A almacenes YEP le llegó su hora de reinventarse

Dentro del plan se estableció que al llegar a una facturación superior a los 250.000 millones, se emprenderá un proceso de expansión. Además, se entregarán en concesión la sección de frutas, verduras y carnes por lo menos en el primer año.

A almacenes YEP le llegó su hora de reinventarse

Archivo

A almacenes YEP le llegó su hora de reinventarse

Empresas
POR:
noviembre 10 de 2015 - 02:43 a.m.
2015-11-10

El sábado pasado reabrió el primer almacén YEP en Bogotá y el domingo ocurrió lo propio con el local de Chiquinquirá (Boyacá), como parte de un plan para revivir esta marca y que tiene como meta que los 19 puntos de venta al público que posee en varias regiones del país estén de nuevo funcionando de acá a diciembre.

Si bien los locales no estaban literalmente cerrados, en la práctica la operación llegaba casi al piso, pues apenas ofrecían una tercera parte del surtido y las ventas bajaron al 3c% de lo que fueron en sus tiempos boyantes, según información suministrada por Ciro Beltrán, el funcionario que la Superintendencia de Sociedades nombró para que dirija la reorganización de la empresa.

“La gente sí entraba, pero no tenía posibilidades de comprar lo que normalmente tiene un almacén de estos. Prácticamente la actividad comercial estaba paralizada”, expresó Álvarez.

Los almacenes YEP, de propiedad de la familia Yepes, fueron admitidos por la Súper en reorganización, una de las modalidades dentro de la ley de insolvencia, a finales de agosto. La crisis en que cayó, según consta en el caso, se relaciona con la baja en las ventas por la disminución de la demanda y el incremento de la competencia. Esto se vio agravado con la alta carga prestacional y pensional, la deuda onerosa, altos costos operacionales y conflictos en la parte administrativa. Mientras que los activos reportados sumaban 161.392 millones de pesos al cierre del 2014, de acuerdo con el promotor de la reorganización, los pasivos consolidados dentro del proceso ascienden a unos 160.000 millones de pesos.

“Antes del contrato (con Algrano) la situación era muy difícil, porque a una empresa en crisis nadie le presta. La alternativa era concretar que un tercero le apostara a la reactivación, que permitirá generar ingresos y recuperar la actividad comercial”, explicó.

El plan de salvamento incluye un acuerdo de operación y administración con uno de los acreedores, la Comercializadora Algrano SAS, empresa de Eliécer Álvarez Becerra y su familia, que se compromete a girar un porcentaje (4 %) de las ventas mensuales a manera de alquiler y uso de la infraestructura y de la marca. Una auditoría se encargará de verificar las cifras.

A estos puntos se llegó después de siete meses de negociación y trámites para que la Súper les diera el visto bueno. La intención, añadió Beltrán, es que con esto se pueda pagar gradualmente a los acreedores, entre los cuales figuran los empleados, fondos de pensiones, proveedores y el mismo Estado.

El contrato es a diez años prorrogables por cinco más, y establece igualmente que cuando se llegue a una facturación de 250.000 millones de pesos se emprenda un programa de expansión, con la apertura de más locales.

Por su parte, Eliécer Álvarez Becerra afirmó que la intención es tener la totalidad de los almacenes ‘repotenciados’ para el 7 de diciembre, fecha que figura en el cronograma, pero todo dependerá de que la infraestructura pueda estar a punto, pues han encontrado goteras y otras averías que es indispensable resolver. “La idea es acelerar lo más que se pueda, pero obviamente hacerlo bien, porque si las cosas no funcionan no podríamos”, advirtió.

‘NO ES UNA ALIANZA CON LOS YEPES’: ALGRANO

Aclaró además que no se trata de una alianza con los Yepes (como apareció en un medio regional), ni de la compra de la cadena, sino de un contrato a instancias del Promotor de la reorganización, avalado por la Supersociedades, en el cual se vieron motivados por querer recuperar el dinero que a ellos también les deben.

Sin embargo, no descartó que si la operación arroja los resultados esperados, puedan hacer una oferta de compra más adelante.

El funcionamiento de los almacenes se hará con el personal de Algrano y se generarán 500 puestos de trabajo más de acá a diciembre. Entre ellos puede estar parte del personal que ha trabajado con YEP.

“Nosotros conocemos el otro lado de este negocio, como proveedores, les vamos a meter algunas cositas que pudieran funcionar”, anotó.

Entre los cambios que se prevé están el entregar la sección de frutas y verduras, lo mismo que la de carnes a concesionarios especializados en esas áreas, por lo menos en el primer año, para retomarlo posiblemente luego, pero aplicando correctivos, ya que como se venían manejando arrojaban pérdidas.

Con el tiempo abrirán ferretería, con la cual no contaban los almacenes YEP. “Vamos a levantar este muerto. Llevamos dos días y vamos muy bien”, dijo ayer Álvarez.

EXPERIENCIA EN VENTAS AL ‘RETAIL’

La Comercializadora Algrano SAS es una firma con 30 años de experiencia, cuya sede principal queda en la central de abastos de Bogotá, Corabastos. Provee mercancías para grandes cadenas de almacenes.

Su actividad es amplia: posee fábrica de chocolate –con la marca Algusto–, transportadoras y empacadoras de distintos productos. Además, la compañía importa granos de diversa clase.

@nesperiodista