Plan para poner fin al cigarrillo llega a A. Latina

Estrategia de Philip Morris International para 'reemplazar definitivamente los cigarrillos' con productos libres de humo llegará a Latinoamérica.

La disminución del consumo de cigarrillos ya se siente en la industria tabacalera de EE. UU.

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febrero 14 de 2017 - 08:24 p.m.
2017-02-14

Este año hacemos público nuestro ambicioso compromiso de, con el tiempo, reemplazar definitivamente los cigarrillos. Esto incluye a Latinoamérica, donde queremos dar opciones potencialmente menos nocivas a más de 40 millones de adultos fumadores”, dijo a Efe, Jeanne Pollés, presidenta regional de Philip Morris International (PMI).

La directiva para Latinoamérica y Canadá se refirió así al anuncio de la compañía de poner fin paulatinamente a su negocio de cigarrillo convencional y centrarse en alternativas “más seguras” para aquellos que desean seguir fumando o no logran dejar de hacerlo.

“Los fumadores -que se estiman en mil millones en todo el mundo- están buscando alternativas menos nocivas y satisfacer su demanda representa una oportunidad en términos de salud y de negocio”, agregó Pollés en diálogo con la citada agencia de noticias desde Nueva York.

De acuerdo con la tabacalera, dueña de marcas como Marlboro, Chesterfield y L&M y que ha invertido unos US$3.000 millones desde 2008 en su proyecto, la base de sus nuevos productos es que el riesgo para la salud no es la nicotina, sino la combustión que se produce al encender un cigarrillo.

El primer resultado comercial de esa investigación es el dispositivo electrónico iQOS, que, según la empresa, calienta el tabaco por debajo del punto de combustión.

La directiva de PMI explicó a Efe que este año la empresa planea expandir su oferta de iQOS, que ya vende en 20 países del mundo, y comercializar dos nuevos productos libres de humo, con tabaco y sin tabaco.

“Para finales de 2017, iQOS estará disponible en más de 30 países, incluyendo algunos de Latinoamérica (que no precisó)”, sostuvo Pollés, al asegurar que más de un millón de fumadores ya se cambiaron a esa opción “potencialmente menos nociva”.

PMI, que sufrió un revés el año pasado al perder un litigio con Uruguay por las leyes antitabaco del país, prevé inicialmente combinar los dos negocios en Latinoamérica y Canadá, en donde su volumen de ventas de cigarrillos cayó 5,9% en 2016, principalmente por el alza de precios derivado del aumento de impuestos en países como Argentina y Brasil.

Jaime Arcila, coordinador para América Latina de Corporate Accountability International, indicó que entre otras causas defiende la del antitabaquismo, expresó sus dudas y afirmó a Efe que no cree que se vaya a terminar con el negocio del cigarrillo. Pollés admite que el planteamiento de PMI “puede generar ese escepticismo”.

Desafortunadamente, algunos expertos son escépticos respecto de esta categoría, muy a menudo debido a la falta de confianza en la industria tabacalera. Esperamos que la ciencia dé una respuesta a todas sus preguntas”, indicó.

Arcila replicó que no apoya la prohibición de esas alternativas, sino una regulación, pero consideró que la prioridad es que la industria cumpla con las directrices contra el tabaco, que mata casi 6 millones de personas cada año en el mundo, un millón de ellas en América.

“Lo que uno esperaría, si de verdad apoyan la desaparición del cigarrillo, es que primero cumplan con el convenio marco en cuanto a empaquetado neutro, prohibición de publicidad y que la industria no es parte en la discusión de la política pública”, añadió.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Argentina, Brasil, México Panamá, Surinam y Uruguay han prohibido totalmente la comercialización de los “sistemas electrónicos de administración de nicotina” (SEAN); Canadá y Chile los reglamentaron como “productos terapéuticos”; y Costa Rica, Ecuador, Honduras y Jamaica los incluyeron en su legislación como productos de tabaco.

Mientras, PMI aplicó en diciembre ante la Administración Estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA) para que el IQOS se catalogue como producto de tabaco de riesgo modificado.

El Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud ha mostrado cautela ante esas alternativas y, aunque se esperaba una recomendación específica en la Conferencia de las Partes (COP7) de noviembre pasado, no se logró un consenso por la falta de evidencia concluyente sobre sus efectos.

Esperamos que pronto todos los involucrados, incluyendo los miembros de la comunidad de salud pública, evalúen objetivamente toda la ciencia e información disponible” para decidir, manifestó la directiva de PMI.

También alertó que es prioritario combatir el contrabando en Latinoamérica y Canadá, donde, según un reporte de 2016 de la firma KPMG, solicitado por Philip Morris, el 15,6% de los cigarrillos consumidos fue de origen ilícito.

EFE