'El Gobierno debe fijar una política contra el contrabando técnico y abierto'

Con un buen reporte de esa actividad en la capital del Tolima, asegura que para crecer más el sector debe llenar el vacío de mano de obra.

Julio César Mendoza, director de la feria 'Ibagué, Maquila y Moda'.

Julio César Mendoza, presidente de la Feria Ibagué, Negocio y Moda.

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agosto 01 de 2016 - 11:56 p.m.
2016-08-01

Los confeccionistas colombianos esperan que el Gobierno fije una política contra el contrabando técnico y abierto, especialmente el que llega por Panamá.

Así lo plantea, Julio César Mendoza, presidente de la Feria Ibagué, Negocios y Moda que se realizará del 31 de agosto al dos de septiembre.

El evento espera 1.200 citas de negocios, 600 compradores especializados, 3 conferencias especializadas, 110 expositores, 15 desfiles de moda y 9.000 visitantes.
El dirigente analiza la situación del sector en la región y dice que es favorable.

¿Qué novedades tendrá?

Esta es la octava versión. Es un evento que ha sido reconocido a nivel nacional. Convoca a diseñadores nacionales de prestigio y a diseñadores emergentes. Esta feria, en esta edición, responde al sector en la medida en que se ha ido transformando.

En nuestra primera versión, en el 2008, se dedicaba a la maquila, o sea a la confección de prendas. De hecho, el 70 por ciento de nuestras unidades productivas estaba enfocado a esto.

Pero hoy, existen empresas produciendo marcas propias, haciendo propuestas de diseño, de colecciones completas y hay mucha creatividad. También hay nuevos protagonistas, como los productores de complementos del vestuario: diseñadores de joyas, de accesorios, de bolsos y de elementos que van con el sistema moda.

Por eso hoy, el evento, después de haberse realizado por siete años como Ibagué, Maquila y Moda cambia y ahora se llama Ibagué, Negocios y Moda.

¿Hay menos maquila?

No, no se ha reducido la maquila. Las empresas siguen maquilando y están presentes. Lo que pasa es que el mercado ha crecido y no nos hemos quedado simplemente en eso. La ciudad ya es reconocida por ese negocio, pero los nuevos actores se han dedicado a proponer moda y a proponer marca. Esa maquila es del 45 por ciento dentro de la nueva composición del negocio, y los nuevos actores tienen el resto.

¿Cuántas empresas se dedican a esta actividad?

Según los registros en la Cámara de Comercio contabilizamos más de 700 unidades productivas del sector textil, confección, diseño y moda en Ibagué. Obviamente, ese es un volumen importante porque ya también el sector ha cambiado su forma de trabajar. Antes aquí había fábricas muy grandes de más de 1.000 trabajadores.

Hoy en día son de 300, 100 empleados y hay muchos talleres pequeños que, a su vez, les confeccionan a las grandes marcas y a los diseñadores.

¿Cuál ha sido el efecto en el sector con la devaluación y el aumento de los costos para importar ropa?

En Ibagué, como en el resto del país, hemos tenido un repunte en la producción de prendas.

Llámese a nivel de maquila o de marcas, propias porque los aranceles que implementó el Gobierno con el Decreto 074 del 2012 nos sirvieron para lograr que la producción, que antes se compraba en China y otros países empezara a contratarse aquí en Colombia.
Entonces, la producción nacional se ha visto muy favorecida. Por eso no se nota tanto la exportación colombiana.

En el Tolima, aprovechamos un momento importante del desarrollo de la producción de las prendas de vestir. Nuestras fábricas y nuestros talleres han tenido un trabajo más constante y más estable. Antes, el trabajo era muy estacionario y muy cíclico, y los talleres se quedaban varios meses flotando sin trabajo suficiente.
Hoy, el empleo es más parejo.

Por eso nos han servido mucho esos aranceles.

También nos ha servido que la tasa de cambio esté arriba porque, de alguna manera, forma una barrera frente a la importación de prendas que venía creciendo de forma desaforada proveniente, especialmente, de los países que no tienen tratados de libre comercio con Colombia.

¿Qué tanto han crecido?

Sí. Nos hace falta para crecer. Cuando empezamos la feria nuestras plantas se utilizaban en un 35 por ciento porque no había demanda. Hoy, están ocupadas a niveles de 65 por ciento porque se está aprovechando esa producción que se queda en el país . Y podemos crecer mucho más pero nos hace falta es mano de obra para montar segundos y terceros turnos.

¿Por qué no hay mano de obra?

Es muy escasa, no solamente en el Tolima, sino en el país. Los jóvenes de hoy buscan otros sectores, quieren trabajar en tecnología, por ejemplo, y no quieren sentarse a coser. A pesar de que hemos avanzado en tecnología, no es fácil ubicar mano de obra. Estamos haciendo esfuerzos con el Sena Regional Tolima en unos programos intensivos y esa es una expectativa que tenemos. Este sector genera el 32 por ciento de la actividad manufacturera de Ibagué con 10.660 empleos, según cifras a finales del 2014.

El Decreto 456 se prorrogó pero, ¿qué esperan los confeccionistas?

La solicitud de los empresarios es que el Gobierno, después de esta prórroga, que puede ser la última, implante unas medidas con las que se pueda controlar más eficientemente el contrabando técnico vía subfacturación y el contrabando de prendas trianguladas con países con los cuales hay tratados de libre comercio como Estados Unidos y México.
Si eso se logra, es mucho lo que podemos hacer con el producto colombiano. Y definitivamente con Panamá hay que trabajar en la lucha contra el contrabando técnico y abierto. Si el Gobierno se empeña en contrarrestar eso, creo que se puede salir adelante. También contamos con que el dólar no se pegue esas caídas tan fuertes, sino que se mantenga en una tasa de devaluación estable, pequeña pero constante. De esa forma tenemos cómo trabajar una producción que le dé la medida a los grandes jugadores del comercio, porque es que estamos compitiendo con ellos.