Bloqueos retrasarán entrada de El Quimbo

Van 150 días de demoras y sobrecostos que superan los US$ 100 millones en las obras de la hidroeléctrica, frenada por protestas de opositores al proyecto.

Los bloqueos en las zonas de operación impiden el acceso a los trabajadores.

Archivo particular

Los bloqueos en las zonas de operación impiden el acceso a los trabajadores.

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noviembre 26 de 2014 - 01:13 a.m.
2014-11-26

A meses de dar por concluidas las obras de la hidroeléctrica de El Quimbo, una seguidilla de bloqueos realizados por opositores al proyecto amenazan la puesta en servicio de esta infraestructura.

De acuerdo con Emgesa, empresa a cargo del proyecto, hay días en los que han tenido bloqueos hasta en siete puntos distintos simultaneamente.

“Desde el inicio del proyecto hemos tenido 150 días de impacto por paros y bloqueos de los opositores”, explicó el director general de Emgesa, Lucio Rubio Díaz. Estos retrasos representan para la compañía sobrecostos de entre 100 y 140 millones de dólares, lo que equivale a un 15 por ciento del total del presupuesto de la obra.

El proyecto, ubicado en el Huila, consiste en la construcción de un embalse de 8.556 hectáreas, que abarcará zonas de los municipios de Gigante, El Agrado, Garzón, Tesalia, Altamira y Paicol. Tendrá una capacidad instalada de 400 megavatios que, según el cronograma inicial, deberían empezar a entregarse al Sistema Interconectado Nacional en diciembre de este año.

El avance total de las obras va en el 83 por ciento, y de la presa de 152 metros que formará el embalse, es de 90 por ciento.

Lo que está claro es que este año no podrá entrar en operación, por lo que la empresa deberá contratar con un tercero la energía que se comprometió a entregar por estos días.

“Estamos esperando que la entrada en operación se de en los seis meses siguientes (...) Pero si seguimos bloqueados de esta forma es imposible, no vamos a llegar”, señaló Rubio Díaz.

En este momento, la parte del proyecto que se ve más amenazada es el reasentamiento de 15 familias de la vereda de Balseadero, del municipio de Garzón, que ya tienen las ‘maletas listas’ para trasladarse a las nuevas viviendas, pero no pueden hacerlo porque el acceso al lugar está restringido por opositores del proyecto, liderados por Asoquimbo.

Incluso representantes de tres empresas contratistas de la zona (El Cedral–Garzón S.A.S., La Amistad–Gigante S.A.S. y El progreso–Gigante S.A.S.) enviaron una carta a las alcaldías y personerías de los municipios de la zona de influencia pidiendo que haya un control efectivo a esta situación, porque están en riesgo los empleos de 205 personas habitantes de allí, que trabajan en las obras del proyecto.

“En este momento nos encontramos en riesgo inminente de quedar desempleados ante los continuos bloqueos a los que nos hemos visto expuestos por algunos manifestantes, obligándonos a laborar a escondidas, como si estuviéramos ejerciendo alguna actividad ilegal”, señaló la carta enviada por las empresas.
UN SÍNTOMA

Hace cuatro años EPM suspendió al proyecto Porce IV, antes de iniciar la construcción. La razón, la oposición de comunidades de la zona hicieron inviable el proyecto.

La preocupación actual, con la situación de El Quimbo, es que casos como este sigan replicándose en el país.

En particular, en el proyecto de Emgesa fue catalogado como de interés estratégico nacional, por su aporte a la generación de energía que requiere el país para abastecer la demanda futura. El Quimbo, junto con Betania, tiene la capacidad de abastecer el 8 por ciento de la demanda nacional.

Para la presidenta de Acolgen, Ángela Montoya, lo clave es que se necesita un acompañamiento cercano del Gobierno a estos proyectos.

“Es un tema complejo pero es en estos proyectos tan inmensos, donde hay tantas comunidades, que se necesita que el Gobierno haga presencia activa”, señaló.

Para Acolgen en materia de consultas previas se debe tener un límite en el tiempo, porque lo que se evidencia con los últimos casos es que en el tema de relaciones entre los proyectos y las comunidades el país, en vez de avanzar, van para atrás.