Arranca el pulso para renegociar siete concesiones viales

En la Malla Vial del Valle, lo que está en discusión implica una diferencia de $10 billones en recaudo en 20 años.

Arranca el pulso para renegociar siete concesiones viales

Archivo Portafolio.co

Arranca el pulso para renegociar siete concesiones viales

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enero 15 de 2014 - 03:31 a.m.
2014-01-15

La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) comenzó la puja para renegociar los contratos de al menos 6 carreteras y de un proyecto férreo entregados en concesión, con lo que se recuperarían cerca de 11 billones de pesos en favor del Estado.

El monto pertenece a hallazgos encontrados por la ANI y la Contraloría General. En la disputa están Bogotá-Girardot, zona metropolitana de Bucaramanga, Córdoba-Sucre, Briceño-Tunja-Sogamoso (BTS), Malla Vial del Valle, Devinar en Nariño y el Tren de Occidente.

En dos de ellas, las vías del Valle y la BTS, están los hermanos Solarte. En las otras hay también contratistas de renombre como Grodco, Castro Tcherassi, Menzel Amín, Álvarez & Collins y Vergel y Castellanos.

La entidad busca conseguir estas renegociaciones a través de los tribunales de arbitramento o de acuerdos directos con los contratistas.

“En Malla Vial del Valle lo que está en discusión es si el contrato termina en el 2034 o en el 2054, porque esos 20 años significan 10 billones de pesos adicionales en recaudo de peajes”, afirmó Luis Fernando Andrade, presidente de la ANI.

Los demás pleitos suman un billón de pesos. “No les estamos quitando nada a los concesionarios, lo que queremos es que se haga el cierre financiero como Dios manda. El modelo tiene errores”, comenta Andrade sobre el proceso que se adelante con el consorcio de los hermanos Solarte.

En Bogotá-Girardot, la doble calzada que lleva más tiempo en construcción, la controversia se da por los atrasos en la obra y los sobrecostos en la compra de predios. En este caso, la ANI busca una compensación cercana a los 150.000 millones de pesos.

En Bucaramanga y en Córdoba-Sucre, el Gobierno frenará la intención del concesionario por extender el alcance de las obras.

“Decía que tenía derecho a construir la vía Bucaramanga-Barranca sin licitación, bajo el esquema de alcance progresivo. Demandó por 60.000 millones de pesos”, agrega el presidente de la ANI.

El funcionario confía en que Córdoba-Sucre, BTS y Devinar se resuelvan antes de que fallen los tribunales.

“Es de celebrar el hecho de que haya disposición mutua y que se esté buscando un camino más expedito a través de las conciliaciones. Lo importante es respetar lo derechos adquiridos”, opinó el presidente de la Cámara Colombiana de Infraestructura, Juan Martín Caicedo Ferrer.

CAUTELA CON CONTRATISTAS INTERNACIONALES

Lo ocurrido en el Canal de Panamá, donde el consorcio encargado de las obras ha amenazado con parar argumentando sobrecostos en materiales, encendió las alarmas en Latinoamérica.

“Ese ruido obligó a las autoridades de la región a prender los reflectores, porque el hecho de que una empresa sea internacional no es sinónimo de óptimo”, afirmó Juan Martín Caicedo, presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI).

Según el dirigente gremial no se debe enfocar lo que sucede en Panamá únicamente en el sector de la infraestructura. “Líos como ese se han presentado en la minería y en otros frentes”, dice Caicedo.

Sin embargo plantea actuar con cautela y activar todos los mecanismos necesarios para evitar que la crisis europea “contamine el desarrollo de la infraestructura”.

Para la CCI, la llegada de firmas internacionales ha brindado la oportunidad para que las colombianas demuestren su potencial “Hoy tenemos muchas empresas nacionales que compiten en mercados exigentes con mucho éxito”, afirmó Caicedo.

DOS VÍAS QUE SON UN DOLOR DE CABEZA

El presidente Juan Manuel Santos fue el primero en calificar como “diabólicas” las concesiones a más de 50 años, al referirse a la generosa prórroga que había recibido la Malla Vial del Valle.

En septiembre del 2011, EL TIEMPO había revelado que el contrato que empezó en 1999, para intervenir 388 kilómetros, y construir 149 kilómetros de doble calzada, había sido extendido hasta el 2054. Con la prórroga, el proyecto que está en manos de las firmas de ingeniería de los hermanos Solarte, empresas que controlan el 12 por ciento de las concesiones del país y facturan al año más de 1 billón de pesos, podría obtener una billonaria suma, superior al valor del contrato solo por concepto de peajes.

En cuanto a Bogotá-Girardot, los reparos de la ANI se centran en las demoras que presentó el concesionario para comprar los predios. Ese tiempo perdido obstaculizó el avance de las obras que arrancaron desde el 2004. Fue también el propio presidente Santos quien en el 2011, tras el descalabro de los Nule en la calle 26, quien dijo: “El país no soporta más casos como la doble calzada Bogotá-Girardot que se disputa el trono de las obras con mayores sobrecostos”.

Christian Pardo Quinn

Redactor de EL TIEMPO

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