El comercio de chatarra gana dinamismo

La Cámara Colombiana del Acero dice que la tonelada se paga a la mitad del precio internacional, en favor de su competitividad.

Chatarra

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Portafolio
agosto 12 de 2018 - 05:06 p.m.
2018-08-12

La Cámara Colombiana del Acero (Camacero) señala que el país consume entre 900.000 y un millón de toneladas de chatarra al año.

Andrés Ramírez Sánchez, director de la Cámara, dijo que “el precio de la chatarra en Colombia sí es competitivo. De hecho, en nuestro país se ha alcanzado a ver cómo se paga la tonelada a la mitad de lo que está el precio internacional. Considero que las ciudades que más cuentan con gran potencial en la comercialización de este mercado son Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena”.

El dirigente gremial precisó que una de las recomendaciones que debe tener en cuenta una persona o empresa que desee explorar en la inversión de chatarra, es que la Costa Caribe es una región atractiva dadas las posibilidades para exportar, aprovechando las ventajas frente al precio externo.

(Lea: Exportaciones de chatarra crecieron 9,9 %).

En el mercado internacional, Latinoamérica es reconocida como una de las mayores exportadoras de este tipo de materiales.

Una de las compañías que ha dinamizado el mercado y que coincide con el buen momento del negocio es la multinacional Superbid, que el año pasado registró ventas por más de US$15 millones de dólares en chatarra con compradores reincidentes que han mantenido a lo largo de este año.

Gustavo Quiñonez, gerente comercial de la compañía de Brasil que se dedica a la subasta virtual de activos industriales, incluidos la chatarra, asegura que “la recuperación de materias primas como el hierro, los materiales ferrosos y no ferrosos, se constituye en un negocio de rápido retorno”.

Y añade que su aprovechamiento es una muy buena forma de contribuir con el medio ambiente.

“La compra y venta de chatarra puede generar ganancias aproximadas al 25% de la inversión inicial. Por ello, uno de los mecanismos más transparentes, democráticos y que le da acceso a todos los inversionistas en general, es la subasta, en el que sin importar en qué ciudad se encuentre, un interesado puede, de manera fácil, acceder a la compra y puja de la chatarra o cualquier producto en que esté interesado”, explica.

Considera que este modelo es un mecanismo de compra más seguro, ya que se tiene en cuenta su origen y se compite con sectores similares, lo que garantiza al comprador un material que proviene de compañías reconocidas y de entidades del Estado que liberan estos activos.

Igualmente, tras una licitación que ganó en la Secretaría de Movilidad, Superbid tiene este proceso de subasta virtual para vehículos declarados en estado de abandono y que permanecen en los patios de Bogotá.

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