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Alianzas que aseguran el futuro cacaotero

Fedecacao y Monómeros firman un convenio que busca beneficiar a los agricultores.

Foto: Juan Manuel Castillo Eduard Baquero, CEO Federación Nacional de Cacaoteros y Eduardo Rodríguez, gerente comercial Monómeros.

Foto: Juan Manuel Castillo Eduard Baquero, CEO Federación Nacional de Cacaoteros y Eduardo Rodríguez, gerente comercial Monómeros.

Foto: Juan Manuel Castillo Eduard Baquero, CEO Federación Nacional de Cacaoteros y Eduardo Rodríguez, gerente comercial Monómeros.

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septiembre 18 de 2017 - 12:00 a.m.
2017-09-18

Al respecto, Eduardo Rodríguez González, gerente comercial de Monómeros, afirma que como empresa líder en la nutrición de cultivos, “Monómeros es consciente de todo el potencial que tiene el sector cacaotero en Colombia. Nos hemos propuesto invertir recursos en nuevas iniciativas de investigación, transferencia tecnológica y apoyo a las familias campesinas asociadas al cultivo, para lograr mejores prácticas, alternativas y necesidades relacionadas con la adecuada nutrición y su relación con el incremento de la productividad del Cacao en el país. Estamos seguros que vamos a sacar muchísimo provecho de este trabajo, para juntos convertir el cacao en un cultivo bandera de la producción agrícola de Colombia”, explica Rodríguez.

Estudio de suelos

Históricamente, se atribuye el origen del cacao al triangulo amazónico, Colombia, Brasil y Perú. En la actualidad, Colombia cuenta con 174 mil hectáreas sembradas de cacao, las cuales podrán incrementarse en área sembrada una vez Colombia incorpore el uso de nuevas y mejores tecnologías, materiales e insumos de alta calidad y fertilizantes más eficientes y más ajustados a los suelos en los que se cultiva este fruto.

“La idea es que la cacaocultura colombiana tenga las mismas condiciones en lo que a plantaciones de alto rendimiento y manejo nutricional se refiere, para producir más de dos o tres toneladas de cacao por hectárea”, explicó Baquero al resaltar la importancia de la nutrición de los suelos.

El análisis de suelos es como el examen de sangre para el médico. Con ese símil, Rodríguez destaca la importancia del convenio entre Monómeros y la Federación, “Podemos tomar muestras del suelo y hacer recomendaciones basadas en la experiencia, conocimiento, parámetros técnicos e investigaciones que hemos desarrollado durante 50 años en los suelos y cultivos del trópico colombiano, que son altamente aprovechables por el agricultor a la hora de aplicar los nutrientes. Con este tipo de formatos buscamos que el agricultor aplique los fertilizantes de manera adecuada, eficiente y económica. Sin duda, el suelo es el sustrato fundamental para el desarrollo de la agricultura y en Monómeros lo conocemos de principio a fin”, concluyó el ejecutivo.

Motor de la economía

Por tradición, el cacao es un producto que mueve la economía campesina y se asocia con el cultivo de otras especies como el plátano y los árboles frutales. Aunque se produce en todo el país, las regiones de mayor demanda son: Santander, Arauca, Huila, Tolima, Meta y Cundinamarca.

De acuerdo con el presidente ejecutivo de la Federación Nacional de Cacaoteros, Eduard Baquero, “el país ha crecido de manera significativa en las exportaciones de cacao.
En 2016, el país produjo 56.785 toneladas de cacao, de las cuales exportó 25 mil toneladas entre productos semielaborados, elaborados y en grano a los mercados de Europa y con pequeñas incursiones en Asia, a través de Malasia”, indicó el ejecutivo, al destacar el aroma frutal y las altas concentraciones de cacao en la fruta como las principales cualidades del producto de exportación.

Francisco Javier Jiménez Uribe, gerente de asistencia técnica y nuevos negocios de Monómeros, destaca el acuerdo de cooperación técnica firmado con Fedecacao al indicar que de esta manera se llenan las brechas de rendimientos requeridas para lograr altas productividades. “El acuerdo va encaminado a que el agricultor aumente sus ingresos, mejore su calidad de vida y construya un tejido social alrededor del cultivo”.
Jiménez agrega que los cultivos de cacao son la primera alternativa económica y social para el sector agrícola que ha sufrido el flagelo de la violencia en el país, ya que la mayor producción de este fruto se da en las regiones como el Catatumbo, fuertemente golpeada por la violencia y en donde proyectos de desarrollo de este tipo se convierten en una fuente de esperanza para millones de familias.