‘El e-commerce es clave para facilitar la venta de productos hacia China’

Expertos consideran que es fundamental que Colombia deje atrás el petróleo y diversifique su oferta para llegar al país asiático.

Comercio electrónico

El profesor Guoping asegura que China ya no quiere ser la fábrica del mundo.

Claudia Rubio / CEET

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Portafolio
septiembre 17 de 2017 - 08:31 p.m.
2017-09-17

El desarrollo de China y el incremento de la capacidad adquisitiva de sus ciudadanos, junto con su gran población, abren innumerables oportunidades para la exportación y venta de los productos de cualquier mercado, y los de Colombia no son ajenos a esto.

Sin embargo, hay un largo camino para avanzar en ese sentido. De acuerdo con Wu Guoping, profesor del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia China de Ciencias Sociales, el país debe transformar su oferta exportadora para llegar al país, al tiempo que destaca el e-commerce como una gran oportunidad para ‘conquistar’ el mercado del gigante asiático.

¿Cómo ha evolucionado la relación entre China y Colombia?

Esta relación sigue siendo buena en términos de comercio, pero es cierto que el año pasado, el valor total entre China y Colombia descendió porque las exportaciones antes se sustentaban en el petróleo. Esta situación hace que la economía colombiana tenga que buscar nuevas oportunidades para vender más productos. Esto ya se ha dado en otros países de la región como Chile o Perú, quienes han ido desarrollando nuevas opciones para el mercado de China. Colombia tiene que diversificar su oferta de exportación.

¿Cuál debería ser la nueva canasta exportable?

En realidad se podría empezar desde lo más sencillo, como son las frutas. Los chinos cada vez comen más frutas y, mientras que antes las exportábamos desde países vecinos como Filipinas, ahora llegan desde otros lugares como Costa Rica o Perú, lo que también nos permite consumir estos productos todo el año y no solo por temporada.

En este sentido, la calidad es muy importante y se valoran los de Colombia. Pero no solo hay oportunidad en la fruta, sino también en jugos y otros productos elaborados. De igual forma, los textiles pueden suponer una oportunidad por su mayor calidad, al igual que las artesanías típicas de la zona. El país debe impulsar este tipo de opciones porque en China hay cada vez más demanda de todo esto. Se puede empezar con lo más sencillo y luego ir aumentándolo.

¿Cómo se puede dinamizar este intercambio?

Algo que destaca, sobre todo en el caso de los jóvenes, es que ya están acostumbrados a hacer sus compras en línea, por lo que si quieren adquirir cosas desde Colombia como el café, internet puede hace más sencillo ese proceso. El e-commerce puede ser un gran impulso para facilitar la venta de los productos de Colombia a China. Además, el rápido desarrollo de los últimos 30 años ha hecho crecer la clase media y ahora el mercado chino tiene otras demandas y se presta más atención a la calidad y la seguridad de los productos.

¿Es difícil para las empresas colombianas llegar a China?

Yo creo que no es tan difícil. Por supuesto, Chile y Perú ya tienen su TLC con China, por lo que para ellos es más fácil exportar. Colombia, hasta el momento todavía no tiene un TLC y, de hecho, hay colegas que han hecho estudios sobre la posibilidad y lo que han visto es que el país no tiene gran interés, porque se piensa que no hay cosas para exportar a China y que con vender a Estados Unidos es suficiente. De todas formas, con los cambios que se están dando, sí que se puede avanzar en este tema.

¿Colombia tiene potencial para el turismo chino?

Ahora los chinos, sobre todo los jóvenes, sí que tienen gran interés porque estos países tienen novedades para ellos. El problema es que se conoce Perú por el Machu Picchu, se saben cosas sobre Chile, pero el desconocimiento de Colombia es mayor. Para esto, es fundamental dar más información y, cuando lleguen más turistas, se empezará a promocionar por el ‘boca a boca’, lo cual es mucho mejor que la publicidad. El proceso de paz también será importante por el tema de seguridad, pero ahora hay que ver si Colombia está preparada para atraer turistas chinos.

¿Hay interés empresarial desde China para invertir en Colombia?

Hay muchas empresas que tienen interés en hacer cosas en América Latina, para ellos supone nuevas oportunidades. La clave es ofrecer información, ya que no conocen este mercado, toman las decisiones según lo que saben, pero su conocimiento es muy limitado. También es fundamental la colaboración en la misma cadena productiva, China está pasando por ese proceso de transformación productiva, una reforma de la parte de oferta, es decir, que ahora China tiene que ofrecer nuevos productos para atender nuevas demandas.

¿Qué le está pasando a la economía de China?

Eso es lo que se llama la nueva normalidad económica de China. Antes era un país pobre con un nivel de ingreso que era muy bajo, pero por las reformas económicas, en los últimos 30 años ha habido un cambio muy grande. La base de desarrollo ha dado un salto importante y ahora llega al periodo de ingreso medio, lo que, a su vez, genera nuevos cambios. China prestaba atención solo a la tasa de crecimiento, ahora surgen nuevos retos como la contaminación o la sostenibilidad; el crecimiento económico ahora debe ser de calidad, por lo que el avance no será del 10%, sino del 6% o 6,5%, pero sostenible.

¿Esto supondrá menos oportunidades de exportación para el resto del mundo?

China ya no quiere ser la fábrica del mundo. Ahora ya no todo es Made in China, el país ya pasó ese periodo, sino que quiere ser un centro de innovación y, de igual forma, necesitará socios para ese camino. Eso no significa que no haya oportunidades para exportar más a China, lo que significa es que el mercado tiene otras demandas y se abren nuevas oportunidades: la creciente clase media que cada vez tiene mayor ingreso pide cosas con más calidad, pero el país sigue necesitando importar para atender esa demanda.

Esto, de nuevo, requiere la transformación productiva de América Latina para. También, con todo el impulso de la tecnología eléctrica y renovable, puede generar espacios para colaboración con los socios latinos.

Rubén López Pérez

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