Actividades artísticas pueden mejorar las organizaciones

Desde el teatro, el cine, la música y la gastronomía, colaboradores y líderes tienen a la mano herramientas que los lleven al éxito laboral.

Música

Las prácticas lúdicas permiten a las empresas entrenar grupos de trabajo que estén más sintonizados con los objetivos.

Foto 123 rf

POR:
Portafolio
octubre 06 de 2017 - 07:41 p.m.
2017-10-06

Mientras dictaba una clase de teatro a sus alumnos, Keith Johnston, padre de la improvisación teatral, encontró que los actores estaban más preocupados por pensar en la escena siguiente que en la escena que estaban trabajando. Esto hacía que esta saliera rígida y sin vida.

Para solucionarlo, Johnston les pidió que improvisaran: salir al escenario –de dos en dos– a actuar escenas que no habían sido preparadas pero que debían ejecutarse como si lo estuvieran.

En ese ejercicio, notó que los alumnos jamás aceptaban la propuesta de su contraparte, bloqueándola constantemente e imponiendo la que para ellos sí era la adecuada.
El resultado: no había escena, sino solo una pelea por el estatus para ver quien tenía la propuesta “más interesante”.

Johnston contrarrestó esto pidiéndoles que aceptaran todas las propuestas, se adaptaran a ellas y entre los dos podrían contar la historia.

El efecto fue diferente: los estudiantes contaron historias sin preocuparse por quién la estaba proponiendo, sino por cómo estaba sucediendo la narración.

La escucha es la madre de todas las habilidades. Sin buena escucha, nada de lo que se haga de ahí en adelante tendrá el resultado esperado, poniendo en riesgo las relaciones tanto personales como laborales.

Vivimos inmersos en un mundo que no escucha y es por eso que en nuestra empresa Envivo nos apalancamos en manifestaciones artísticas como el teatro, la música, el cine y la gastronomía para ayudar a las personas y a las organizaciones a relacionarse de una mejor manera con su entorno.

En un estudio realizado por la Universidad de Harvard, que lleva 75 años en ejecución, se concluye que las personas son mas felices mientras mantengan relaciones de calidad y duraderas en el tiempo.

No importa si tienen o no el trabajo deseado, mientras sus relaciones sean de ese nivel, estarán más satisfechos.

LAS HERRAMIENTAS

¿Cómo usamos expresiones artísticas para mejorar las relaciones?
Desde el teatro, específicamente la improvisación teatral, usamos las herramientas que provee su lúdica para desarrollar o mejorar habilidades de escucha, adaptación, gestión del cambio y contar historias.

No conozco oficio con mayor capacidad de trabajar estas habilidades, que los actores de teatro de improvisación y/o los músicos de jazz.

Para poder improvisar, se debe escuchar muy bien con la intención de usar toda la información del entorno a favor del proceso.

Eso requiere de un alto grado de aceptación, adaptación y avance; herramientas fundamentales para la improvisación. Cabe anotar que Envivo no enseña a las personas a improvisar, pues improvisamos desde el día en que nacemos. Les enseñamos a emocionarse asertivamente a partir de entender cómo se relacionan tanto actores y músicos en el escenario.

La principal necesidad que tiene el ser humano en cuanto a comunicación se refiere, más allá de querer contar historias, es la de ser escuchado.

Y el teatro y la música ofrecen los mejores materiales para hacerse escuchar, contar buenas historias y elevar el nivel de recordación de la gente a la que impactamos.
Como dice Seth Godín, experto en mercadeo: “El marketing ya no se trata de las cosas que vendemos sino de las historias que contamos”.

Y es ahí cuando el teatro y el cine tienen cabida en el ámbito organizacional. Todo este desarrollo de habilidades se condensan en el proceso ‘Venga le cuento’.

Con las herramientas de este servicio, se fortalecen las fuerzas comerciales y de mercadeo de una empresa, gracias a que se crea un vínculo emocional con el cliente.
También se puede abrir espacio para que los departamentos de recursos humanos formen mejor a sus integrantes.

Una empresa que tenga clara su historia y sepa cómo contarla está más cercana al éxito que una que no tenga esa capacidad.

Con actores, músicos y coaches, los participantes en las actividades diseñan la historia, preparan el esquema de producción y aprenden a contarla.

PARA IR A BUEN RITMO

Desde la música, ayudamos a desarrollar habilidades de escucha, liderazgo, desarrollo de talento, manejo del error, empoderamiento y conversaciones (retroalimentaciones) efectivas, apalancados en un concepto al que hemos llamado Musiconomía. La música se centra en entender las relaciones que hay entre las notas y los silencios, así como las que se gestan entre las personas que la hacen . Envivo trabaja por busca aumentar la capacidad en las habilidades antes mencionadas a partir de entender cómo los músicos crean e interpretan sus composiciones sin que las personas tengan que saber de música.

Manejamos términos musicales como analogía para contextos corporativos, mostramos estilos de liderazgo a partir de cómo lideran los directores de orquesta, desarrollamos procesos de empoderamiento basados en la manera como los músicos de una orquesta y los ensambles de jazz, asumen su papel y acudimos al concepto de concierto para enseñarles a las empresas a aumentar capacidad (retroalimentar) en su gente a partir de dinámicas de conversación.

Ayudamos a entender si la estructura organizacional se asemeja a la de una orquesta sinfónica o a la de una Big Band de jazz. Cuándo usar una y cuándo usar la otra. Las estructuras sinfónicas se caracterizan por mantener relaciones jerárquicas y de tipo vertical (rígidas) y las estructuras de Big Band de jazz, si bien tienen algunas jerarquías, su forma de relacionarse es horizontal (más abiertas a amoldarse a los estímulos del entorno).

En otras palabras se muestra cómo tener organizaciones más humanas y con mejores relaciones, teniendo la lúdica de la música como estrategia.

Por último, una cocina es el mejor ambiente para entender conceptos de cadena de valor, administración de recursos, gestión del cambio, manejo de crisis, servicio al cliente, entre otros. Obliga a las personas a solucionar problemas sin importar con quién se esté cocinando, pues lo que importa es satisfacer el paladar de un comensal y no que tan bien o mal me cae mi compañero (a).

En Envivo, usamos la gastronomía para hacer diagnóstico de equipos de trabajo, bien sea porque están muy cohesionados o porque están fisurados o se están fusionando.
Es una herramienta que permite hacer una lectura profunda acerca de cómo son las dinámicas de relacionamiento de los equipos, en ambientes de presión donde lo único que no es negociable es el tiempo ni el gusto de un comensal final (cliente), por ejemplo.

Ricardo Gómez
Director de Envivo.

Siga bajando para encontrar más contenido