Aterrizar en Bogotá no dependerá del clima

La inversión para mejorar la aeronavegabilidad en el país alcanza $ 250.000 millones en tres años.

El Dorado pasará de unas 60 operaciones por hora a más de 90 con el rediseño de los procesos de aproximación.

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El Dorado pasará de unas 60 operaciones por hora a más de 90 con el rediseño de los procesos de aproximación.

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marzo 27 de 2015 - 11:09 a.m.
2015-03-27

Aparte de la Torre Muisca y el Centro de Gestión Aeronáutica de Colombia (CGAC) que se construyen en el aeropuerto de El Dorado, el país está en un proceso de modernización de las operaciones aéreas para lograr mayor seguridad, con una inversión cercana a los 250.000 millones de pesos que se ejecutan desde el año pasado y hasta el 2016.

En el caso particular de El Dorado, todo eso promete terminar con los cierres en temporadas invernales y con las interminables esperas de los usuarios por la congestión de aviones que buscan muelle.

“Esto hace mucho tiempo no se hacía, no solo en la parte de infraestructura aeronáutica, porque estamos repensando qué están haciendo los países de Europa y Estados unidos en control aéreo”, aseguró el director de la Aeronáutica Civil, Gustavo Lenis.

En esas latitudes, por ejemplo, las antenas ADS B están reemplazando a los radares. Estas no solo generan una imagen más nítida, con datos precisos de las aeronaves sobre altura, posición y velocidad de la aeronave a la torre de control, sino que resultan más fáciles y económicas de mantener. Según Lenis inevitablemente para el año 2020 todo el mundo deberá entrar en la misma onda.

Precisamente, de ellas se están instalando once en el territorio nacional. Las dos primeras ya fueron montadas en estos primeros meses del año en Tumaco (Nariño) y el cerro de Santa Ana (Cauca) para controlar la aeronavegabilidad en la zona pacífica. En este último sitio, en enero del 2012, las Farc destruyeron un radar cuya salida de circulación afectó las frecuencias entre Ecuador, Colombia y Panamá.

Fuera de eso, en Rionegro (Antioquia) se está instalando una herramienta llamada multilateración que, en las zonas montañosas, da la ubicación exacta de las naves en vuelo que se aproximan.

El director de la Aerocivil aclaró que, no obstante, no se trata de acabar con los radares, sino de combinar ambos sistemas, para detectar aeronaves, algunas al servicio del narcotráfico, que apagan sus sistemas de comunicaciones para no ser detectadas y prueba de ello es que ya se está importando un radar para reemplazar el de Santa Ana. Este empezará sus pruebas a principios de abril.

Lenis también llamó la atención acerca de que el país todavía depende mucho de los VOR (VHF Omnidirectional Radio Range) para comunicarse con la tripulación, mientras que buena parte de la aviación comercial del mundo ya está basada más en el sistema satelital PBN. “No es igual cuando el controlador le da la ruta al piloto, que si el mismo avión hace este procedimiento con base en una programación preestablecida dentro de sus sistemas. Eso puede parecer superfluo, pero si se suman de 10 a 15 segundos que se ahorran por avión, resultan unas cuantas horas en el día que perdió de operación”, recalcó.

Este tipo novedoso de seguimiento ya funciona en Santa Marta y Pereira y se está diseñando para Pasto, una de las ciudades del país en donde es más difícil arribar por aire.

ALIVIO PARA EL DORADO

A la par, en El Dorado, de Bogotá, las obras de la nueva torre de control y el CGAC avanzan en un 75 por ciento y se espera que comiencen a operar en octubre de este año (ver recuadro).

Aparte de eso, el sábado pasado se instalaron en la cabecera de la nueva pista (sur) las dos antenas del nuevo sistema de aproximación ILS, que agilizará la aproximación de aviones en todo tiempo y evitará los cierres cuando haya alta nubosidad. Actualmente, los mínimos de visibilidad son hasta de un kilómetro y el ILS permitirá aterrizar apenas con 50 metros, pues todo se hace por instrumentos.

Sin embargo, aparte de que se ubique iluminación y la señalización complementarios, se requiere que las naves gocen de la tecnología adecuada y que los pilotos estén capacitados. Hoy día esos requisitos los llenan las grandes compañías como Avianca, LAN y Copa.

El otro punto que será esencial para que El Dorado pase de unas 60 operaciones por hora a más de 90 es el rediseño de los procesos de aproximación. Actualmente el estudio al respecto avanza a través de un convenio con la IATA y Airbus Prosky y deberá estar concluido en 18 o 24 meses, que sería el plazo para que disminuyan las angustias de los usuarios del principal aeropuerto del país.

TORRE Y EL CGAC SUPERAN LOS 135 MIL MILLONES

En la actualidad, la Torre Muisca tiene un avance del 54% y el CGAC, del 76,19%, según el director de la Aerocivil, Gustavo Lenis.

Esta obra fue licitada en 105.000 millones de pesos, pero, según confirmó Lenis, el costo hoy llega a 135.700 millones, con una última adición de 2.700 millones que se acaba de hacer para efectuar un recubrimiento de concreto de la estructura de la torre. Y de acuerdo con el director de la Aeronáutica, valdrá más porque en el contrato original no fueron incluidos aspectos como el urbanismo y la construcción de posiciones de parqueo que se requieren. Aseguró que si estas tienen costos elevados serán sacadas a licitación.