipo celular lo consiguen.

Los sectores telco (11,2 por ciento) y real (7,9 por ciento) son más fuertes en los segmentos que no cuentan con experiencia crediticia, en tanto que el historial crediticio de cientos de colombianos se comienza a crear a través de estos, indica Experian.

Algo que corrobora el análisis de Santamaría, pues en su opinión “la tenencia de celular funciona como una buena aproximación de las personas que están registradas en las centrales de riesgo. El 53 por ciento de los hogares que tienen celular propio tienen acceso al sistema financiero, por lo que estar en bases de información no es hacer parte de una lista negra sino de una buena, pues son las que permiten el acceso a un servicio que es fundamental, porque sin el crédito es casi imposible que sobrevivan el comercio, la industria y las empresas”, dice el experto.

LOS RETOS DE LA INCLUSIÓN

Aunque en materia de irrigación de crédito a la economía, Colombia muestra un avance del 49 por ciento, saldo de la cartera como proporción del PIB, los retos en este frente son varios.

En la Asobancaria consideran necesario que la próxima reforma tributaria elimine los incentivos perversos hacia la informalidad

“Es necesario, además, mejorar los sistemas de información, flexibilizar las tasas de interés y desarrollar una política de educación financiera con el fin de llegar a una mayor población”.

En el centro de estudios Anif, por su parte, ven necesario que se amplíe la presencia y el alcance de los servicios financieros en las zonas rurales del país donde la tecnología es clave (banca móvil), reducir más los costos de las transacciones bancarias y promover la educación financiera, en especial, en los segmentos más pobres de la población colombiana.

Carlos Arturo García M.
Redacción Economía y Negocios
@CarlosGarciaM66