El emprendimiento que suministra WiFi gratis para conocer las tendencias de sus clientes

OhmyFi realiza marketing a partir del Internet gratuito que ofrecen las
empresas. Compañías como Movistar, ETB, y Falabella ya los contrataron.

Diego y Oswaldo Rodríguez, fundadores de OhmyFi.

Diego y Oswaldo Rodríguez, fundadores de OhmyFi.

Archivo particular

Emprendimiento
POR:
ANA MARÍA GUTIÉRREZ LUQUE
marzo 07 de 2016 - 03:36 p.m.
2016-03-07

Brindarle WiFi gratis a la gente es un negocio mucho más rentable de lo que las empresas del país creen. De su mano, OhmyFi les ofrece a las organizaciones sacarle provecho a la red.

Este emprendimiento, que cuenta con diez empleados, descubrió que a partir de esta oferta las compañías tienen la posibilidad estudiar, fidelizar y hacerle seguimiento a sus clientes.

“Cuando las personas se registran, nos permiten revisar sus gustos, preferencias e interactuar con ellos. Una herramienta muy útil para las compañías”; asegura Diego Rodríguez, cofundador.

De este modo, pueden encuestarlos, ofrecerles juegos y promociones, explorar lo que suelen buscar en la web y ajustar dichas opciones a las estrategias de marketing de cada organización.

El potencial es muy amplio. Según estudios, en el país ocho de cada diez colombianos acceden a Internet frecuentemente. El 50 % de los colombianos tiene un smartphone y solo el 25 % de estos cuenta con un plan de datos.

Lo más interesante del caso es que por cada 80 personas en el mundo hay un ‘router’ WiFi. En los siguientes tres años, habrá un ‘router’ por cada 25 personas.

Su idea es tan ambiciosa que empresas como Movistar, ETB, y Falabella ya la han adquirido. De hecho, operadores de telefonía móvil les han estado ‘coqueteando’ sin suerte, pues OhmyFi asegura que quiere seguir portando su camiseta y no lucir la de otra empresa.

La compañía, que avanza de la mano de la aceleradora Wayra -de Telefónica-, ha facturado más de $100 millones y espera cerrar el año con ingresos por $400 millones mensuales.

“Ellos nos buscaron para invertir en el proyecto. Somos sus niños consentidos”, confiesa Oswaldo Rodríguez, el segundo cofundador, quien también cuenta que Telefónica ya ha invertido 97 de los 386 millones de pesos en la ‘startup’.

Están negociando con grandes compañías del país y centros comerciales, y licitando para ofrecer sus servicios en el Aeropuerto El Dorado.

INTERNET GRATIS, EDUCATIVO – Y LIBRE – PARA TODOS

Aunque OhmyFi nació hace tan solo 12 meses, su idea se viene gestando desde hace cinco años, cuando Rodríguez pensaba en lámparas de alumbrado público ‘multiusos’.

“Tenía una empresa de iluminación exterior y tuve una compañía de comunicaciones inalámbricas. Empecé a revisar cómo hacer que las lámparas se hablaran entre ellas: iluminación inteligente. La idea era que, si una se dañaba, las demás reportaran el error. Cuando vimos el potencial, pensamos integrar WiFi en las lámparas para que la población vulnerable tuviera acceso gratuito a internet”, explica Diego.

Pero su objetivo no se limitaba a brindar internet ilimitado. Ellos también querían educar. Se inventaron un sistema ficticio de monetización virtual: cada vez que un usuario utilizara la web para el ocio, se le descontaba una moneda. Lo contrario sucedía si usaba la red con fines educativos. Además, las primeras páginas a las que los remitían tenían que ver con sus intereses enfocados a aprender.

Sin embargo, a la hora de buscar recursos, nadie los apoyó. Se dieron cuenta que para conseguir inversión debían cambiar la manera de llegarles a las empresas y así financiar su proyecto social.

“Entonces identificamos que podíamos conectar a la gente que en una misma plataforma, donde administrar los datos y acumularlos, utilizarlos para las estrategias de mercadeo de las compañías”, añade Oswaldo.

Cuando revisaron el mercado nacional y regional, descubrieron que nadie había explotado este negocio. Ahí había una oportunidad.

“Tenemos competencia en Europa y Estados Unidos. Ellos quieren entrar a este mercado latinoamericano, como Linkify, una compañía polaca que hace lo mismo que nosotros. Por eso, debemos actuar antes. Nuestra ventaja es que entendemos el ‘dolor’ de nuestras empresas, ellos piensan desde su contexto y eso hace nuestro producto más competitivo en América Latina”, cuenta Oswaldo.

La aceptación fue inmediata. En cuanto el primer bar adaptó su servicio, los demás empezaron a desear lo mismo. De bares pasaron a restaurantes, luego a grandes superficies y empresas, y hoy también están trabajando con compañías de telefonía.

A pesar de que el tiempo avanzó y el propósito de OhmyFi cobró un fin comercial, los cofundadores no dejaron perder su principal objetivo: hoy su sueño final -más que facturar cientos de millones mensuales, ser llamados empresa y no ‘startup’, llevar OhmyFi a otras latitudes, tener vida social y poder casarse- sigue siendo financiar internet gratis para quienes no tienen acceso a la red.

“Apenas logremos un punto de equilibrio financiero montaremos, aunque sea, un punto de WiFi gratuito y comenzaremos a democratizar internet”, promete Diego.

@GutierrezAnaMa