‘Bogotá y Londres, con igual foco industrial: el financiero’

El directivo hizo un llamado para que la capital se involucre en el ‘camino hacia la transformación de la economía’.

Tim Hart, CEO de Innovación de la Universidad de Oxford.

Tim Hart, CEO de Innovación de la Universidad de Oxford.

Foto: Cortesía Cesa

Negocios
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Portafolio
junio 08 de 2017 - 10:59 p.m.
2017-06-08

Tim Hart, CEO de Innovación de la Universidad de Oxford, explicó, en diálogo con Portafolio, los desafíos que tiene el país en competitividad y excelencia empresarial, y sobre la internacionalización como una estrategia fundamental para el desarrollo de la economía. Esto, después de su participación en un encuentro de presidentes de compañías, en Bogotá, organizado por la Cámara de Comercio y otras entidades.

¿Cómo están las empresas en Colombia en cuanto a excelencia empresarial y competitividad?

Los sectores público y privado en Colombia tienen mucho conocimiento sobre cómo construir un futuro, con una economía robusta por sí misma. El problema es de implementación y factores políticos, y de financiación para que el país pueda lograr su potencial real. Tienen que ser capaces de implementar e involucrarse en el camino que implica la transformación de la economía.

¿Qué desafíos tienen los empresarios y el Distrito Capital en cuanto a implementación?

Hay un hueco y una desconexión muy grandes entre la industria y las personas que crean la innovación, es decir, las que están en la academia y los innovadores reales.
Toma mucho tiempo y depende de que las empresas sean capaces de asumir el reto y tomar la innovación del sector público. A su vez, depende del Gobierno poner en el lugar correcto la infraestructura, las políticas y los recursos necesarios, con el fin de que se pueda crear este enganche entre los innovadores y el sector privado. Todos los países en el mundo tienen este mismo problema y están luchando para superarlo.

¿Cuáles han sido algunas experiencias exitosas a nivel mundial sobre el tema?

Te daré dos ejemplos: el primero, tenemos que pensar en la innovación en un nivel mucho más alto, más amplio, porque antes nos enfocábamos de más en las grandes ideas que podían crear patentes en la industria. La experiencia más exitosa de la universidad de Oxford, que se vendió por más 500 millones de dólares, no tenía ninguna patente. Entonces, hemos aprendido mucho en cómo podemos usar la innovación, buscando impulsar el desarrollo económico y no solo las patentes.

El segundo, la internacionalización de países emergentes, como Colombia, es una estrategia importante para el desarrollo de su propia economía, no solo hacia afuera. En Malasia apoyamos varias industrias como la aeroespacial, biotecnología y tecnología LED para mover nuevas cadenas de generación de ingresos en otras economías también.

Pero no solo se trata de encontrar clientes nuevos, sino nuevos socios. Hay mucho más potencial para estas industrias que para hallar grandes socios, los cuales traen mucho más que dinero, lo que también vemos en el sector de la educación: observamos grandes universidades que son catalizadoras de la investigación haciendo alianzas, tales como la Universidad MIT y la Universidad de Singapur.

¿Se pueden tomar esos referentes para Colombia?

Sí. Trabajamos mucho en Latinoamérica (Colombia, México, Chile y Argentina). Tenemos grandes metas de expansión dentro de la región. Creemos que hay muchísimo potencial en la economía global que vemos en frente de nosotros.

¿Por qué?

Porque la educación y la investigación son suficientemente buenas, pero podrían ser mejores. Las personas tienen todos los ingredientes para que la nueva generación de trabajadores tome este lugar en el mundo. Los factores de éxito son las personas y la cultura, pero el gran riesgo es la situación política. En Latinoamérica es mucho más fácil, en comparación con China o Rusia, porque acá realmente entienden lo que esto implica.

¿Cómo está Bogotá frente a las demás capitales de Latinoamérica y con relación a las principales ciudades del mundo?

Bogotá tiene el mismo foco industrial que Londres, en el sector financiero, pues cuenta con una mezcla de diferentes industrias y es una ciudad completamente internacional. Posee futuro como un centro de servicios y financiero, al igual que de tecnologías financieras; y, en comparación con Chile, cuenta con una base industrial bastante más grande, que puede soportar mucho este tipo de desarrollos de especialización inteligente.

¿Bogotá ya es una ‘región empresarial próspera e innovadora’?

No creo que estén ya ahí: falta todavía, pero va por un buen camino.

¿Qué se requiere para lograrlo?

Se necesita tiempo y un compromiso financiero que deben venir tanto del sector público como del privado, que permita que la economía florezca; y seguir incrementando el perfil como una ciudad dentro de una región que está evolucionando muy rápido. Colombia y Bogotá están en un momento muy interesante y hay muchas razones por las cuales están emocionados desde una perspectiva económica y política. Es clave garantizar la estabilidad política y seguir recibiendo cooperación de otros países para que ambas puedan seguir desarrollándose de esta forma.

¿Y en cuanto a innovación y prosperidad?


Tienen que aceptar que, a pesar de la base tan diversa que tienen, deben tomar lo que hay y hacerlo exitoso. No traten de crear ese tesoro imaginable que quieren ver. En vez de eso, tomen el que ya existe y empiecen a reorganizar y construir basados en eso, porque ya hay mucha innovación en la región.

María Camila Vera
camver@eltiempo.com