Amarilo participará en la construcción del 15% del proyecto Lagos de Torca en Bogotá

La constructora colombiana tiene programados más de treinta lanzamientos para 2017. Su presidente dice que la meta es crecer 12% en preventas.

Roberto Moreno, presidente  de Amarilo.

Roberto Moreno, presidente de Amarilo.

Cortesía / Amarilo

POR:
Gabriel E. Flórez G.
marzo 07 de 2017 - 08:23 p.m.
2017-03-07

“El año pasado fue particular. La caída del precio del petróleo, la tasa de cambio y el paro camionero, a mitad del año, pegaron duro. A esto debemos sumarle la expectativa generada por el proceso de paz y la reforma tributaria, que también hicieron que algunas decisiones de negocio fueran más moderadas”.

En este entorno, el presidente de la constructora Amarilo, Roberto Moreno, define a Colombia como “un país particular, que en medio de todo esto aguantó y ha salido adelante”. El directivo habló de este y otros temas, ad portas de finalizar el primer trimestre del año.

¿Cómo ha hecho el sector para salir avante en medio de una evidente desaceleración?

El sector constructor no ha sido ajeno a las eventualidades, pero soportó la situación porque ha estado respaldado por una política de vivienda clara y fuerte. El reto, ahora, es fortalecer la llegada de los subsidios a las regiones.

¿Cuál fue el desempeño de Amarilo en el 2016 y cuál es la meta este año?

Cerramos el año pasado con preventas por cerca de 1,2 billones de pesos y en el 2017 la meta es llegar a 1,3 billones.

Tras la meta de este año, ¿qué estrategias han trazado?

La buena noticia es que, por lo menos, este año comenzamos con un panorama claro. Por ejemplo, las tasas de interés de largo plazo no muestran riesgos y, en ese entorno, la finca raíz sigue siendo un negocio sólido en el que nos movemos sin riesgos.

¿Cómo ve a Bogotá en materia inmobiliaria?


Se prevé una dinámica en alza en varios frentes, especialmente con las inversiones planeadas para infraestructura y el Metro. Incluso, en vivienda la expedición del Decreto 621 que impulsa la construcción en los ejes de la calle 80 y la carrera 30, donde tenemos el proyecto Salamanca de 344 apartamentos, da cuenta de que sí habrá posibilidades de desarrollo.

En días pasados se dio vía libre al proyecto Lagos de Torca, al norte de la ciudad, y ustedes estarán allá…

Sí, es de grandes proporciones (más de 110.000 viviendas) y Amarilo participará con el 15 por ciento de ellas.

¿Cómo está la dinámica en los municipios aledaños?

En Madrid tenemos 4.200 viviendas en el proyecto Casablanca y en septiembre inauguramos un centro comercial, con el valor agregado de que tenemos un proyecto piloto de reforestación, entre otras acciones que buscan ir más allá.

Esto significan que están en línea en la idea, no solo de hacer viviendas sino entregar servicios complementarios...

Sí. En Facatativá, donde también tenemos vivienda prioritaria en el proyecto Aguaclara, que impulsamos junto con Colsubsidio, hay inversiones en acueducto, dos pozos de mantenimiento y un Programa de Asistencia Social (PAS). Es decir, vamos más allá de hacer las urbanizaciones.

Igual sucede en Huertas de Cajicá, donde construimos 3.700 unidades de la primera fase y habrá una segunda, con 3.000, en donde el valor agregado fue la donación de los diseños para un centro cultural.

El municipio de Guasca, con 128 casas y otro proyecto para adultos mayores activos, también está en la lista, lo mismo que Chía, con el centro comercial Fontanar que ya está ciento por ciento arrendado.

No podemos dejar de lado Ciudad Verde, en Soacha. ¿Cuál ha sido la evolución de este proyecto en el que ustedes participan?

Son 38.000 viviendas y 27.000 familias viviendo allí. Además, se evalúa una segunda etapa y con esto, la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

Usted hablaba de las regiones. ¿Cómo es la presencia de la compañía en el país?

En Villavicencio, donde estamos hace cuatro años, tenemos 10.000 unidades multiestrato en Hacienda Rosablanca; Llano Alto es otro proyecto de más de 1.000 viviendas. Igual, estamos en Valledupar, Barranquilla y Cartagena.

Más presencia en Panamá y Colombia

La constructora Amarilo no solo ha ampliado su cobertura en el país. Panamá también ha sido un destino para el crecimiento de la compañía, con 22.000 viviendas en el proyecto Villas de Arraiján y, según su presidente, Roberto Moreno, en el portafolio están otros tres: Aviñón, Hacienda Golf y Portoalegre, donde se ha demostrado la capacidad de la empresa constructora para llegar con propuestas de alto impacto.

Sobre las metas en Colombia para el 2017, el directivo reiteró que esperan lanzar más de treinta proyectos y llegar a las regiones con viviendas, pero sobre todo, “con los valores agregados de lo que significa hacer ciudad dentro de las grandes ciudades”.

Gabriel E. Flórez G.
Economía y Negocios

Siga bajando para encontrar más contenido