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Empresas estadounidenses vuelven a fabricar en casa
febrero 17 de 2012 - 6:06 pm
El abaratamiento de la mano de obra y el control de la producción son un aliciente.
Los grandes grupos industriales de Estados Unidos trasladaron su producción fuera del país demasiado rápido en las últimas décadas y ahora ven una ventaja competitiva para volver a casa, dijeron esta semana importantes empresarios.
La búsqueda de trabajadores con salarios bajos impulsó la migración, lo que se tradujo en una caída del 40 por ciento del empleo en el sector manufacturero de Estados Unidos desde su pico de 1980.
Pero las grandes empresas como Boeing Co y General Electric Co encuentran ahora que el beneficio de los salarios más bajos, pueden ser opacado por el aumento de los costos logísticos y de materiales.
“En los últimos 15 años ampliamos nuestras cadenas de suministro demasiado lejos a nivel mundial en el nombre del bajo costo”, dijo Jim McNerney, presidente ejecutivo de Boeing, el segundo fabricante de aviones más grande del mundo.
“Hemos perdido el control en algunos casos sobre la calidad y el servicio cuando lo hicimos, hemos subestimado en algunos casos el valor de nuestros trabajadores aquí”, agregó.
McNerney habló en un evento en Washington organizado por GE, para promover la competitividad de la economía de Estados Unidos.
La mayor economía del mundo aún no se recupera de la brutal recesión del 2007-2009 y el alto desempleo -que fue del 8,3 por ciento en enero- fue, uno de los principales obstáculos para una recuperación más enérgica.
Boeing, en particular, sufrió grandes retrasos en el lanzamiento de su 787 Dreamliner y culpó en gran parte a proveedores externos. El lanzamiento de la aeronave de bajo consumo de combustible llegó con alrededor de tres años de retraso. “Más fábricas van a volver a Estados Unidos, y eso es, en parte, por razones de negocios y porque queremos ser buenos ciudadanos”, dijo McNerney.
VOLVER A FABRICAR EN CASA
Jeff Immelt, presidente ejecutivo de GE, dijo que el sentimiento de la firma evolucionó respecto al valor de la producción dentro de Estados Unidos. “Básicamente estamos retirando nuestra fabricación de aparatos de México y China, básicamente, para moverla a Louisville (Kentucky).
“Cuando lo vemos sobre la base del costo, nuestro empleo es aún más caro, pero la brecha es menor de lo que ha sido en el pasado (...) Y tanto los materiales como la distribución son más baratos en los Estados Unidos”, agregó Immelt.
El resurgimiento incipiente del sector manufacturero en Estados Unidos -que sumó 50.000 empleos en enero- ha llamado la atención de la Casa Blanca. El presidente, Barack Obama, que tiene a Immelt como uno de sus asesores para temas de empleo y de la economía en general, destacó el rol del sector en su discurso del Estado de la Unión del mes pasado y dijo que es un área en la que recortaría impuestos con la esperanza de generar más puestos de trabajo.
Tras destacar que GE genera actualmente alrededor del 60 por ciento de sus ingresos fuera de Estados Unidos y que un 70 por ciento de su cartera de pedidos es de clientes extranjeros, Immelt dijo que los fabricantes multinacionales deben sumar puestos tanto en casa como en el extranjero si quieren ser competitivos.
“La globalización es un debate de 20 minutos en un mundo que quiere respuestas de una línea”, dijo Immelt.
“Tenemos que decir lo que hemos hecho bien y lo que hemos hecho mal, pero es una discusión con matices”.
SECTOR MANUFACTURERO IMPULSA ECONOMÍA
Un índice que intenta anticipar la trayectoria de la economía de Estados Unidos subió en enero hasta un máximo de tres años y medio, gracias al dinamismo del sector manufacturero, según datos publicados por el instituto de análisis económico Conference Board.
El indicador, que busca adelantar las tendencias de la economía con entre seis y nueve meses de anticipación, experimentó en enero un aumento del 0,4 por ciento hasta los 94,9 puntos, su mayor nivel desde julio del 2008.
La cifra de diciembre fue revisada ligeramente a un alza del 0,5 por ciento, frente a una estimación inicial de un aumento del 0,4 por ciento.
Analistas consultados esperaban un incremento del 0,5 por ciento para enero, que marcó el cuarto mes seguido de alzas. “Las últimas cifras reflejan una economía que comenzó el año con tono positivo”, dijo Ken Goldstein, economista del Conference Board.
“El indicador sugiere que estas condiciones se mantendrán y que incluso podrían mejorar esta primavera y este verano (boreales)”, agregó.
WASHINGTON / REUTERS
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