Cafeteros empiezan a sentir el menor precio del dólar

Mientras la producción nacional sigue en ascenso, el precio interno ya está por debajo de $800.000 la carga del grano seco de trilla.

Café de Colombia

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septiembre 10 de 2017 - 06:39 p.m.
2017-09-10

Las estimaciones de que en los próximos meses la cotización del dólar caería con relación al peso colombiano están empezando a generar presión sobre los cultivadores de café y las exportaciones.

La preocupación va más allá de posible afectación en las cosechas. En el sector comienza a sentirse una fuerte tensión por cuenta del descenso del precio interno, el cual, dice los cultivadores, se acerca al valor del costo de producción.

(Lea: El dólar seguiría debilitándose frente a las monedas globales). 

Óscar Gutiérrez, dirigente de Dignidad Cafetera y Agropecuaria, sostiene que “luego del alza en el dólar vino una buena época para los cafeteros porque la tasa de cambio estuvo por encima de los $3.000 y eso produjo un precio de carga superior a los $900.000. Sin embargo, hace ya más de un año que la divisa tocó ese nivel y los costos de producción están muy cerca del precio de venta interno, la diferencia es de alrededor de $80.000, lo cual ha despertado alarma en el sector”.

Y es que el precio pagado por dólar y los niveles de producción del grano han estado históricamente conectados. En la medida en que la divisa estadounidense incrementa su precio, el desempeño de la industria cafetera mejora y aumentan las ventas al exterior.

Por ejemplo, en enero del 2016, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) marcó máximos cercanos a $3.300 por dólar y la producción de café en Colombia comenzó una carrera ascendente, que la llevó desde 1 millón de sacos de 60 kilogramos a un récord de 1,6 millones solo en noviembre del mismo año.

De igaul manera, las exportaciones de esa materia prima se dispararon desde 1 millón de sacos en enero hasta 1,45 millones en diciembre del 2016.

A partir de allí, el dólar se estabilizó sobre los $3.000. Sin embargo, cayó por debajo de los $2.900 en marzo pasado y la oferta del grano se redujo al nivel más bajo de ese mes en los últimos dos años, porque los cafeteros prefirieron guardar la cosecha.

Luego, el dólar repuntó sobre los $2.940 y los productores normalizaron la oferta, llegando a 901.000 sacos. Después volvió a superar el millón, siguiendo la correlación entre el valor de la divisa y la oferta del grano.

La firma Valora Inversiones calcula que la moneda estadounidense podría regresar a sus niveles mínimos del año, que se marcaron en $2.840. Eso representaría que (en caso de mantenerse la correlación)la oferta tienda a ceder en los próximos meses, y las exportaciones.

Dependerá de los cultivadores, productores y exportadores medir los tiempos y tomar las coberturas cambiarias para garantizar una producción estable.

No obstante, Gutiérrez no ve tan inminente el declive en la producción. “El café es un cultivo semipermanente, por eso la decisión de sembrar, o de no hacerlo, se toma solo entre noviembre y febrero. Lo que sí pasa es que la renovación de cafetos sería más compleja porque para eso se requieren recursos, y en la medida en que el precio sea menos favorable será más difícil esa tarea; los cultivos deben renovarse cada 5 años”, explicó.

Pedro Echavarría, productor del grano, coincide con Gutiérrez en que si los cultivadores tienen menores ingresos poseerán también menor capacidad para manejar las siembras.
“Con una menor rentabilidad se hace más complicado abonar, fertilizar y cosechar, y si la caída de ingresos se mantiene hasta octubre, va a estar complicada la renovación de los cafetales”, manifestó.

LAS CIFRA DE PRODUCCIÓN 

En agosto del 2017, la producción de café de Colombia fue de 1’294.000 sacos, informó la Federación Nacional de Cafeteros, lo que representa un aumento de 9% frente a 1’189.000 sacos producidos en agosto del 2016.

El análisis de Valora Inversiones afirma que las exportaciones del grano nacional fueron de 1’167.000 sacos en agosto, 8% menos frente a 1’ 273.000 exportados en el mismo mes del 2016.

No obstante, Echavarría señaló que a diferencia de otras épocas, hoy en día no existe “sobreoferta de café”.

Incluso, a su juicio hay déficit a nivel mundial, por lo tanto hay un “precario equilibrio” entre oferta y demanda, lo que podría suavizar el golpe de la reducción en la TRM debido a que los consumidores son los que tienen los inventarios del grano.

Por otra parte, Echavarría aseguró que es normal que se reduzca la oferta.

El Programa de Protección del Ingreso Cafetero (PIC) que decretó el Gobierno en el 2012 permitió la renovación de todos los cultivos, pero, de acuerdo con este caficultor, “ya se tocaron los topes máximos de la producción”.

En su opinión, fue gracias a ese subsidio que se alcanzaron los 14 millones de sacos, entre el 2015 y el 2016, y ahora se requiere otra renovación.

“La Federacafé se está moviendo y hace unas semanas sacó $30.000 millones para la renovación de cultivos. Eso no es suficiente, pero va en línea con lo que está necesitando el sector”, resaltó.

Lo cierto es que en los primeros seis meses la agricultura fue uno de los grandes jalonadores del PIB, a pesar de que el café no ha registrado su mejor comportamiento.
No obstante, se espera que el segundo semestre mejore para consolidar un crecimiento del 2% en el año. Los demás sectores tendrán que repuntar, o de lo contrario no se podrá alcanzar la meta de expansión del PIB.

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