Cerámica Italia, tras mayor cuota del sector constructor

David Ararat, presidente de la compañía de Cúcuta, destaca la estrategia de profundizar en los negocios internacionales. 

DAVID ARARAT

David Ararat, presidente de Cerámica Italia.

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agosto 17 de 2016 - 09:03 p.m.
2016-08-17

Participar en el negocio de las construcciones nuevas, aumentar las exportaciones y fortalecer su planta en Cúcuta son algunos de los planes que tiene Cerámica Italia.
Esta empresa, con sede en Cúcuta, dice que las propuestas innovadoras y de valor agregado le ha permitido ganar mercado fruto de la sustitución de importaciones.
Así lo explica David Ararat, presidente de la compañía, quien explica los planes de negocio.

¿Cómo está la compañía?

Cerámica Italia produce revestimientos cerámicos, básicamente cerámica esmaltada para piso y pared. Y comercializa otro tipo de productos conexos como porcelana sanitaria, accesorios, pegantes, etc.

La capacidad de producción está alrededor de los 950.000 metros cuadrados al mes. Son casi 12 millones de metros cuadrados al año. El año pasado facturó cerca de 125.000 millones de pesos y este semestre que terminó estamos con un crecimiento aproximado del 15 por ciento. Veníamos con un poquito más pero los 45 días de paro afectaron el crecimiento.

¿Qué espera de este año?

El segundo semestre se ha comportado mejor que el primero. Podemos estar por encima del 20 por ciento otra vez a finales del 2016. Es un crecimiento no solo dado por volumen, sino por alguna sustitución de importaciones que hemos logrado obtener de nuestros clientes, a productos de mayor valor agregado. En eso nos hemos concentrado.

¿Los clientes prefieren el producto nacional?

No es solo un tema de preferencia, sino de inteligencia en el sentido de que pueden encontrar productos similares a precios mucho mejores frente a los importados.

¿Qué producto de valor agregado destacaría?

Sacamos la colección Magna. Son formatos bastante grandes de 45 cm de ancho por 90 cm de largo, cada pieza. Esos son productos que tradicionalmente eran importados. No había una participación clara de fabricantes nacionales en ese rango s y eso es lo que Cerámica Italia está ofreciendo. Eso nos permite participar en segmentos de proyectos mucho más valorizados.

¿Tienen actividad exportadora?

Los mayores compradores de nosotros eran Venezuela - llegó a ser casi el 30 por ciento de las ventas de Cerámica Italia- y Ecuador. En el primer mercado esa participación cayó a cero hace más de un año. Y Ecuador fijó unas salvaguardias que restringen el comercio.
Lo que hemos hecho es tratar de abrir mercados nuevos. No ha sido fácil, aunque la tasa de cambio nos permite volver a tocar las puertas de muchos países.

Precisamente, estamos calculando lo que vamos a lograr en Expocamacol, que será en la próxima semana en Medellín.

Es una feria muy relevante para el mercado nacional e internacional, y tendremos aproximadamente a unos 13 clientes de diferentes países con los cuales hemos venido trabajando.

Algunos de ellos ya compraron, otros están por definir y cerrar acuerdos. Tenemos negociaciones avanzadas.

¿De qué mercados estamos hablando?

Desde México hasta Panamá y algunas islas. También Chile y Perú. Ecuador no compra en la misma magnitud, pero lo hace.

¿En el mercado interno qué les interesa?

Un canal que tradicionalmente nosotros no habíamos manejado es el de constructores. Llevamos 30 años y creo que el 90 por ciento de las ventas son por proyectos de remodelación y no de construcción nueva.

Queremos aprovechar la feria para presentar estos nuevos productos a toda la industria. Las empresas pueden encontrar una alternativa llamativa a la oferta de origen extranjero.

Además, va a ser otro foco de crecimiento tratar de llegar a tener una participación considerable en los proyectos de construcciones nuevas.

¿Tienen un plan de crecimiento de la planta?


Sí. Esperamos pasar a 1,2 millones de metros cuadrados en nuestra planta de Cúcuta para finales del 2017, con el enfoque de producir baldosas más grandes. En general, la inversión es de 20.000 millones de pesos.

¿Cómo está el clima empresarial en la región?

Hay mucha expectativa, aunque todavía no ha pasado nada que genere un cambio dramático. Lo que se ha dado es una migración. Se ha dado un acto humanitario, la gente ha venido a comprar sus productos básicos y en unas cantidades mínimas. Lo que está comprando un venezolano es lo que alcanza aquí con 50.000 pesos. Lo que sí pasó en Cúcuta es que los empresarios, poquitos o muchos, cambiaron su mentalidad con respecto a defender el mercado venezolano para la subsistencia de sus empresas. También cambió la mentalidad frente a los productos, porque ese mercado no era tan exigente.

¿Qué canales manejan?

Principalmente, tenemos a los distribuidores que llamamos aliados estratégicos. Tenemos cerca de 300.

También manejamos el canal propio que son las salas, tenemos dos en Bogotá, una en Pereira, otra en Cali, Medellín, Bucaramanga, Cúcuta y Barranquilla. Y ahora queremos reforzar el de los constructores, porque una participación mínima en ese sector nos debe aportar al crecimiento.

congom@portafolio.co