Andrés Arango deja Ospinas & Cía. y se le mide, de nuevo, a hacer empresa

El ejecutivo deja la famosa constructora después de 14 años y volverá a comenzar desde cero. 

Andrés Arango

Andrés Arango, presidente de Ospinas y Cía.

Andrés Arango, presidente de Ospinas y Cía.

Emprendimiento
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Portafolio
abril 10 de 2017 - 10:21 a.m.
2017-04-10

“Es tu decisión, te irá bien y cuentas con nuestro apoyo...”. Eso le dijeron a Andrés Arango Sarmiento su esposa e hijos cuando les comentó que iba a renunciar a la presidencia de Ospinas & Cía., tras catorce años en el cargo en su segunda etapa en la firma.

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El directivo decidió asumir el reto de volver a sus raíces, es decir, hacer empresa y poner a prueba el bagaje de tanto proyecto construido por la compañía a la que define como “un buque insignia de la industria, en el que aprendí de tecnología y de todo en materia financiera”.

Salir de Ospinas también ha sido motivo para evocar sus comienzos, en 1984, cuando ingresó a la constructora Fernando Mazuera con 23 años. Luego de un lustro empacó maletas y se fue a Europa, de donde llegó tras fortalecer sus conocimientos en finanzas.

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Un año después, en 1991, el ímpetu y las ilusiones lo llevaron a hacer sus pinitos en la creación de empresa. “Todo era aprendizaje”, recuerda Arango, quien fue socio de Arquitectura & Diseño, una pequeña pero próspera compañía de construcción, con la cual empezó a desarrollar dos proyectos en Bogotá: uno para clase media y otro en el sector de Rosales. “Hasta 1995, todo marchó bien, pero el país se tornó más complicado por temas de inseguridad. De paso, el impacto en el negocio inmobiliario se hizo evidente”, señala. “Aun así, logramos terminar los edificios y pagarles, con un esfuerzo monumental, a bancos, clientes y proveedores”.

Lo que siguió, literalmente, fue tocar puertas hasta que una de ellas se abrió en 1996, de la mano de un exjefe que estaba en Ospinas & Cía. Él le dio la oportunidad como director de proyectos, pero en 1999 –cuando comenzaba la crisis hipotecaria– dejó la compañía. “El país estaba estrecho, muy estrecho, sin mayor campo de acción. Nada se vendía y eso fue duro”.

Luego el camino lo llevó a Inmobiliaria Mazuera, desde donde realizó proyectos de desarrollo de infraestructura educativa para la Secretaría de Educación. Tras soportar los años fuertes de la crisis, en mayo del 2003 una llamada lo sorprendió: era de Ospinas & Cía., que había emprendido varios procesos para reinventarse y buscaba un gerente.

En esta nueva etapa se consolidaron desarrollos en Ciudad Salitre, vivienda para estrato medio y un plan maestro con el fin de construir centros comerciales en Bogotá que fueron copando la agenda de la empresa. “Del 2003 en adelante la situación mejoró y el proceso fue exitoso, porque maduramos en el desarrollo de este tipo de obras;incluso, hicimos hoteles y oficinas”, recuerda Arango.

Este ejercicio inmobiliario de catorce años y ser partícipe de un periodo de transición en un país que, asegura, “no era destino de nadie”, fueron determinantes para la compañía y, claro, para el aprendizaje.

Con esto asimilado y con la certeza de que Colombia tiene mucho que ofrecer, el directivo inicia una nueva etapa, luego de consolidar un proceso de maduración que “fue construido mutuamente con Ospinas & Cía.”.

Ahora, Arango es el dueño de su propio ‘buque’ y emprende un camino propio, a su escala, pero con el impulso que le dio la frase de su familia: “Es tu decisión, te irá bien y cuentas con nuestro apoyo…”.

Gabriel E. Flórez G.
Coordinador editorial Vivienda