El transporte aéreo les sigue quitando terreno a las flotas

Con la consolidación de aerolíneas de bajo costo, y con tarifas cada vez más similares a las de los viajes por tierra, ambos entraron a competir.

Transporte aéreo

El transporte terrestre mostró una desaceleración del 2,1%, contra un crecimiento del 9,1% del sector aéreo.

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Portafolio
febrero 09 de 2017 - 10:23 p.m.
2017-02-09

Con dos aerolíneas de bajo costo y otros modelos que tienen características similares, como el de Latam Airlines o el de EasyFly, las tarifas cada vez más bajas de los tiquetes aéreos le está quitando pasajeros al terrestre.

“Con la entrada en 2016 de la segunda firma de bajo costo, se espera una mayor dinámica en el mercado, mayor oferta, mejores tarifas y en consecuencia mayor demanda”, asegura Gilberto Salcedo, presidente de la Asociación de Transporte Aéreo (Atac), quien agrega que actualmente Colombia, frente a la región, es el segundo país después de Brasil, con las tarifas más competitivas al comparar el valor del kilómetro por pasajero.

(Lea: ¿Tiquetes aéreos a bajo costo le quitan terreno al transporte terrestre?). 

Y es que la movilización de viajeros por avión viene creciendo considerablemente. Según cifras de la Aeronáutica Civil, el año pasado se vendieron 1,6 millones de tiquetes aéreos más de los que se vendieron en 2015. Es decir que el año pasado se transportaron 35,7 millones de personas en ese sector, lo que representó un crecimiento del 4,8% con respecto al 2015.

Y si se compara con el tráfico terrestre, las cifras no son tan positivas. Según un análisis de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), con base en datos del Dane, el transporte terrestre mostró una desaceleración en su crecimiento de un 2,1% anual en 2015, comparado con el 9,2% de crecimiento ese mismo año del aéreo.

Y según explica el documento, de dicha entidad, eso se explica también en el “rezago en términos de infraestructura” y en la baja generalizada de precios de tiquetes aéreos.

De hecho, expertos del sector como Alfonso Ávila, presidente de Easyfly, dijo recientemente que este comportamiento no está pasando solo en Colombia, también se está repitiendo en Brasil y en México. “Y hay una razón elemental y es que el usuario hace una revisión de costo- beneficio. Pues si alguien paga 70.000 pesos por un viaje de una hora versus uno de 50.000 que dura 12 horas, el usuario prefiere el avión”, agregó el directivo.

(Aerolíneas de bajo costo ya tienen 13% del mercado). 

Junto con el despegue acelerado del turismo nacional y la llegada de extranjeros, se espera también, según la Aerocivil, que el crecimiento del transporte aéreo a mediano plazo se concentre en las aerolíneas de bajo costo, “pues hay muchos colombianos que están dispuestos a viajar por avión si las tarifas son más asequibles a sus niveles de ingresos”.

Y eso se justifica en el incremento apresurado de aerolíneas –que son de bajo costo– como Viva Colombia, Wingo–, que actualmente tienen una participación en el mercado aéreo del 12,7 % a cierre de 2016. Un panorama que promete seguir creciendo, según la entidad.

Por ejemplo, EasyFly, en nueve años de operación se ha consolidado en las rutas regionales, un mercado que se acerca al millón de pasajeros anuales con un crecimiento sostenido y una participación del 23%. Incluso, Ávila le dijo a Portafolio que este año EasyFly espera crecer entre un 35 y un 40%. Y, por su parte, en un poco más de cuatro años, Viva Colombia alcanzó un mercado de 3, 4 millones de pasajeros (nacionales e internacionales) y participa del 76% del mercado.

Y el caso más reciente es el Wingo, que entró en operación en diciembre del año pasado y ya movilizó 144.000 pasajeros, lo que le dio una participación en ese mercado del 3% en solo dos meses.

Por otro lado, Salcedo destaca que aunque Colombia ofrezca tarifas tan competitivas, es uno de los países con mayor carga impositiva de la región, después de Venezuela.

“Aproximadamente el 50 % del valor final de un tiquete en el país corresponde a cargas impositivas”, lo que explica, según dice, la gran competencia y el importante número de aerolíneas que operan en el país lo que ha permitido estos niveles de tarifas y, principalmente, la introducción del modelo de bajo costo desde el año 2012 con Viva Colombia –además del de EasyFly que es de corte tradicional pero con precios igual de competitivos para viajes regionales–.

Por eso es que, para los próximos años, estas compañías de bajo costo prevén aumentar su participación en el total del mercado aéreo y seguir compitiendo con las tarifas del transporte terrestre.

¿QUÉ ES UNA AEROLÍNEA DE BAJO COSTO?

Una aerolínea de bajo costo o ‘low-cost’ generalmente ofrece bajas tarifas a cambio de suprimir muchos de los servicios tradicionales a los pasajeros.

Entre los servicios removidos para ofrecer mejores tarifas se encuentran, comidas y bebidas, la posibilidad de seleccionar la silla y el equipaje en bodega gratis.

Y ese es el caso de Latam Airlines, que suprimió algunas de estas características para reducir sus precios.

En el mundo, ese tipo de compañías aéreas participaron en un 26% del total de ese mercado.

EL CASO DE MÉXICO Y BRASIL

De acuerdo con datos de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte de México, el tráfico aéreo en más de diez años creció cerca de un 68%, mientras que el tráfico terrestre solo se incrementó un poco más de un 20%. Y en el caso de Brasil, la migración fue similar, pues en solo cinco años siete millones de personas decidieron viajar en avión. “Ese es el panorama que promete repetirse en un país como Colombia”, concluyó Alfonso Ávila.

María Camila González
marola@eltiempo.com

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