El 29% de las viviendas del programa de macroproyectos sociales ya fue entregado

La iniciativa identificada como de largo aliento, por la magnitud de las obras y por la cantidad de regiones del país a las que llega, ha permitido construir megaciudades.

Ciudad Verde, en Soacha (Cundinamarca)

Ciudad Verde, en Soacha (Cundinamarca), tiene casi 50.000 viviendas, de las cuales se han entregado 33.000. Además, hay colegios, centros de salud y comercio, entre otros.

Cortesía: Amarilo

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Portafolio
enero 31 de 2018 - 10:24 p.m.
2018-01-31

De 213.865 viviendas que prevé el programa de Macroproyectos de Interés Social Nacional (MISN), ya se han entregado 61.324 en diferentes ciudades del país, distribuidas en 13 megaconstrucciones.

Así lo anunció el ministro de Vivienda, Camilo Sánchez, quien destacó que esto representa un 29% del total. Las cifras reveladas con cierre a enero pasado también destacan que se han habilitado 645 hectáreas de suelo, de un total bruto de 1.926; además, otras 62.927 viviendas están terminando construcción.

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Vale recordar que la iniciativa ha sido identificada como “de largo aliento”, por la magnitud de las obras y por la cantidad de ciudades a las que ha llegado desde el 2011, entre ellas, Cali, Pereira, Buenaventura, Medellín, Manizales, Cartagena y Barranquilla.

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Precisamente, para las dos últimas, el Gobierno anunció en días pasados la destinación de recursos a través del Fondo Nacional de Vivienda (Fonvivienda), por más de $14.000 millones para equipamientos. En el caso de Cartagena, el macroproyecto Ciudad Bicentenario contará con una inversión de $6.000 millones.

Para ello, el Ministerio firmó un convenio con la Fundación Mario Santo Domingo, que permitirá destinar el dinero a la construcción del centro de desarrollo infantil, un centro de adulto mayor, una casa juvenil y un CAI.

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En Barranquilla, el macroproyecto Villas de San Pablo contará con los restantes $8.000 millones, con los cuales se adecuará el equipamiento para la obra. Además, se contemplan centros para el desarrollo infantil y del adulto mayor, una casa de cultura y una unidad de vida articulada.

Este par de ejemplos, que dejaron de ser proyectos para ser una realidad en ejecución, reflejan la idea planteada años atrás con los MISN: construir ciudades dentro de las ciudades, ahora reflejadas en el reporte entregado ayer por el Ministerio de Vivienda, a través de otras 20.000 unidades en ejecución y 78.488 con el urbanismo listo.
el caso de Ciudad Verde


Para conocer más sobre esta tendencia, Portafolio consultó a Roberto Moreno, presidente de la constructora Amarilo, quien ha liderado el desarrollo de otro de los macroproyectos del programa: Ciudad Verde, en Soacha, al sur de Bogotá, que aportará casi 50.000 viviendas, de las cuales 33.000 ya se han entregado. Según el directivo, el modelo que se maneja a través de la iniciativa de los MISN es el que se debe imponer a la hora de querer desarrollar microciudades, de formatos grandes pero, sobre todo, con valores agregados que van más allá de la oferta residencial.

“Esto significa entregar equipamiento, infraestructura vial, servicios a la mano –como bancos, colegios y centros de salud, entre otros– que al final del día generan un gran impacto y, en consecuencia, calidad de vida”, enfatizó el empresario.

Martha Moreno Mesa, gerente de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), regional Bogotá Cundinamarca, coincide con el presidente de Amarilo: “Este tipo de iniciativas, que nacieron como una solución a las necesidades de vivienda social, terminaron siendo piezas de ciudad que generan un desarrollo organizado y sostenible.

“Por eso, más allá de las soluciones habitacionales, contemplan integralmente el desarrollo urbano y, en este sentido, incorporan los equipamientos, las vías y el espacio público que necesitan los habitantes”, señaló la directiva.

Esto significa –según Moreno– cumplir las expectativas de las familias y favorecer las relaciones con el entorno en términos de conectividad, interacción y relacionamiento.

Para la dirigente gremial, ejemplos como el de Ciudad Verde han generado apropiación y cariño en las comunidades, que sienten que megaproyectos de este tipo integran muy bien los principios de ciudades de calidad que –de hecho– ha promovido Camacol en diferentes escenarios.

Un ejemplo de lo que explica Moreno fue la creación de la Agrupación Social Ciudad Verde (ASCV), una organización que permitió unir esfuerzos de todas las urbanizaciones y los demás desarrollos constructivos que ofrece el proyecto (colegio, Teletón –que hace presencia allí– y centro comercial, entre otros), con el fin de garantizar la sostenibilidad de la obra. Esto incluye, además, la solución a las necesidades de los residentes y la formulación y ejecución de proyectos de desarrollo social.

“De esta manera se amplió el plan de acción y se incentivaron las unidades productivas para ser cada vez más independientes y estructuradas, en un trabajo que comenzó en el 2014”, recordó la directiva, quien señaló que esto se hizo a través del programa de formalización y en alianza con ASCV y la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca.

INTEGRACIÓN DE SECTORES

Para el presidente de la constructora Amarilo, Roberto Moreno, este tipo de iniciativas tiene un sinnúmero de ventajas que incluyen, por ejemplo, el fortalecimiento de la relación entre los sectores público y privado. El directivo recordó que en el caso de Ciudad Verde, donde participa la constructora, “la inversión fue ciento por ciento privada; sin embargo, hay otros que son de iniciativa pública y que también han sido exitosos”.

El empresario reiteró que hay muchas oportunidades en el país para que los privados hagan grandes intervenciones como las microciudades dentro de las grandes ciudades, tarea en la que también han sido claves figuras como los planes parciales. Moreno agregó que Amarilo impulsa otras obras que no están enmarcadas dentro  del programa de los macroproyectos del Gobierno, pero que tienen las características de mezclar usos y ofrecer servicios complementarios: “En Barranquilla, por ejemplo, está Alameda del Río, que no es solo vivienda sino que cuenta con colegios, vías... o Hacienda Rosa Blanca, en Villavicencio, que, además, integra estratos”.

En Twitter: @GabrielFlorezG

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