Siete consejos para que sus hijos aprendan a llevar una vida financiera sana

Es clave que desde el hogar y a temprana edad, se siembre la semilla de las buenas prácticas financieras.

Educación financiera

El buen ejemplo empieza por casa, por eso es importante tener unas finanzas organizadas y hablarles a los niños de temas económicos a medida que crecen.

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Portafolio
abril 21 de 2016 - 05:19 p.m.
2016-04-21

¿Sabía usted que los jóvenes entre los 18 y 25 años, también conocidos como los millennials, entran a su primer trabajo con deudas que superan 10 veces lo que ganarán?

Según Rodrigo Nadal, gerente en Colombia de la reparadora Resuelve Tu Deuda, esto se debe a que esta generación no ha tenido una buena educación financiera, razón por la cual los jóvenes llegan a su primer empleo, principalmente, para intentar normalizar su condición crediticia, es decir, para tapar un hueco en sus finanzas personales.

Por eso cobra importancia enseñarles a los niños y jóvenes cómo llevar una sana vida financiera, soportada en la cultura del ahorro.

“Es importante tomar cartas en el asunto y formar a los niños desde la casa y el colegio para evitarles dolores de cabeza o problemas de sobreendeudamiento en el futuro, esto les permitirá tener una vida más sana y feliz”, puntualiza Nadal.

A propósito de la celebración del Día del Niño, le contamos cómo promover desde la infancia de sus hijos la educación financiera como una herramienta para su futuro.

Enséñeles el valor del dinero: explíqueles a los niños de dónde viene el dinero y póngales metas a corto y mediano plazo como una forma de incentivarlos.

Por ejemplo, si son muy pequeños, propóngales ahorrar para comprar el dulce que les gusta y cuando estén un poco más grandes, realice el mismo ejercicio con un objeto de mayor valor.

Mesada semanal:
Asígneles una suma de dinero destinada para su merienda y un poco más para que tengan la oportunidad de ahorrar. Guíelos para que lo distribuyan adecuadamente y lo hagan rendir.

Planeación: comparta con ellos su presupuesto mensual, enséñeles a registrar sus ingresos y restar las obligaciones económicas.

Invítelos a realizar esta actividad a su lado cuando reciban su mesada, de este modo les estará enseñando de administración financiera.

Promueva el ahorro: cuando el niño es pequeño, una alcancía es una buena opción. A medida que crecen, puede buscar entidades financieras que ofrezcan la oportunidad de adquirir un programa de ahorro que siembre en ellos la enseñanza del manejo del dinero, explique cómo funcionan los bancos, realice actividades lúdicas y otorgue tarjetas débito personalizadas para aproximarlos poco a poco al mundo de las finanzas.

Alcancía

Una alcancía es una buen regalo que un padre le puede hacer a sus hijos, pues lo motivará a que ahorre.

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Propóngale a la institución educativa programas financieros: la asociación de padres de familia puede ser un puente directo para que los colegios implementen actividades lúdicas en educación financiera, de esta manera se incentiva el ahorro a través de juegos para que los estudiantes aprendan y pongan en práctica su conocimiento.

Premiarlos: los refuerzos económicos son indispensables para que conozcan la importancia de trabajar por algo que quieren.

Póngales tareas como lavar los platos, hacer aseo o recompénselos a final de año por tener buenas calificaciones en el colegio, esto les dará motivación para cumplir con sus obligaciones.

Tenga en cuenta el ejemplo: no olvide que finalmente los niños siempre buscarán imitar el ejemplo de sus padres, por eso es importante tener unas finanzas organizadas y hablarles de temas económicos a medida que crecen.

Si tiene algún problema de deudas explíqueles en qué se equivocó, cómo lo está solucionando y qué medidas va a tomar para no cometer los mismos errores.

Si bien las dificultades financieras del hogar deben ser ajenas a ellos, también debe enseñarles que todo tiene solución y es importante asumir con responsabilidad todas las decisiones.

Recuerde que la educación financiera es una herramienta clave para que, en el futuro, cuando los niños empiecen a generar ingresos, sepan distribuirlos con responsabilidad.

Con el compromiso y ayuda de los padres, los pequeños tendrán las bases necesarias para manejar adecuadamente el dinero.