Diferencias entre el Gobierno y el sector textil por aranceles

Empresarios se muestran preocupados por la caída de la producción manufacturera en un 14%, y del personal ocupado en un 4,4%.

Sector textil

La producción nacional de confecciones está impactada por la competencia externa.

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Negocios
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junio 21 de 2017 - 09:26 p.m.
2017-06-21

La caída de un 14% en la producción manufacturera de prendas de vestir del país en abril prendió las alarmas de los empresarios del sector, quienes tienen fuertes diferencias con el Gobierno por cuenta de los aranceles a estos productos.

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La disputa radica en que, el año pasado, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT) cambió las reglas de juego para la importación de confecciones, con un decreto que haría que se pase de un arancel mixto a uno ad valorem, que es el que se aplica sobre el valor de la mercancía.

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Eso se traduce en que cuando la mercancía tiene un valor igual o inferior a US$10 por kilo, se aplica el arancel máximo consolidado en la Organización Mundial de Comercio (de 40% para el sector de confecciones).

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Cuando el precio declarado supera este umbral, el arancel es del 15%. “Desde que se incluyó el arancel mixto, en el 2013, vimos una disminución dramática en la entrada de textiles que llegaban a precios irrisoriamente bajos y estábamos experimentando una recuperación positiva con respecto al contrabando. Ahora, con el cambio de ese arancel, evidenciamos un comportamiento negativo en cuanto al número de ocupados en nuestro sector y una caída en producción”, explicó Edwin Salazar, presidente de la Cámara Colombiana de Confecciones y Afines (CCCyA).

Salazar se refiere a la más reciente Encuesta Mensual Manufacturera del Dane, que evidencia que el personal ocupado de ese sector rebajó en un 4,4% en el cuarto mes del año, con respecto a abril del 2016, y se dio un descenso de 5,1% en las ventas y de 14% en la producción real.

Ante esta inconformidad, el MinCIT respondió que esa medida se tomó con el fin de salvaguardar la industria nacional y, asimismo, frenar la importación de bienes a precios muy bajos.

De hecho, las importaciones de confecciones a precios mayores al umbral arancelario (US$10/kilo), durante la vigencia de los decretos, sumaron US$212,7 millones, de un total de US$218,6 millones.

“Las modificaciones a los aranceles se han reflejado en una reducción de las importaciones de productos con precios ostensiblemente bajos, lo cual, precisamente, fue el objetivo del Gobierno al expedir los decretos mencionados”, aseguró la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture.

Cálculos de esa cartera indican que el porcentaje de participación de mercancías extremadamente baratas ha disminuido, pues pasaron de una participación del 7,7% del total de las confecciones importadas en el 2012, a 0,3% entre noviembre y marzo de este año.

El Ministerio también explicó que no es correcto atribuir a las modificaciones en el régimen arancelario aplicado a las confecciones (decretos 1744 y 1745 de noviembre del 2016) los resultados recientes del sector.

Según la Ministra, se descarta que los importadores estén aprovechando la medida para declarar precios que no corresponden a la realidad, con el fin de beneficiarse del arancel más bajo.

“En temas arancelarios hay que distinguir textiles de confecciones. Los primeros no han tenido aranceles mixtos ni están incluidos en los decretos 1744 y 1745. Los aranceles de los textiles no han cambiado. Otra cosa es que el sector textil se vea afectado en mayor o menor grado por los ciclos del sector de las confecciones”, añadió la funcionaria.

Para Guillermo Elías Criado, miembro de la junta de la CCCyA y gerente general de Manufacturas Eliot, aunque esta caída también tiene que ver con el alza del IVA y la desaceleración del consumo de prendas de vestir, el desmonte de la medida aduanera ha afectado directamente la creación de empleos.

“Somos uno de los sectores que más generan puestos de trabajo, incluso más que el petrolero. Eso nos configura como una industria que hay que preservar; queremos ser más competitivos”, sostuvo el directivo.

Mientras tanto, el sector privado y el público siguen fomentando estrategias para hacerle frente a la caída de la producción de este segmento a través de programas de innovación y de plataformas como Createx, Colombiatex o Colombiamoda.

María Camila González
marola@eltiempo.com