Reestructuración de Pacific,
la sinsalida para accionistas

En la negociación la peor parte la llevarán los poseedores de títulos,
que verán cómo sus acciones perderán desde un 97 % de su valor.

Pacific tendrá que devolver el campo de Rubiales a mita de año.

Pacific tendrá que devolver el campo de Rubiales a mita de año.

Archivo particular

Empresas
POR:
Pedro Vargas Núñez
abril 15 de 2016 - 12:56 a.m.
2016-04-15

Finalmente, Pacific Exploration & Production Corp. anunció lo adelantado por Portafolio en el sentido de haber aceptado la reestructuración de su deuda con Catalyst Capital Group Inc. (Catalyst) con el fin de reducir la misma, mejorar la liquidez y el posicionamiento de la compañía.

Ya Pacific había dicho a comienzos de semana que dentro de la reestructuración los tenedores de bonos y prestamistas perderían bastante dinero, mientras que los títulos de los accionistas cederían gran parte de su valor o definitivamente quedarían sin valor comercial.

Esta última aseveración causó gran impacto en el país, pues son muchas las personas que poseen papeles de la compañía, los cuales ocasionarían grandes pérdidas, aparte de las ya obtenidas por unos papeles que perdieron el 97 por ciento de su valor.
Aunque la reestructuración de la deuda es un mal necesario para la supervivencia de la empresa, lo cierto es que para los accionistas el “panorama es bien negro” o un “pierde-pierde”, dicen algunos analistas del mercado.

Estos expertos afirman que lo más seguro es que después del acuerdo los accionistas pasen de tener el total del 100 por ciento a un máximo de dos por ciento, mientras que otros opinan que definitivamente se quedarían en cero.

César Cuervo, gerente de análisis Renta Variable de Credicorp Capital, asegura que entre más valor de rescate pongan los bonistas y los bancos para salvar a la empresa, menos plata para los accionistas queda.

“Hay dos salidas posibles para no
llegar a la reestructuración: vender
activos de infraestructura, lo que
es improbable, o una subida
del petróleo, que tampoco se ve”.

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Esto se debe, afirma otro analista de mercado que pidió la reserva de su nombre, a que los pasivos de la compañía superan altamente a la capitalización de mercado de Pacific, que es de apenas unos 300 millones de dólares.

Cuando hay bancarrota los últimos que se tienen en cuenta son los accionistas, primero tienen que responderles, con los activos, a los bancos, bonistas, proveedores y empleados, para que si queda algo, en ese momento sí se lo pueden repartir con los accionistas.

¿Pero cuál era la opción para los accionistas y no entrar a un proceso de reestructuración de deuda?

Uno de los consultados expone que para seguir siendo propietarios de la compañía habrían tenido que poner de sus bolsillos unos 1.600 millones de dólares y hacerse cargo de la deuda por unos 4.000 millones de dólares, lo que significa que por cada acción, de las 316 millones que existen, habrían tenido que poner unos cinco dólares. “Una propuesta que nunca se hizo y que se hubiera visto como poco lógica”, asevera uno de ellos.

Este fue el motivo por el cual Pacific, después de incumplir los pagos de intereses en los últimos meses, optó por la reestructuración de la deuda, con fecha límite el 30 de abril próximo.

8
 %
de las acciones de Pacific se transan
en Colombia, el resto en Canadá.


“Era un mal necesario, era sí o sí, no tenían margen de maniobra. Era eso o la bancarrota y salir a vender o pagarles a los deudores con los activos”, enfatiza uno de los expertos en mercados.

Por esto piensan que la última oportunidad que tuvieron los accionistas para salvar algo fue cuando el año pasado Alfa, una de las mayores accionistas de Pacific, intentó comprar la compañía al ofrecer unos seis dólares canadienses por acción.

Pero O’Hara, el mayor accionista en la actualidad, se agrupó con el resto de accionistas y no permitió hacer el negocio argumentando el bajo valor ofrecido por cada título, “y esa hubiera sido la salvación de Pacific”, admite uno de ellos.

O’Hara ya le pidió a las autoridades colombianas bloquear la compra por desfavorecer a los inversionistas minoritarios, pero las autoridades ya les respondieron que Pacific es una compañía canadiense, por lo que la rige la ley de ese país.

“Y las grandes pérdidas van a ser en ese país, en donde Pacific transa el 92 por ciento de sus acciones, el ocho por ciento restante es en Colombia”, comenta otro de los expertos.
Pero en medio de la debacle, David Millán, analista de AdCap Colombia, opina que el lado positivo es que todavía hay empresas interesadas en Pacific y que ven que en el futuro tiene alguna perspectiva positiva.

Cuervo puntualiza que es improbable que los accionistas recuperen lo invertido, pues a la pérdida del valor de la acción del 97 por ciento, la dilución también será bien alta.
Un analista subraya que uno de los problemas es que a los inversionistas colombianos se los olvidó lo que es tener acciones y el riesgo que implica.

“Por ser menos riesgosos, los bonos rentan menos que las acciones”, apunta Cuervo.
Otro de ellos finaliza diciendo que esto es lo que pasa en todas las bolsas del mundo pero en Colombia no se está acostumbrado a este tipo de pérdidas.

SOLICITUD DE OFERTAS

Pacific Exploration & Production Corp. anunció ayer que durante los pasados meses la compañía ha emprendido un exhaustivo proceso de solicitud de ofertas.

Luego de este proceso, la junta directiva de la compañía, por recomendación del Comité Independiente de la Junta Directiva, ha decidido negociar una transacción de reestructuración consensual con la participación de The Catalyst Capital Group Inc. (Catalyst) y los acreedores de la compañía. La compañía, el Comité Ad Hoc, los prestamistas bancarios y Catalyst continúan enfrascados en negociaciones directas.

Pedro Vargas Núñez
Subeditor Portafolio