Avianca, una aerolínea que supo convertirse en multilatina

La compañía aérea, que está próxima a cumplir un siglo de operaciones, continúa reinventándose y renovando no solo su flota sino sus estrategias para conquistar más destinos y nuevos viajeros.

Avianca opera una flota de 170 aeronaves que llegan a más de 100 destinos del mundo.

Archivo particular

Avianca opera una flota de 170 aeronaves que llegan a más de 100 destinos del mundo.

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septiembre 30 de 2015 - 02:08 a.m.
2015-09-30

Cuando apenas el mundo comenzaba a resurgir entre las cenizas que dejó la Primera Guerra Mundial, un grupo de emprendedores alemanes y colombianos amantes de la aviación comenzó a trazar a pulso en 1919 la historia Avianca. Esta aerolínea, que con el correr de las décadas se fue convirtiendo en una insignia nacional y en un referente regional, nació entre hidroplanos que, sobrevolando el río Magdalena, comenzaron a llevar a los primeros viajeros y a prestar un servicio de correo revolucionario.

Ahora, casi 100 años después de su fundación, la empresa (que también fue pionera en la apertura de rutas a Norteamérica y a Europa) se consolida como una de las más destacadas multilatinas de la región y como líder en las operaciones aéreas del mercado local (con cerca de un 55 por ciento de participación).

Y para volar durante casi un siglo y expandirse alrededor del mundo, los capitanes que comandan la aerolínea y diseñan las estrategias de negocio entendieron a lo largo de varias décadas, y pese a los fuertes periodos de crisis, que la compañía debía estar varios pasos más adelante en innovación y en el fortalecimiento de su servicio y de su red de rutas.

Gerardo Grajales, Vicepresidente Ejecutivo y CFO de Avianca Holdings, relata que posicionar la aerolínea como una multilatina (que opera una moderna flota de más de 170 aeronaves que llegan a más de 100 destinos en el mundo) no ha sido un reto fácil para los directivos quienes conocen a leguas que el negocio se caracteriza por necesidades intensivas en capital. Esto significa, por ejemplo, que los costos de un avión oscilan entre US$50 y US$100 millones.

Lo anterior ha implicado afinar los mecanismos para buscar financiación de largo plazo (en el mercado doméstico e internacional) no solo para mantener una flota óptima sino para invertir en capacitación del personal, en mantenimiento, centros de entrenamiento y unidades administrativas en naciones como Colombia, Perú, Ecuador y El Salvador.

“Nuestro pan de cada día es estar buscando formas de financiamiento de largo plazo que sean óptimas y rentables”, cuenta Grajales.

Aunque Avianca es cliente desde hace muchos años de la mitad de los bancos del país, una entidad ha sido clave en su expansión desde 1976: se trata del Banco de Bogotá, el cual –como lo cuenta el Vicepresidente Ejecutivo y CFO –, ha estado presente en los tiempos difíciles (como una crisis que tuvo la compañía en el 2002) y también, en los buenos.

Con el Banco de Bogotá, contó el directivo, Avianca hizo recientemente la más grande transacción de préstamo en dólares que un banco nacional haya realizado a la aerolínea. “Esta fue cerrada hace tres meses. Hicimos una titularización de tarjetas de crédito en dólares por más de US$245 millones. Así que hay una relación de confianza”. Para lo anterior se contó con la experiencia en el negocio de tarjetas de crédito y con la plataforma tecnológica del BAC.

Además de la banca local, explica el Vicepresidente, otros financiadores de la empresa son algunos representantes de la banca multilateral. Por ejemplo, en ese listado están Hermes (de Alemania) y Coface (de Francia).

Asimismo, Avianca ha recurrido a entidades como JPMorgan y el EximBank de Estados Unidos. “Acudimos al mercado de capitales abierto, hemos emitido bonos y acciones en Colombia y Nueva York lo cual ha permitido financiar a Avianca en los últimos 10 años”, añadió.

Según las cuentas de Avianca, las transacciones en el mercado de capitales y la financiación por parte de los bancos suman cerca de US$1,5 billones. Y sumando los recursos provenientes de la banca local y extranjera, el gran total de la última década llega a los US$6 billones. “La compañía requiere mucha inversión, y la única manera de hacerlo es con financiaciones de largo plazo”.

Con miras al futuro, dice Grajales, el mercado aéreo nacional ofrece una oportunidad sin precedentes ya que el crecimiento de la demanda ha sido destacado durante los últimos años (anualmente se mueven en Colombia 31 millones de viajeros, según la Aerocivil). Esto ha permitido hacer más accesibles las tarifas para los pasajeros quienes son testigos de una fuerte competencia en el sector aeronáutico.

“No vamos a ceder en los esfuerzos para lograr ser más competitivos”, concluye Grajales quien es consciente que la aerolínea más antigua de América Latina debe mantener su nivel de servicio e innovación para competir en iguales condiciones con compañías aéreas de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.